Dolor abdominal que va a más: cuándo puede ser apendicitis
El doctor Stive Osorio, del Servicio de Urgencias del Hospital Quirónsalud Bizkaia, explica que el dolor abdominal que aumenta con las horas, fiebre, vómitos o molestias en la parte inferior derecha del abdomen son señales que conviene no pasar por alto

Un dolor de tripa puede tener muchas causas y, en la mayoría de los casos, no reviste gravedad. Sin embargo, cuando aumenta con el paso de las horas, se localiza en una zona concreta del abdomen o se acompaña de fiebre, vómitos o malestar general, conviene consultar. La apendicitis es una de las urgencias abdominales más frecuentes y se estima que puede afectar a cerca de una de cada diez personas a lo largo de la vida.
La apendicitis se produce por la inflamación del apéndice, un pequeño tubo situado en la primera parte del intestino grueso, en la zona inferior derecha del abdomen. Según explica el doctor Stiven Osorio, del Servicio de Urgencias del Hospital Quirónsalud Bizkaia, "la apendicitis aparece cuando el apéndice se obstruye, se inflama y puede llegar a romperse, generando una infección grave a nivel abdominal, como la peritonitis".
La obstrucción del apéndice puede deberse a diferentes causas, como heces endurecidas, cálculos, inflamación asociada a infecciones o crecimiento del tejido linfático, algo más habitual en niños. El especialista aclara, además, que no existe una relación demostrada con alimentos concretos. "No hay asociación con comer ciertas semillas, frutos secos o alimentos específicos", señala.
Un dolor que suele ir a más
El síntoma más característico de la apendicitis es el dolor abdominal. En muchos casos comienza de forma difusa o alrededor del ombligo y, con el paso de las horas, se desplaza hacia la parte inferior derecha del abdomen. Además, no suele mejorar espontáneamente, sino que tiende a intensificarse "Si en algún momento el dolor abdominal es intenso, progresivo y diferente a otros dolores que habitualmente se han tenido, conviene consultar" explica el doctor Osorio.
Junto al dolor pueden aparecer otros síntomas como pérdida de apetito, náuseas, vómitos, fiebre o malestar general. En algunas personas, el dolor se acentúa al caminar, toser o realizar determinados movimientos. También puede aparecer sensación de abdomen duro o dolor al tocar la zona. El especialista recuerda que los síntomas pueden ser menos típicos en niños, personas mayores y embarazadas, por lo que en estos grupos conviene extremar la vigilancia.
Cuándo acudir a Urgencias
No todo dolor abdominal requiere atención urgente, pero sí conviene consultar cuando el dolor dura varias horas y empeora, cuando se localiza en la parte inferior derecha del abdomen, si se acompaña de fiebre o vómitos persistentes, si existe dificultad para caminar o si el abdomen se nota rígido.
El diagnóstico comienza con la historia clínica y la exploración física. En función de cada caso, pueden realizarse análisis de sangre y orina, así como pruebas de imagen. En adultos, el TAC abdominal puede ayudar a confirmar el diagnóstico, mientras que en niños y embarazadas suele priorizarse la ecografía para evitar radiación.
El tratamiento habitual de la apendicitis ha sido tradicionalmente la cirugía para extirpar el apéndice, conocida como apendicectomía, que en muchos casos se realiza por vía laparoscópica. "Algunos casos seleccionados de apendicitis no complicada pueden tratarse inicialmente con antibióticos y vigilancia médica", indica el doctor Osorio. No obstante, matiza que "no todos los pacientes son candidatos a este manejo conservador", por lo que la decisión debe individualizarse.
El principal riesgo de retrasar el diagnóstico es la perforación del apéndice, que puede derivar en una peritonitis o en una infección generalizada. Estas complicaciones pueden hacer más complejo el tratamiento y alargar la recuperación. "En apendicitis, el tiempo importa. No se trata de acudir a Urgencias por cualquier molestia digestiva, pero sí de no normalizar un dolor intenso, progresivo o diferente", concluye el doctor Stiven Osorio.






