¿Se puede tratar un tumor de páncreas sin cirugía? Así funciona la ablación por radiofrecuencia

¿Se puede tratar un tumor de páncreas sin cirugía? Así funciona la ablación por radiofrecuencia

Visualización pancreática y ecografía endoscópicaVisualización pancreática y ecografía endoscópica
22 de octubre de 2026
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Los avances en endoscopia digestiva permiten tratar determinados tumores pancreáticos mediante técnicas mínimamente invasivas, sin necesidad de realizar una operación. El Dr. José Miguel Esteban, jefe de la Unidad de Endoscopia del Hospital Ruber Internacional, explica cómo funciona este procedimiento y en qué pacientes puede utilizarse.

Cuando hablamos de un tumor en el páncreas, es habitual pensar en una intervención quirúrgica compleja y en un proceso de recuperación prolongado. Sin embargo, los avances en las técnicas endoscópicas están abriendo nuevas posibilidades para tratar determinadas lesiones pancreáticas sin necesidad de recurrir a la cirugía convencional.

Una de estas alternativas es la ablación por radiofrecuencia guiada por ecoendoscopia, un procedimiento que permite localizar y destruir tejido tumoral mediante la aplicación controlada de calor, accediendo al páncreas desde el interior del aparato digestivo.

El Hospital Ruber Internacional ha incorporado esta técnica para el tratamiento de determinados tumores neuroendocrinos pancreáticos, como los insulinomas, ofreciendo una alternativa menos invasiva en pacientes cuidadosamente seleccionados.

¿Qué es un insulinoma y por qué puede provocar bajadas de azúcar?

El páncreas es un órgano que desempeña funciones fundamentales en la digestión y en la regulación de los niveles de glucosa en sangre. Entre otras tareas, produce insulina, una hormona que ayuda a controlar la cantidad de azúcar que circula por nuestro organismo.

En ocasiones, pueden aparecer pequeños tumores en las células encargadas de producir esta hormona. Es lo que sucede con los insulinomas, un tipo poco frecuente de tumor neuroendocrino pancreático.

Su principal característica es que pueden liberar insulina de manera excesiva, incluso cuando el organismo no la necesita. Como consecuencia, los niveles de glucosa en sangre descienden por debajo de lo normal, provocando episodios de hipoglucemia.

Estas bajadas de azúcar pueden manifestarse con síntomas como sudoración, temblores, palpitaciones, sensación intensa de hambre, mareos, debilidad o confusión. En situaciones más graves, la hipoglucemia puede llegar a provocar una pérdida de conocimiento.

Aunque estos síntomas pueden tener diferentes causas, cuando las hipoglucemias aparecen de forma repetida y sin una explicación clara, es importante realizar un estudio médico para identificar su origen.

¿Cómo se diagnostica un tumor neuroendocrino pancreático?

El diagnóstico de un insulinoma requiere combinar diferentes pruebas, ya que estos tumores suelen ser pequeños y no siempre resultan fáciles de localizar.

El primer paso consiste en realizar una valoración endocrinológica para estudiar los niveles de glucosa e insulina y determinar si existe una producción inadecuada de esta hormona.

Cuando los resultados hacen sospechar la presencia de un insulinoma, los especialistas pueden recurrir a pruebas de imagen, como la resonancia magnética o la ecoendoscopia, para localizar la lesión.

La ecoendoscopia tiene un papel especialmente importante porque combina dos tecnologías: la endoscopia digestiva y la ecografía.

Gracias a esta combinación, el médico puede observar con gran precisión el páncreas desde el interior del estómago o el duodeno, estructuras anatómicas situadas muy cerca de este órgano.

Además, permite obtener muestras del tejido mediante una punción guiada, lo que ayuda a confirmar el diagnóstico.

En el Hospital Ruber Internacional, el estudio de estos pacientes implica la colaboración de diferentes especialidades, fundamentalmente Endocrinología y Aparato Digestivo, para establecer el diagnóstico y valorar las posibilidades de tratamiento.

¿Cómo se puede destruir un tumor de páncreas sin operar?

La ablación por radiofrecuencia es una técnica que utiliza energía para generar calor y destruir de manera controlada el tejido tumoral.

En el caso de los tumores pancreáticos, puede realizarse mediante ecoendoscopia, evitando tener que acceder al páncreas a través de una intervención quirúrgica.

El procedimiento se lleva a cabo bajo sedación y consiste en introducir un endoscopio flexible por la boca hasta llegar al estómago o al duodeno.

Una vez allí, el especialista utiliza la imagen ecográfica para localizar el tumor y dirigir una aguja específica hacia su interior.

Esta aguja está conectada a un sistema de radiofrecuencia que transmite energía térmica directamente a la lesión, produciendo un aumento controlado de temperatura que destruye las células del tejido tratado.

La principal ventaja es que el tratamiento se aplica directamente sobre el tumor, sin necesidad de realizar incisiones abdominales ni una cirugía pancreática.

El Dr. José Miguel Esteban, jefe de la Unidad de Endoscopia del Hospital Ruber Internacional, destaca que la precisión de la ecoendoscopia permite localizar lesiones pequeñas y acceder a ellas desde el aparato digestivo para aplicar el tratamiento de forma dirigida.

¿Qué ventajas ofrece la radiofrecuencia frente a la cirugía?

La cirugía continúa siendo una de las principales opciones terapéuticas para los insulinomas. No obstante, operar el páncreas puede resultar complejo debido a las características anatómicas del órgano y a los riesgos asociados a este tipo de intervenciones.

En determinados pacientes, la ablación por radiofrecuencia puede ofrecer ventajas importantes:

  • Menor invasividad: no requiere incisiones abdominales ni una intervención quirúrgica convencional.

  • Tratamiento dirigido: la energía se aplica directamente sobre la lesión bajo control ecográfico.

  • Recuperación potencialmente más rápida: al evitar una cirugía pancreática, puede reducirse el tiempo necesario para recuperarse.

  • Menor estancia hospitalaria: si la evolución es favorable y no aparecen complicaciones, el ingreso puede limitarse a una noche.

  • Alternativa terapéutica: permite disponer de otra opción de tratamiento para pacientes que cumplen determinados criterios.

Sin embargo, es importante señalar que esta técnica no está indicada para todos los tumores pancreáticos.

La elección depende de factores como las características de la lesión, su localización y la situación clínica del paciente. Por ello, cada caso debe estudiarse de manera individualizada y mediante una valoración multidisciplinar.

¿Cómo se sabe si el tratamiento ha funcionado?

En los insulinomas, los niveles de glucosa en sangre constituyen uno de los principales indicadores para valorar la respuesta inicial al tratamiento.

Como estos tumores producen insulina de manera inadecuada, uno de los objetivos de la ablación es conseguir que desaparezcan los episodios de hipoglucemia relacionados con esa producción excesiva.

Después del procedimiento, los especialistas realizan un seguimiento de la glucosa, que puede incluir sistemas de monitorización continua, así como análisis de insulina y otros parámetros.

La evolución de los síntomas aporta información importante, pero no es suficiente por sí sola para confirmar el resultado del tratamiento.

Por este motivo, el seguimiento médico debe incluir también pruebas de imagen, como resonancia magnética o ecoendoscopia, que permitan comprobar la evolución de la lesión tratada.

¿Todos los tumores de páncreas pueden tratarse mediante radiofrecuencia?

No. Es fundamental distinguir entre los diferentes tipos de tumores pancreáticos.

El término cáncer de páncreas suele asociarse al adenocarcinoma pancreático, pero existen otras lesiones con características y comportamientos biológicos diferentes, como los tumores neuroendocrinos.

La ablación por radiofrecuencia guiada por ecoendoscopia representa una alternativa para determinados tumores neuroendocrinos pancreáticos, especialmente en pacientes seleccionados, pero no sustituye de forma generalizada a la cirugía ni constituye un tratamiento válido para cualquier tumor de páncreas.

El objetivo es disponer de diferentes herramientas terapéuticas y elegir la más adecuada para cada situación, valorando tanto la eficacia como la seguridad.

Un tratamiento personalizado para cada paciente

La incorporación de técnicas como la ablación por radiofrecuencia supone un avance en el abordaje mínimamente invasivo de determinadas lesiones pancreáticas.

En el Hospital Ruber Internacional, la colaboración entre los servicios de Endocrinología, Aparato Digestivo y otros especialistas implicados permite estudiar cada caso desde diferentes perspectivas y establecer la estrategia terapéutica más adecuada.

El trabajo conjunto del equipo de Endocrinología, encabezado por el Dr. Juan Carlos Percovich, junto con la Dra. Helena Urriza, y la Unidad de Endoscopia, dirigida por el Dr. José Miguel Esteban, ha permitido incorporar esta alternativa terapéutica al tratamiento de pacientes seleccionados con insulinomas.

La clave no está únicamente en disponer de técnicas cada vez menos invasivas, sino en identificar qué pacientes pueden beneficiarse de ellas y ofrecer un tratamiento adaptado a las características de cada lesión.

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