Envejecimiento celular

El envejecimiento celular es el conjunto de cambios de estructura y alteración de las funciones de las células que componen el organismo como consecuencia del paso del tiempo.

Síntomas y causas

El envejecimiento celular es un proceso biológico en el que las células del organismo experimentan cambios estructurales y funcionales con el paso del tiempo. Es decir, con los años, las células pierden su capacidad de multiplicarse y repararse por sí solas y, además, comienzan a funcionar de manera anómala. No es una enfermedad en sí misma, pero puede causar alteraciones que provoquen un riesgo mayor de desarrollar determinadas patologías.

En el proceso de declive celular intervienen factores muy diversos, por lo que no todos los tejidos ni todas las personas envejecen al mismo ritmo ni de la misma forma. Aunque hay un componente que no se puede controlar, se estima que alrededor del 75 % del envejecimiento celular depende de factores no relacionados con la genética que podemos controlar.

Síntomas

El envejecimiento causa estos síntomas en las células:

  • Senescencia celular: las células dejan de dividirse, pero su metabolismo permanece activo.
  • Disminución de la proliferación: la capacidad de división disminuye, por lo que se reduce la regeneración de los tejidos.
  • Alteración de la función celular: se presentan dificultades para llevar a cabo funciones específicas de forma eficiente.
  • Mayor susceptibilidad a enfermedades: las células se vuelven más propensas a sufrir mutaciones y disfunciones, por lo que se aumenta el riesgo de padecer cáncer y enfermedades neurodegenerativas.

Los signos más característicos que las personas perciben en su organismo como consecuencia del envejecimiento celular son:

  • Cambios físicos: se notan en el aspecto exterior.
    • Arrugas.
    • Pérdida de firmeza y elasticidad en la piel.
    • Deshidratación.
    • Aparición de manchas.
    • Cabello seco y quebradizo.
    • Canas.
    • Uñas frágiles.
    • Pérdida de masa muscular.
    • Modificación de la postura.
  • Cambios orgánicos: afectan al funcionamiento del organismo.
    • Las células se vuelven más grandes y disminuye su capacidad de dividirse.
    • Aumento de sustancias grasas y pigmentos en las células.
    • Mayor estrés oxidativo.
    • Inflamación crónica.
    • Resistencia a la insulina.
  • Síntomas sistémicos: son manifestaciones que afectan a todo el cuerpo.
    • Falta de energía.
    • Cansancio crónico.
    • Falta de concentración.
    • Posible deterioro cognitivo.
    • Disminución de la agudeza visual.
    • Pérdida de capacidad auditiva.
    • Cataratas.

Causas

El envejecimiento celular se produce por una combinación de diversos factores, que pueden ser genéticos o externos:

  • Ambientales: son los responsables de que se produzca estrés oxidativo inflamación crónica y daño en el ADN celular.
    • Radiación solar.
    • Contaminación del aire y el agua.
    • Tabaquismo.
    • Dieta pobre en antioxidantes, vitaminas y minerales.
    • Consumo excesivo de alimentos procesados.
    • Sedentarismo.
    • Estrés.
    • Falta de sueño.
  • Internos: sustancias metabólicas que son tóxicas y se acumulan en el organismo provocando un proceso de degradación de las células.
    • Estrés oxidativo: los radicales libres (moléculas inestables) dañan el ADN, las proteínas, los lípidos y las membranas de las células.
    • Acortamiento de los telómeros: cuando las células se dividen, sus telómeros (estructuras de los extremos de los cromosomas que sirven de protección) se acortan. Cuando son demasiado cortos, pierden la capacidad de reproducirse.
    • Deterioro de la comunicación: se producen fallos en la comunicación celular y en la expresión genética, por lo que se acelera el envejecimiento y aumenta el riesgo de padecer enfermedades crónicas.
    • Reducción de la autofagia: las células pierden la capacidad de eliminar sus propios desechos, por lo que se acumulan en el organismo favoreciendo el envejecimiento.
    • Disminución de la actividad hormonal que ralentiza la renovación celular.
    • Pérdida de equilibrio entre la producción y degradación de proteínas.
  • Genéticos: la degeneración es un proceso intrínseco de las células.
    • Variantes específicas de los genes relacionados con la longevidad y la reparación celular:
      • APOE: regula el transporte del colesterol y los lípidos y puede ser un acelerador del envejecimiento de las células.
      • FOXO3A: se encarga de la regulación metabólica y se relaciona con una mayor longevidad.
      • SIRT1: está involucrado en la protección del ADN y la prevención del envejecimiento celular.
    • Senescencia: las células dejan de multiplicarse, pero no se mueren. Con el tiempo, se acumulan y liberan sustancias inflamatorias que pueden propiciar la aparición de enfermedades.
    • Alteraciones epigenéticas: se producen cambios en la expresión genética. Aunque no se modifica el ADN, se acelera el envejecimiento biológico.

Factores de riesgo

El riesgo de que las células envejezcan de forma prematura aumentan en los siguientes casos:

  • Excesiva exposición al sol.
  • Tabaquismo.
  • Consumo de alcohol.
  • Vivir en zonas con alta contaminación del aire.
  • Dieta poco saludable.
  • Estrés.
  • Sedentarismo.

Complicaciones

El envejecimiento celular aumenta las probabilidades de desarrollar determinadas enfermedades, ya que están asociadas a la degeneración de los tejidos y el paso del tiempo:

  • Presbicia.
  • Cataratas.
  • Pérdida de audición.
  • Artritis.
  • Enfermedad pulmonar obstructiva crónica (EPOC).
  • Dolores de espalda y cuello.
  • Diabetes.
  • Demencia.
  • Depresión.
  • Incontinencia urinaria.
  • Mayor predisposición a las caídas.
  • Fragilidad.

Prevención

La prevención del envejecimiento prematuro y la ralentización de los signos normales del paso del tiempo se consigue adquiriendo un estilo de vida saludable:

  • Alimentación rica en antioxidantes y baja en alimentos procesados, se recomienda la dieta mediterránea.
  • Ejercicio moderado de forma regular.
  • Buenos hábitos de sueño (dormir entre 7 y 8 horas diarias).
  • No fumar.
  • Evitar el consumo de alcohol.
  • Utilizar protección solar todo el año.
  • Controlar el estrés.

¿Qué médico trata el envejecimiento celular?

Los análisis para determinar la naturaleza del envejecimiento celular y el grado de degradación que se ha producido en cada persona se llevan a cabo en la especialidad de Genética. En los tratamientos específicos para frenar el proceso en los distintos tejidos intervienen especialidades como Dermatología médico-quirúrgica y Venereología y Genética especializada en Medicina regenerativa.

Diagnóstico

Para determinar el grado de envejecimiento celular de cada persona, se pueden utilizar diversas pruebas. Las más utilizadas son:

  • Test de longitud telomérica: se utiliza la técnica HT Q-Fish para medir la longitud de los telómeros obtenidos de células sanguíneas. Para ello, se marcan con sondas fluorescentes que reconocen el número de repeticiones teloméricas. Cuanto más intensa es la fluorescencia, mayor es la longitud del cromosoma.
  • Análisis de sangre o saliva: se toma una muestra para analizar su ADN en el laboratorio y observar cuál es su grado de envejecimiento.

Tratamiento

Los tratamientos para el envejecimiento celular se centran en ralentizar el avance del deterioro de los tejidos y, en ocasiones, pueden revertir algunos de los síntomas del paso del tiempo. Algunos de los más eficaces son:

  • Medicina regenerativa: se utiliza material biológico del propio paciente para propiciar los mecanismos del organismo para reparar los daños y regenerar los tejidos. Estas técnicas pueden emplear, dependiendo del caso:
    • Células madre: es un tipo de célula con potencial de crear muchos tipos de células diferentes. Suelen extraerse de la grasa del propio paciente para mejor la textura de la piel, estimular la producción de colágeno, reducir la inflamación y reparar tejidos.
    • Células endoteliales: forman la capa interna de los vasos sanguíneos, por lo que se utilizan para favorecer la formación de nuevos capilares y, en definitiva, mejorar la circulación y aumentar el aporte de oxígeno.
    • Células sanguíneas (plasmaféresis): suele utilizarse plasma rico en plaquetas (PRP) para rejuvenecer las células, reducir la inflamación y estimular la producción de colágeno.
    • Factores de crecimiento: proteínas que regulan la división y la reparación celular, por lo que estimulan la cicatrización y la regeneración de los tejidos.
    • Exosomas: vesículas extracelulares que utilizan las células para comunicarse. Son un tipo de mensajeros que transportan material genético, proteínas y lípidos que promueven la regeneración de los tejidos.
  • Terapia génica: se mejoran las funciones y se retrasa la aparición de enfermedades relacionadas con el envejecimiento mediante la modificación de la expresión de unos genes específicos:
    • Telomerasa: enzima encargada de alargar los telómeros. El tratamiento prolonga la vida útil de las células, mejora la regeneración de los tejidos y previene el deterioro celular.
    • Klotho: se conoce como la hormona de la longevidad, ya que regula el metabolismo del fósforo y el calcio, además de proteger el sistema cardiovascular. La terapia produce una mejora de la función renal, la salud ósea y la capacidad cognitiva.
    • Folistatina: es un inhibidor de la miostatina, proteína que limita el crecimiento de los músculos. Su uso médico aumenta la masa muscular, por lo que se mejora la movilidad y el rendimiento físico.
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