
Mejorar la supervivencia y la calidad de vida de las personas con cáncer de mama requiere avanzar en la investigación, favorecer el diagnóstico precoz y ofrecer acompañamiento y una atención integral que responda a las necesidades de cada paciente, tanto durante el tratamiento como después de finalizarlo, según destaca la doctora María Jesús Rubio
, jefa del servicio de Oncología Médica
del Hospital Quirónsalud Córdoba
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La doctora Rubio ha explicado, con motivo del Día Internacional del Cáncer de Mama, que se celebra hoy, que, según el informe Las cifras del cáncer en España 2026, elaborado por la Sociedad Española de Oncología Médica (Seom) en colaboración con la Red Española de Registros de Cáncer (Redecan), este año se prevén unos 38.300 nuevos diagnósticos de cáncer de mama en nuestro país. "Una cifra que recuerda la importancia de mantener el esfuerzo científico y asistencial para mejorar los resultados de los tratamientos y dar respuesta a las necesidades de las personas que conviven con esta enfermedad".
"Cada paciente necesita información comprensible y participar en las decisiones sobre su tratamiento. Nuestro objetivo debe ser ofrecer la mejor atención posible, teniendo en cuenta sus circunstancias, sus preferencias y lo que más le preocupa". señala la doctora Rubio. La detección precoz continúa siendo uno de los pilares para mejorar el pronóstico del cáncer de mama. Por ello, es importante participar en los programas de cribado cuando corresponda y consultar con un profesional sanitario ante la aparición de un bulto nuevo o cambios en la piel, el pezón o la forma de la mama, sin esperar a la siguiente mamografía programada. La ausencia de antecedentes familiares tampoco excluye la posibilidad de desarrollar la enfermedad.
El cáncer de mama engloba distintos subtipos, con características biológicas y comportamientos diferentes. Conocerlos, junto al conocimiento de la extensión de la enfermedad, permite seleccionar el tratamiento más adecuado para cada caso y avanzar hacia una atención cada vez más personalizada.
En este contexto, la doctora Rubio destaca que la investigación "resulta esencial para ampliar las opciones terapéuticas, mejorar la eficacia de los tratamientos y reducir sus efectos adversos, especialmente en aquellas situaciones en las que las alternativas disponibles son insuficientes. También es importante facilitar el acceso a los ensayos clínicos cuando exista alguno adecuado a las características y necesidades de la paciente, con independencia de su lugar de residencia".
Así, "la investigación debe seguir siendo una prioridad. Necesitamos ampliar las opciones de tratamiento y facilitar que las pacientes puedan ser valoradas para participar en ensayos clínicos cuando exista uno adecuado a su situación", afirma la oncóloga.
Una atención que continúa más allá del tratamiento
Mantener y mejorar la calidad de vida debe formar parte de los objetivos asistenciales desde el diagnóstico. El control de los síntomas, la rehabilitación y el apoyo psicológico y social son aspectos importantes de la atención integral, al igual que abordar cuestiones que pueden afectar al bienestar y a la vida cotidiana, como la sexualidad, la fertilidad, la imagen corporal o la reincorporación al trabajo, resalta la especialista.
Estas necesidades no desaparecen necesariamente al finalizar el tratamiento oncológico. Algunas pacientes continúan experimentando secuelas físicas o emocionales que requieren seguimiento y apoyo, por lo que la atención debe prolongarse durante el tiempo necesario y adaptarse a cada situación.
"También es fundamental visibilizar la realidad de quienes viven con un cáncer de mama metastásico. En estos casos, disponer de alternativas terapéuticas, controlar los síntomas y preservar la autonomía y la calidad de vida son objetivos prioritarios. La atención de soporte y los cuidados paliativos deben incorporarse cuando las necesidades de la paciente lo requieran, de forma coordinada con el tratamiento de la enfermedad", recalca la doctora Rubio.
"El 19 de octubre debe servir también para escuchar a quienes conviven con un cáncer de mama metastásico y a quienes siguen teniendo secuelas. El acompañamiento debe mantenerse mientras exista una necesidad, con independencia de la fase de la enfermedad", subraya la doctora.
La conmemoración del Día Internacional del Cáncer de Mama constituye, además, una oportunidad "para reivindicar un acceso equitativo al diagnóstico y a los tratamientos indicados, reforzar la coordinación entre profesionales sanitarios y reconocer la labor de las asociaciones de pacientes, cuyo papel es fundamental en la información, el apoyo y el acompañamiento a lo largo de la enfermedad", concluye la especialista.


















