
Estética Oncológica y Cuidado de la Piel: Apoyo a pacientes en tratamiento oncológico – Fundación Ricardo Fisas Natura Bissé
Durante el tratamiento oncológico, la piel puede sufrir diversos efectos secundarios que afectan tanto a su apariencia como a su salud.
Desde la Fundación Quirónsalud compartimos con la Fundación Ricardo Fisas Natura Bissé un propósito común: acompañar a las personas que atraviesan un tratamiento oncológico ofreciendo información útil, cercana y especializada sobre el cuidado de la piel y la estética oncológica.
Durante un tratamiento oncológico, cuidar la piel se convierte en un gesto íntimo de bienestar. La hidratación se convierte en un acto de cariño diario, y prestar atención a los cambios cutáneos es una forma de escuchar al cuerpo y responderle con cuidado.
Un ejemplo de rutina sencilla para rostro, cuello y escote
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Limpia y desmaquilla la piel cada día, mañana y noche. Recomendamos limpiadores y tónicos que mantengan el pH natural cutáneo (libres de alcohol e hipoalergénicos) y que proporcionen un efecto calmante.
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Hidrata y nutre la piel mañana y noche. Utiliza sérums y cremas de texturas ligeras con propiedades hidratantes, emolientes, reestructurantes, antiinflamatorias, vasoconstrictoras, antisépticas y ricas en vitaminas, según las necesidades de tu piel. Recuerda que la aplicación del cosmético siempre debe ser en sentido ascendente, y no olvides aplicarlo también en cuello, escote y orejas.
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Protege la piel del sol a diario. Aplica una crema de protección SPF50 o superior en rostro, cuello y escote.
No se trata sólo de seguir una rutina, sino de reconectar con uno mismo a través de pequeños rituales que aportan calma y confianza.
Te compartimos aquí algunas pautas básicas y soluciones sencillas ofrecidas por la Fundación Ricardo Fisas Natura Bissé, para el autocuidado estético durante esta etapa y cómo reducir los posibles efectos adversos.
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Evita la exposición solar en las horas que los rayos del sol caen verticales y tienen una mayor incidencia (de las 12 h a las 16 h).
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Utiliza protector solar con un factor de protección SPF50 o superior de amplio espectro que cubra frente a las radiaciones UVA y UVB, preferiblemente resistente al agua y al sudor. Asimismo, es recomendable consultar con tu médico o enfermera, especialmente si tienes la piel sensible.
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Hidrata la piel como mínimo unos 15 días antes del tratamiento médico, y con una frecuencia de 2 aplicaciones diarias del cosmético adecuado.
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Usa pañuelos o sombreros como complementos a la protección solar.
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No te expongas a lámparas de rayos UVA.
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Date duchas con agua templada, secándote a toques muy suaves.
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En el caso de radiación de la mama, siempre es mejor ponerte primero una camiseta de algodón y encima el sujetador para proteger la piel irritada.
Entre las recomendaciones ofrecidas por la Fundación Ricardo Fisas Natura Bissé en la guía "Pautas de Autocuidado", se encuentran la higiene suave, la hidratación constante, el uso de productos dermocosméticos adecuados, el cuidado de las uñas y la protección frente a agentes externos como el sol y la contaminación.
Es mucho más que una guía técnica: son pautas diseñadas con sensibilidad y conocimiento, ofreciendo un apoyo real y cercano para que el autocuidado se convierta en un gesto de fortaleza y esperanza.
Puedes descargarlo en el siguiente enlace: Pautas de autocuidado







