Quirónsalud

Saltar al contenido

Lo que no te enseñaron sobre comer. Blog de María Sánchez Jarque, nutricionista clínica del Centro Médico Quirónsalud Valle del Henares.

  • Mentalidad dieta, ¿Qué es?

    La mentalidad dieta es un conjunto de creencias, reglas y patrones de pensamiento que han sido internalizados a lo largo del tiempo debido a la cultura de la dieta y al bombardeo de mensajes sobre la delgadez como sinónimo de salud y éxito. Esta mentalidad se basa en la idea de que el control del peso a través de la restricción alimentaria es necesario para alcanzar el bienestar y la aceptación social.

    Mentalidad dieta, ¿Qué es?Mentalidad dieta, ¿Qué es?

    ¿Por qué se desarrolla la mentalidad dieta?

    Surge como resultado de múltiples factores:

    • Condicionamiento social y cultural: Desde pequeños, se nos enseña que ciertos cuerpos son más aceptables que otros. Revistas, redes sociales y discursos familiares refuerzan la idea de que la delgadez es el estándar de belleza y salud.
    • Experiencias personales: Haber sido juzgados por el cuerpo o recibir comentarios sobre el peso puede hacer que internalicemos la necesidad de modificarlo.
    • Modelos en el entorno: Si en casa o en el círculo cercano se habla de dietas constantemente, se pesan los alimentos o se refuerzan ciertos comportamientos restrictivos, se normaliza esta relación con la comida.
    • La industria de la dieta y la medicina pesocentrista: Se ha promovido la idea de que la pérdida de peso es la única vía para mejorar la salud, obviando otros factores como la relación con la alimentación, el estrés, la genética o los hábitos sostenibles a largo plazo.

    Reglas de la mentalidad dieta

    La mentalidad dieta suele incluir normas rígidas que condicionan la relación con la comida y el cuerpo. Algunas de ellas son:

    • Los alimentos se etiquetan como "buenos" o "malos".
    • "Para estar sano hay que pesar menos": se asume que el peso es el único indicador de salud.
    • "El hambre se debe controlar": se ignoran las señales internas del cuerpo.
    • "El ejercicio como castigo o compensación": se ve como un medio para quemar calorías y no como una forma de bienestar y autocuidado.
    • "Si rompes la dieta, has fracasado": se promueve la culpa y la compensación tras una "transgresión".

    ¿Cómo abordar la mentalidad dieta desde una visión no pesocentrista en consulta?

    El objetivo no es "luchar contra la mentalidad dieta" directamente, sino reeducar, cuestionar creencias y acompañar a la persona en un proceso de reconciliación con su alimentación y su cuerpo.

    1. Cuestionar y desarmar creencias

    A través del diálogo y la educación nutricional, se ayuda al paciente a identificar y reflexionar sobre las reglas que ha interiorizado. Preguntas como:

    • ¿De dónde viene esta creencia?
    • ¿Cómo te ha afectado seguir esta regla?
    • ¿Qué pasaría si dejaras de seguirla?

    Permiten explorar la relación con la comida y el cuerpo.

    2. Fomentar una alimentación intuitiva y consciente
    Se trata de reconectar con las señales de hambre y saciedad, permitiendo que la persona recupere la confianza en su cuerpo en lugar de depender de normas externas.

    3. Desvincular el peso de la salud
    Es clave explicar que la salud no es un número en la báscula. Se pueden incluir otros indicadores como la energía, la digestión, el estado de ánimo, la relación con la comida y el cuerpo.

    4. Trabajar la autocompasión y la flexibilidad
    La culpa y la autoexigencia son características de la mentalidad dieta. Ayudar al paciente a desarrollar una mirada más amable hacia sí mismo es esencial para romper el ciclo restrictivo-compensatorio.

    5. Promover hábitos sostenibles y placenteros
    El cambio no debe ser forzado ni basado en la restricción, sino en la incorporación progresiva de conductas que generen bienestar a largo plazo.

    En conclusión

    La mentalidad dieta no solo impacta la forma en que comemos, sino también la forma en que nos percibimos y cuidamos. Como profesional de la nutrición y la salud, mi papel no es "poner dietas", sino acompañar en el proceso de desaprender creencias limitantes y construir una relación con la alimentación basada en el respeto, el disfrute y la salud integral.

  • Factores que afectan a la composición corporal y por qué

    Durante años se ha simplificado la composición corporal reduciéndola únicamente a la alimentación o al famoso "come menos y muévete más". Sin embargo, el cuerpo humano es mucho más complejo. El peso, no depende solo de la fuerza de voluntad ni de lo que ocurre en el plato, sino de múltiples factores biológicos, psicológicos y sociales que interactúan entre sí.

    Comprender qué influye realmente en la composición corporal permite abandonar la culpa, ajustar expectativas y tomar decisiones más realistas y respetuosas con cada situación individual. Por eso, antes de hablar de cambios o estrategias nutricionales, es importante conocer qué elementos pueden estar interviniendo.

    La composición corporal —la proporción entre masa grasa, masa muscular, agua corporal y masa ósea— no depende únicamente de la alimentación. Existen múltiples factores que la afectan, tanto modificables como no modificables:

    Factores que afectan a la composición corporal y por quéFactores que afectan a la composición corporal y por qué

    Factores no modificables:

    1. Genética: Influye en la predisposición a acumular grasa o a tener mayor masa muscular, así como en la distribución corporal. No determina, pero sí condiciona.
    2. Edad: Con el paso del tiempo disminuye la masa muscular (sarcopenia) y aumenta la masa grasa, incluso sin cambios en el peso corporal.
    3. Sexo: Los hombres suelen tener más masa muscular y menos grasa que las mujeres, debido a diferencias hormonales (testosterona vs estrógenos).
    4. Complexión: Personas con estructura ósea más grande pueden pesar más sin que eso implique más grasa corporal.
    5. Menopausia: Se asocia a una redistribución de la grasa corporal (más grasa visceral) y mayor facilidad para ganar grasa.
    6. Factores perinatales: Desnutrición o sobrealimentación en el embarazo, diabetes gestacional/un peso elevado al nacer pueden alterar la regulación energética futura.

    Factores modificables:

    1. Alimentación: No solo el exceso calórico, sino también la calidad de la dieta (ricos en ultraprocesados, bajo consumo de vegetales y fibra) afecta el porcentaje de grasa corporal y la inflamación sistémica.
    2. Actividad física y sedentarismo: El ejercicio mejora la masa muscular y reduce la grasa. El sedentarismo, incluso con dieta controlada, favorece el acúmulo de grasa y pérdida de músculo.
    3. Descanso: Dormir mal altera hormonas como la leptina y la grelina, que regulan el apetito, y favorece la ganancia de grasa.
    4. Estrés crónico: Aumenta el cortisol, que promueve el almacenamiento de grasa visceral y puede provocar hambre emocional.
    5. Psicología y emociones: Trastornos como ansiedad, depresión o baja autoestima pueden influir en la relación con la comida y el cuerpo, afectando indirectamente la composición corporal.
    6. Microbiota: Una flora intestinal alterada puede influir en el metabolismo energético, la inflamación y la regulación del apetito.
    7. Fármacos: Algunos medicamentos (antipsicóticos, antidiabéticos, anticonceptivos, antihistamínicos) pueden favorecer el aumento de peso o modificar el metabolismo.
    8. Enfermedades hormonales y del sistema nervioso Alteraciones como el hipotiroidismo, síndrome de Cushing, ovario poliquístico o disfunción hipotalámica afectan el metabolismo y la distribución de grasa.

    En definitiva, la composición corporal es el resultado de una combinación compleja de factores sobre los que no siempre tenemos el mismo grado de control. Reducirla únicamente a la alimentación o al esfuerzo individual no solo es inexacto desde el punto de vista científico, sino que puede generar frustración y culpa innecesaria.

    Conocer estos factores permite comprender mejor las diferencias entre personas, individualizar los abordajes y priorizar intervenciones realistas y sostenibles. Porque cuidar la salud no consiste en perseguir un número concreto, sino en entender el contexto del propio cuerpo y acompañarlo desde el respeto.

  • ¿Para qué sirve el cuerpo más allá del peso?

    A día de hoy, nos pueden llegar a enseñar a ver el cuerpo como algo que hay que controlar, cambiar o mejorar. Como si su único propósito fuera encajar en moldes o en un estándar. Pero… ¿y si cambiamos la perspectiva?

    ¿Para qué sirve el cuerpo humano?¿Para qué sirve el cuerpo humano?

    • Tu cuerpo es tu hogar. Te permite respirar, dormir, y adaptarse cada día para mantenerte con vida.
    • Es libertad y movimiento. Gracias a él, puedes bailar, abrazar, caminar por la playa, reír a carcajadas o saltar de emoción.
    • Es disfrute. Te permite saborear un café caliente en invierno, el dulce de una fruta madura o la textura crujiente de un pan recién hecho.
    • Es tu conexión con el mundo. Te da la oportunidad de aprender, amar, explorar y experimentar todo lo que la vida tiene para ofrecer.
    • Es tu compañero. Ha estado contigo en cada momento, incluso en los más difíciles, haciendo todo lo posible para sostenerte.
    • Te permite sentir: Disfrutar del sol en la piel, abrazar a quienes quieres, saborear tu comida favorita.
    • Te da movimiento: Bailar, caminar por la naturaleza, estirarte al despertar.
    • Es tu refugio: Te protege, te mantiene con vida, sanas heridas y te acompaña en cada experiencia.

    Cuando dejamos de mirar el cuerpo solo a través de su apariencia y empezamos a valorarlo por todo lo que nos permite vivir, la relación con él cambia. Aprendes a cuidarlo desde el respeto, no desde la exigencia.

    ✨ Cuéntame, ¿qué cosas disfrutas gracias a tu cuerpo? Te leo en comentarios

Buscador de Nutre tu historia
Sobre este blog

Pequeñas reflexiones y herramientas para cuestionar lo que nunca nos enseñaron sobre comer y empezar a construir hábitos desde el respeto hacia tu cuerpo. Este blog es un espacio para cuestionar creencias, entender tu relación con la comida y aprender a cuidarte desde la ciencia, la calma y el respeto hacia tu historia. El contenido de este blog tiene carácter divulgativo y educativo, y en ningún caso sustituye la valoración individualizada de un profesional sanitario ni una consulta clínica.

La finalidad de este blog es proporcionar información de salud que, en ningún caso sustituye la consulta con su médico. Este blog está sujeto a moderación, de manera que se excluyen de él los comentarios ofensivos, publicitarios, o que no se consideren oportunos en relación con el tema que trata cada uno de los artículos.

Quirónsalud no se hace responsable de los contenidos, opiniones e imágenes que aparezcan en los "blogs". En cualquier caso, si Quirónsalud es informado de que existe cualquier contenido inapropiado o ilícito, procederá a su eliminación de forma inmediata.

Los textos, artículos y contenidos de este BLOG están sujetos y protegidos por derechos de propiedad intelectual e industrial, disponiendo Quirónsalud de los permisos necesarios para la utilización de las imágenes, fotografías, textos, diseños, animaciones y demás contenido o elementos del blog. El acceso y utilización de este Blog no confiere al Visitante ningún tipo de licencia o derecho de uso o explotación alguno, por lo que el uso, reproducción, distribución, comunicación pública, transformación o cualquier otra actividad similar o análoga, queda totalmente prohibida salvo que medie expresa autorización por escrito de Quirónsalud.

Quirónsalud se reserva la facultad de retirar o suspender temporal o definitivamente, en cualquier momento y sin necesidad de aviso previo, el acceso al Blog y/o a los contenidos del mismo a aquellos Visitantes, internautas o usuarios de internet que incumplan lo establecido en el presente Aviso, todo ello sin perjuicio del ejercicio de las acciones contra los mismos que procedan conforme a la Ley y al Derecho.