El Hospital Universitario Rey Juan Carlos organiza una jornada sobre cirugía robótica en Ginecología, que amplía las opciones de tratamiento de patologías complejas y favorece una recuperación más rápida
Los especialistas reunidos en la cita científica analizaron los avances de esta tecnología y los retos para su aplicación clínica

- Esta técnica permite realizar intervenciones con más precisión, reducir el sangrado y el dolor postoperatorio y acortar la estancia hospitalaria de las pacientes
- Su aplicación abarca desde patologías benignas, como la endometriosis profunda o los miomas de gran tamaño, hasta determinados cánceres ginecológicos
- Los especialistas destacan que la formación continua y la coordinación de los equipos quirúrgicos son fundamentales para incorporar esta tecnología con las máximas garantías de seguridad
La cirugía robótica está ampliando las opciones de tratamiento de patologías ginecológicas complejas, como la endometriosis profunda, los miomas de gran tamaño o determinados tumores. Su mayor precisión permite abordar intervenciones difíciles con menor sangrado y dolor postoperatorio, además de favorecer una recuperación más rápida de las pacientes. Sin embargo, su creciente implantación también plantea un reto: garantizar que los avances tecnológicos vayan acompañados de una formación especializada. Así lo han destacado expertos de distintos hospitales españoles durante la jornada "Cirugía robótica en Ginecología: De la teoría al quirófano’, organizada por el Hospital Universitario Rey Juan Carlos
-perteneciente a la red sanitaria pública de la Comunidad de Madrid (Sermas)-.
"Frente a la laparoscopia convencional, la plataforma robótica ofrece una visión tridimensional ampliada en alta definición, instrumentos articulados que reproducen los movimientos de la mano humana con mayor rango de giro y filtrado de temblor, así como una ergonomía superior para el cirujano", explica la Dra. María de Matías Martínez, jefa asociada del Servicio de Ginecología y Obstetricia del centro.
Estas prestaciones han contribuido a que la cirugía robótica haya pasado en la última década de utilizarse en casos muy seleccionados a incorporarse a numerosos hospitales. Actualmente, se emplea en procedimientos como la histerectomía, la cirugía reconstructiva del suelo pélvico o el tratamiento de cánceres ginecológicos como el de endometrio. No obstante, la cirujana recuerda que su indicación debe valorarse individualmente, considerándose las características de cada paciente, la complejidad de la intervención y la experiencia del equipo quirúrgico.
El reto de incorporar la tecnología con seguridad
La expansión de la cirugía robótica exige algo más que disponer de equipos avanzados. Su utilización requiere profesionales con formación específica, entrenamiento supervisado y una evaluación continua de los resultados para garantizar la seguridad de las pacientes.
"El verdadero desafío no radica únicamente en contar con sistemas cada vez más avanzados, sino en integrarlos de forma responsable en la práctica clínica diaria, realizando una rigurosa evaluación de resultados y facilitando foros de encuentro como este, que promueven el intercambio continuo de experiencias entre equipos", señala la Dra. de Matías.
Una de las claves de este aprendizaje es conocer cómo se desarrolla una intervención real, desde su planificación hasta la toma de decisiones durante la operación. Con este objetivo, la jornada incluyó una cirugía en directo con el sistema Da Vinci 5, el último modelo de esta tecnología que incorpora nuevas herramientas de análisis de datos y funciones destinadas a facilitar el trabajo del cirujano desde la consola, y que se incorporó al hospital mostoleño el pasado diciembre como su tercer robot, convirtiendo al Rey Juan Carlos en el primer hospital madrileño en contar con este número de plataformas quirúrgicas.
Para quienes comienzan a utilizar esta tecnología, la experiencia práctica resulta especialmente importante. "La observación directa, combinada con la simulación y la práctica supervisada, permite a los profesionales más jóvenes ganar confianza, identificar pasos críticos, reconocer las limitaciones técnicas y aprender a utilizar el robot con los máximos estándares de seguridad y eficiencia", explica la especialista.
La seguridad también depende del trabajo en equipo
Pero el aprendizaje no termina en el cirujano. La incorporación de la cirugía robótica también requiere una estrecha coordinación entre los distintos profesionales del quirófano. El personal de Enfermería desempeña un papel fundamental en la preparación de la paciente, la disposición del instrumental y el desarrollo de la intervención, aspectos que resultan esenciales para el buen funcionamiento del equipo.
"La cirugía robótica es, ante todo, un trabajo de equipo multidisciplinar. Exige una coordinación milimétrica y una comunicación constante entre cirujanos, anestesistas y el personal de Enfermería. Encuentros como este nos ayudan a construir una base común de conocimiento y a consolidar una cultura quirúrgica orientada a la excelencia y a la seguridad de nuestras pacientes", concluye la Dra. de Matías.



