El síndrome de Asperger: comprender para acompañar mejor

El síndrome de Asperger: comprender para acompañar mejor

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2 de febrero de 2026
Hospital Ruber Internacionales/red-centros/hospital-ruber-internacional
Neurologíaes/especialidades/neurologia

El síndrome de Asperger forma parte de los trastornos del neurodesarrollo y requiere algo más que un diagnóstico: exige comprensión, acompañamiento clínico adecuado y un entorno social que respete la diversidad en la forma de percibir y procesar el mundo.

Desde el Hospital Ruber Internacional, los especialistas insisten en la importancia de desmontar mitos aún muy presentes y de ofrecer una atención integral que tenga en cuenta tanto las necesidades médicas como emocionales y sociales de las personas dentro del Trastorno del Espectro Autista (TEA).

El Asperger dentro del Trastorno del Espectro Autista

En España, se estima que alrededor de 450.000 personas se encuentran dentro del Trastorno del Espectro Autista, lo que supone aproximadamente un 1 % de la población, según datos del Centro Español sobre el Trastorno del Espectro del Autismo.

El espectro autista es amplio y heterogéneo. Dentro de él, el perfil tradicionalmente conocido como síndrome de Asperger podría representar entre el 18 % y el 27 % de los casos, de acuerdo con distintos estudios epidemiológicos.

Desde 2013, con la publicación del DSM-5, el Asperger dejó de considerarse un diagnóstico independiente para integrarse dentro del TEA. Tal y como explica una neuróloga infantil del equipo del Dr. Oriol Franch, jefe del Servicio de Neurología del Hospital Ruber Internacional, este cambio responde a una mejor comprensión científica del autismo como un continuo:

"El término Asperger se utiliza para describir un perfil frecuente dentro del espectro autista, caracterizado habitualmente por la ausencia de discapacidad intelectual, un desarrollo del lenguaje formalmente conservado, intereses muy intensos y una manera particular de interpretar las normas sociales implícitas. No obstante, hablamos de un continuo, con una gran variabilidad entre personas".

Un modo distinto de procesar la información

Las personas con perfil Asperger presentan un estilo cognitivo singular. Su forma de procesar la información no es mejor ni peor, sino diferente.

Según la especialista, estos cerebros suelen priorizar ciertos estímulos, lo que puede dificultar la integración automática de convenciones sociales implícitas. Sin embargo, esta misma particularidad puede traducirse en capacidades destacadas en ámbitos como el detalle, la lógica, el pensamiento sistemático o la memoria.

Lejos de tratarse de una condición "leve", muchas personas con Asperger experimentan un malestar significativo, especialmente cuando se enfrentan a entornos poco comprensivos. La incomprensión social, el aislamiento, la ansiedad o la sobrecarga sensorial pueden afectar de forma notable a su bienestar.

"Necesitan un acompañamiento clínico y educativo adecuado, así como un entorno que respete su manera de percibir y procesar el mundo", subraya la doctora.

Mitos frecuentes que conviene desterrar

A pesar de los avances en conocimiento, persisten numerosos mitos en torno al Asperger que dificultan la inclusión y el diagnóstico adecuado.

¿Las personas con Asperger no tienen empatía?
Este es uno de los errores más extendidos. La realidad es muy distinta:

"No carecen de empatía. En ocasiones pueden tener dificultades para interpretar las emociones de forma inmediata, pero sienten con gran intensidad y profundidad", aclara la especialista.

¿Todas tienen capacidades excepcionales?
Otro estereotipo habitual es asociar el Asperger únicamente a talentos extraordinarios. Si bien algunas personas pueden destacar en áreas concretas, no es una característica universal:

"Existen tantos perfiles como personas. Los estereotipos distorsionan la realidad y generan expectativas poco realistas", señala la Dra. Gloria López Sobrino.

Comorbilidades y abordaje integral

No todos los síntomas visibles se explican exclusivamente por el autismo. Trastornos como la ansiedad o el TDAH son comorbilidades frecuentes y deben evaluarse de forma independiente.

Su abordaje suele combinar:

  • Psicoeducación para la persona y su entorno
  • Ajustes personalizados en el contexto familiar, escolar o laboral
  • Intervención psicológica especializada
  • Tratamiento farmacológico en casos concretos

Un enfoque multidisciplinar es clave para mejorar la calidad de vida y favorecer la autonomía.

Siete claves para comprender el síndrome de Asperger

La Dra. Gloria López Sobrino resume los aspectos fundamentales para entender adecuadamente este perfil dentro del espectro autista:

  1. Forma parte del Trastorno del Espectro Autista, sin discapacidad intelectual asociada.
  2. Las dificultades en la interacción social constituyen el núcleo del diagnóstico.
  3. Presentan un estilo cognitivo lógico, detallista y sistemático.
  4. Mantienen intereses intensos y muy focalizados en temas concretos.
  5. La sensibilidad sensorial (ruido, luces, texturas) es frecuente.
  6. Necesitan apoyos individualizados, no sobreprotección.
  7. El diagnóstico temprano mejora el bienestar a lo largo de toda la vida.

Acompañar sin intentar cambiar

El objetivo del abordaje clínico no es modificar la identidad de la persona, sino ayudarla a desarrollar su potencial en un entorno que comprenda y respete la diversidad neurológica.

"No se trata de cambiar quiénes son, sino de acompañarlos para que puedan vivir plenamente en un mundo que a menudo no está preparado para entender su forma de pensar y relacionarse", concluye la doctora.

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