Caídas, golpes y fracturas en niños/as: cómo prevenir lesiones frecuentes en verano y cuándo acudir a urgencias

Con la llegada del verano, aumentan las horas de juego al aire libre, las actividades deportivas, los días de piscina y playa, así como el uso de bicicletas, patinetes o camas elásticas. Aunque se trata de una época especialmente activa y beneficiosa para los más pequeños, también es frecuente que se incrementen los golpes, caídas y lesiones traumatológicas infantiles.
"Durante los meses de verano observamos un aumento de consultas relacionadas con traumatismos leves y moderados en niños. Muchas veces se trata de golpes sin gravedad, pero en otras ocasiones pueden esconder lesiones que requieren valoración médica", señala el Dr. Jorge Knorr, facultativo especialista en Cirugía Ortopédica y Traumatología del Hospital Universitari General de Catalunya.
¿Por qué aumentan las lesiones en verano?
El incremento de la actividad física y del tiempo al aire libre hace que los niños estén más expuestos a pequeños accidentes. Las lesiones más habituales suelen producirse durante juegos en parques, caídas de bicicletas o patinetes, saltos, actividades deportivas o resbalones en zonas húmedas, especialmente alrededor de piscinas.
Asimismo, el uso de calzado menos estable, como chanclas o sandalias abiertas, puede favorecer tropiezos, torceduras o caídas, especialmente en superficies irregulares o mojadas.
"Aunque muchos golpes quedan en una contusión sin importancia, es clave tener en cuenta que el sistema musculoesquelético infantil todavía está en desarrollo. Los huesos de niños presentan características distintas a las de los adultos y algunas lesiones pueden afectar a cartílagos o zonas de crecimiento, por lo que un diagnóstico adecuado resulta especialmente importante", apunta el especialista.
¿Cuándo se trata de un golpe leve y cuándo conviene revisarlo?
Después de una caída o un golpe es normal que aparezca dolor, inflamación leve o un hematoma. En muchos casos, las molestias mejoran progresivamente con reposo y observación durante las primeras horas.
Sin embargo, existen determinadas señales que pueden indicar una lesión más importante y hacen recomendable consultar con un especialista:
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Dolor intenso o persistente que no mejora con el paso de las horas
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Inflamación importante o deformidad visible en una extremidad
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Dificultad o imposibilidad para mover una articulación
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Incapacidad para apoyar el pie o caminar con normalidad
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Dolor que despierta al niño o empeora progresivamente
"En niños, no siempre es fácil distinguir a simple vista una contusión de una lesión que requiere tratamiento. Si el dolor no cede, hay inflamación importante o no puede apoyar o mover bien la extremidad, conviene valorarlo. Una exploración adecuada y, si hace falta, una prueba de imagen, permiten confirmar el diagnóstico y adaptar el tratamiento para favorecer una recuperación segura", sostiene el Dr. Knorr.
Ante un golpe leve, lo recomendable es detener la actividad, observar la evolución y aplicar frío local protegido con un paño durante intervalos cortos para ayudar a reducir el dolor y la inflamación. También conviene evitar que el niño fuerce la zona lesionada o vuelva al juego o al deporte si persisten las molestias.
Para reducir el riesgo de lesiones durante el verano, es importante usar casco y protecciones en bicicleta, patinete o patines; escoger calzado cómodo, bien sujeto y adecuado a la actividad; evitar correr en superficies mojadas o resbaladizas; extremar la precaución en piscinas, escaleras, parques y zonas elevadas; y adaptar la actividad a la edad y al nivel de desarrollo del niño.
Apuesta por la atención especializada: nueva Unidad de Traumatología y Ortopedia Infantil
El Hospital Universitari General de Catalunya ha puesto en marcha una nueva Unidad de Traumatología y Ortopedia Infantil con el objetivo de fortalecer la atención especializada a niños y adolescentes y dar respuesta a las necesidades asistenciales de Sant Cugat y del conjunto del Vallès. La unidad permite abordar tanto lesiones traumatológicas frecuentes, como caídas, fracturas o esguinces, como patología ortopédica programada, alteraciones del crecimiento, lesiones deportivas o casos que requieren una valoración más compleja.
El nuevo servicio integra la atención urgente, el diagnóstico, el seguimiento ambulatorio, la cirugía cuando está indicada y la rehabilitación, con un enfoque adaptado a las particularidades del paciente pediátrico. Este modelo facilita un circuito asistencial más coordinado para las familias y permite acompañar al niño en las distintas fases de recuperación.
"Esta unidad nace con un equipo de profesionales altamente especializado y con formación subespecializada en diferentes áreas de la traumatología y la ortopedia infantil. Esto nos permite valorar cada caso con mayor precisión, desde el diagnóstico inicial hasta el tratamiento y el seguimiento posterior", afirma el Dr. Knorr, quien lidera esta nueva Unidad de Traumatología y Ortopedia Infantil. "Nuestro compromiso es ofrecer una atención de calidad, coordinada, cercana y adaptada a las necesidades de cada niño/a, acompañando a las familias en todo el proceso", sostiene el especialista.






