Quirónsalud cuenta con el robot DaVinci en 22 hospitales, en su compromiso con la cirugía robótica

Quirónsalud dispone de sistemas de cirugía robótica Da Vinci en 22 de sus hospitales en España, una apuesta por la innovación tecnológica orientada a ampliar las posibilidades de la cirugía mínimamente invasiva y facilitar el trabajo de los equipos quirúrgicos en procedimientos de alta complejidad.
El compromiso del grupo con esta tecnología se reforzó en noviembre de 2025 con la incorporación de los primeros tres sistemas Da Vinci 5 de España, instalados en el Hospital Universitario Fundación Jiménez Díaz, el Hospital Universitario Rey Juan Carlos y el Hospital Universitario Quirónsalud Madrid. Además, recientemente Centro Médico Teknon se ha convertido en el primer hospital de Cataluña, tanto público como privado, en incorporar el Da Vinci 5, la quinta generación de esta plataforma quirúrgica.
Esta apuesta responde a una estrategia que sitúa al paciente en el centro de la innovación. La tecnología no constituye un fin en sí misma, sino una herramienta al servicio de los profesionales para avanzar hacia una medicina más precisa, personalizada y eficiente.
Más precisión y visión tridimensional
Los sistemas Da Vinci permiten al cirujano controlar, desde una consola, instrumentos articulados que reproducen con gran precisión sus movimientos. La plataforma proporciona una visión tridimensional ampliada y de alta definición, facilita el acceso a espacios anatómicos reducidos y filtra el temblor natural de las manos.
Estas características pueden resultar especialmente útiles en intervenciones que requieren una disección delicada, suturas complejas o el abordaje de estructuras próximas a vasos sanguíneos, nervios y otros tejidos que deben preservarse.
La nueva generación Da Vinci 5 incorpora mejoras de diseño y prestaciones digitales orientadas a optimizar la precisión, la ergonomía y la eficiencia del trabajo quirúrgico. Su incorporación supone un avance tecnológico, aunque la elección de la técnica debe individualizarse según la patología, las características del paciente y el criterio del equipo médico.
La cirugía robótica no es autónoma: el cirujano mantiene en todo momento el control de la intervención. El sistema amplía sus capacidades técnicas, pero no sustituye su experiencia ni garantiza por sí mismo mejores resultados en todos los casos.
Aplicaciones en distintas especialidades
La cirugía robótica se utiliza en diferentes áreas, con aplicaciones que varían según la experiencia de los equipos y las necesidades clínicas.
En Urología, uno de sus campos de aplicación más conocidos, permite realizar procedimientos como la prostatectomía radical para tratar el cáncer de próstata, además de determinadas intervenciones renales y reconstrucciones de las vías urinarias. La visión ampliada y la movilidad de los instrumentos pueden facilitar la disección de estructuras delicadas, incluidas aquellas relacionadas con la continencia urinaria y la función sexual.
En Cirugía Torácica, la plataforma facilita intervenciones como las lobectomías y segmentectomías pulmonares, así como la disección de los ganglios linfáticos en el tratamiento del cáncer de pulmón. La articulación de los instrumentos y la visión tridimensional pueden ayudar a trabajar en el espacio reducido del tórax y a realizar determinadas suturas y reconstrucciones complejas.
En Cirugía General y Digestiva, la tecnología robótica puede emplearse en procedimientos de cirugía colorrectal, esofagogástrica, pancreática y bariátrica, entre otros. En determinadas intervenciones de cáncer de recto, por ejemplo, el acceso a una pelvis profunda y estrecha hace especialmente relevante la precisión de los movimientos y la visualización de las estructuras anatómicas.
También tiene aplicaciones en Otorrinolaringología, especialmente en determinadas cirugías transorales para tratar tumores de la orofaringe y otras patologías de zonas profundas de la garganta. En pacientes seleccionados, el acceso a través de la boca puede evitar incisiones externas. En Ginecología, puede utilizarse en intervenciones por determinadas enfermedades oncológicas, endometriosis, miomas o prolapso de órganos pélvicos, según cada caso.
La indicación debe individualizarse y tener en cuenta las alternativas quirúrgicas disponibles. La tecnología aporta nuevas posibilidades técnicas, pero la seguridad y los resultados dependen también de la selección del paciente, la experiencia del equipo y las características de cada intervención.
Una red de 22 hospitales con tecnología Da Vinci
Los sistemas Da Vinci de Quirónsalud están distribuidos en centros de distintas comunidades autónomas:
- Madrid: Hospital Universitario Fundación Jiménez Díaz, Hospital Universitario Rey Juan Carlos, Hospital Universitario General de Villalba, Hospital Universitario Infanta Elena, Hospital Universitario Quirónsalud Pozuelo, Hospital Universitario La Luz, Hospital Universitario Ruber Juan Bravo y Hospital Ruber Internacional.
- Cataluña: Hospital Universitari General de Catalunya, Centro Médico Teknon, Hospital Universitari Quirónsalud Barcelona y Hospital Universitari Dexeus.
- Aragón: Hospital Universitario Quirónsalud Zaragoza.
- Andalucía: Hospital Universitario Quirónsalud Sagrado Corazón, Hospital Quirónsalud Córdoba y Hospital Quirónsalud Málaga.
- Canarias: Hospital Quirónsalud Tenerife.
- Comunidad Valenciana: Hospital Quirónsalud Torrevieja.
- Baleares: Clínica Rotger.
- País Vasco: Policlínica Gipuzkoa y Hospital Quirónsalud Bizkaia.
- Galicia: Hospital Quirónsalud A Coruña.
Con esta red de equipos, Quirónsalud refuerza su apuesta por integrar la innovación en la práctica clínica. El objetivo es poner las posibilidades de la tecnología al servicio de los profesionales y de una atención adaptada a las necesidades de cada paciente, siempre que la cirugía robótica esté indicada.




