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¿Qué es la otorrinolaringología?

A pesar de la falsa creencia de que únicamente se ocupa del oído, la otorrinolaringología se centra también en el cuidado de la nariz, de los senos paranasales, de la faringe, de la laringe, de las estructuras cervicales y craneofaciales, de la cavidad oral, del cuello y de las glándulas salivares, además de tratar los trastornos del olfato, de la voz, de la deglución y del equilibrio.

Esta especialidad ofrece un abordaje médico-quirúrgico para el tratamiento de las patologías relacionadas con los sistemas auditivo, olfativo, gustativo y del equilibrio. Para ello se hace uso de técnicas diagnósticas que, gracias al uso de tecnología avanzada, en los últimos años han avanzado mucho y permiten detectar determinadas patologías de forma más precisa.


Los pacientes de otorrinolaringología suelen presentar los siguientes síntomas:

  • Dolor de garganta
  • Amígdalas inflamadas
  • Tos
  • Dolor de oído
  • Congestión nasal o rinorrea
  • Mareos, vértigos e inestabilidad
  • Disfonía, alteraciones en la voz
  • Cabeza embotada y sensación de mareo
  • Ganglios inflamados en el cuello
  • Masas o bultos en el cuello
  • Dificultad para tragar
  • Dificultad para respirar
  • Inflamación en los oídos
  • Pérdida de audición
  • Ruidos en los oídos (acúfenos o tínitus)

Acudir a la consulta de otorrinolaringología es fundamental para, entre otras cosas, prevenir la disminución o la pérdida de audición. Durante la cita, el otorrino realiza la historia clínica y familiar y toma nota de los síntomas que haya advertido el paciente. Con toda esta información, procederá a la exploración y a efectuar las pruebas oportunas para descartar o confirmar patologías.

Principales patologías y enfermedades

Entre las enfermedades más habituales en otorrinolaringología se encuentran:

¿Qué debes tener en cuenta?

Entre los motivos más frecuentes por los que acuden los pacientes a la consulta:

  • Pérdida de audición.
  • Cuando se escuchan ruidos molestos que no proceden del exterior.
  • Sensación de que oye demasiado, y que cualquier sonido puede resultar molesto.
  • Inflamación en el oído.
  • Problemas para hablar o tragar.
  • Dolor de garganta .
  • Dolor facial.
  • Bultos en el cuello.
  • Dificultad respiratoria nasal.

¿Qué debo llevar a la consulta?

Para aprovechar el tiempo al máximo, conviene acudir con un listado de los síntomas y de las dudas que se quieran consultar al otorrinolaringólogo. En el caso de que se hayan realizado pruebas con anterioridad, los informes serán de gran ayuda para el facultativo.