Los problemas cardíacos en los niños pueden variar desde anomalías estructurales presentes al nacer (defectos congénitos del corazón) hasta trastornos adquiridos más tardíos debido a enfermedades, infecciones o factores genéticos.

El objetivo principal de la Cardiología Pediátrica es garantizar el bienestar cardiovascular de los niños, asegurando un diagnóstico temprano, un tratamiento adecuado y un seguimiento continuo para mejorar su calidad de vida a largo plazo.