Un estudio liderado por la Fundación Jiménez Díaz descarta que la vitamina D atenúe el daño de miocardio tras un infarto

Un estudio liderado por la Fundación Jiménez Díaz descarta que la vitamina D atenúe el daño de miocardio tras un infarto

El Dr. Tuñón (primero por la izda) junto a parte del equipo de la FJD y el IIS-FJD implicado en el estudioEl Dr. Tuñón (primero por la izda) junto a parte del equipo de la FJD y el IIS-FJD implicado en el estudio
21 de abril de 2026
Hospital Universitario Fundación Jiménez Díazes/red-centros/hospital-universitario-fundacion-jimenez-diaz
  • Los resultados del ensayo clínico multicéntrico VITDAMI cuestionan el uso de calcifediol como estrategia para prevenir el remodelado del corazón tras un infarto agudo de miocardio
  • Esta evidencia permitirá optimizar el manejo clínico, evitando tratamientos sin eficacia demostrada y centrando la atención en intervenciones con impacto probado en la supervivencia y la calidad de vida de los pacientes

En los últimos años, la vitamina D ha experimentado un notable aumento en su prescripción, impulsada por estudios observacionales que apuntaban a posibles beneficios cardiovasculares más allá de su papel en la salud ósea. Sin embargo, un ensayo clínico multicéntrico liderado por el Servicio de Cardiología del Hospital Universitario Fundación Jiménez DíazEste enlace se abrirá en una ventana nueva, en el marco de su Instituto de Investigación Sanitaria (IIS-FJD)Este enlace se abrirá en una ventana nueva, cuestiona ahora esta utilidad en el contexto del infarto agudo de miocardio. El estudio VITDAMI, que acaba de publicarse en la revista Scientific Reports, concluye que la administración de calcifediol -utilizado para elevar rápidamente los niveles de vitamina D- no logra prevenir el remodelado adverso del ventrículo izquierdo ni mejora la recuperación estructural del corazón tras un infarto.

El remodelado cardíaco, caracterizado por la dilatación de las cavidades y la pérdida de la función de bombeo, es uno de los principales factores de riesgo para desarrollar insuficiencia cardíaca. "Nuestra hipótesis planteaba que el posible efecto beneficioso de la vitamina D sería más evidente si se administraba de forma precoz tras un infarto anterior, en pleno proceso de evolución del daño miocárdico", explica el Dr. José Tuñón, jefe del Servicio de Cardiología de la Fundación Jiménez Díaz y catedrático de la Universidad Autónoma de Madrid, además de miembro del Laboratorio de Investigación Vascular del IIS-FJD y el Centro de Investigación Biomédica en Red Enfermedades Cardiovasculares (CIBERCV) y autor principal del estudio.

Para comprobarlo, los investigadores realizaron un seguimiento durante un año a 93 pacientes en cinco hospitales españoles: el Hospital Universitario La Princesa, con el Dr. Fernando Alfonso; el Hospital Clínico Universitario Virgen de la Arrixaca, de la mano del Dr. Franciso Ortuño; el Hospital Clínico Universitario de Salamanca, a través del Dr. Pedro Luis Sánchez; y el Hospital Universitario Puerta de Hierro, con el Dr. Juan Manuel Escudier; además de la Fundación Jiménez Díaz. El ensayo, aleatorio, doble ciego y controlado con placebo, utilizó la resonancia magnética cardíaca como principal herramienta de evaluación por su alta precisión.

Los resultados muestran que los pacientes tratados con calcifediol no presentaron diferencias significativas en la incidencia de remodelado cardíaco -definido como un aumento del volumen del ventrículo izquierdo igual o superior al 15 por ciento- ni en otros múltiples parámetros relacionados con la función cardiaca estudiados por Resonancia Magnética. Asimismo, biomarcadores de sufrimiento y fibrosis ventricular como el NT-proBNP, galectina-3 o ST2, y otros relacionados con inflamación no mostraron mejoría en los pacientes tratados.

Impacto en la práctica clínica

Estos hallazgos tienen implicaciones relevantes en un contexto en el que el uso de suplementos de vitamina D está ampliamente extendido. Aunque el tratamiento eleva eficazmente sus niveles en sangre, este incremento no se traduce en una protección medible del músculo cardíaco. "La relevancia de este trabajo radica en que permite definir con mayor precisión el papel real de la vitamina D en la salud cardiovascular", subraya el Dr. Tuñón.

En este sentido, el estudio VITDAMI indica que el uso rutinario de vitamina D no aporta un beneficio adicional a las terapias actuales tras un infarto. Esta evidencia permitirá optimizar el manejo clínico, evitando tratamientos sin eficacia demostrada y centrando la atención en intervenciones con impacto probado en la supervivencia y la calidad de vida de los pacientes.

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