Dolor en el pecho, dificultad para respirar o una caída: cuándo pedir un médico de urgencias a domicilio

Una fiebre alta en una persona mayor, un dolor intenso en el pecho, una dificultad repentina para respirar o una caída con incapacidad para levantarse son situaciones que generan preocupación y requieren una valoración médica rápida. Sin embargo, no siempre es posible o recomendable trasladar al paciente hasta un hospital. En estos casos, disponer de un médico urgente a domicilio permite iniciar la atención sanitaria de forma inmediata, sin abandonar el entorno familiar.
Cada vez son más las personas que recurren a este tipo de asistencia cuando el estado del paciente dificulta su movilidad o cuando la rapidez en la valoración puede marcar la diferencia en la evolución clínica. La atención médica domiciliaria ha dejado de ser un recurso reservado a consultas sencillas para convertirse en una extensión de la asistencia hospitalaria, con equipos preparados para atender urgencias complejas directamente en el domicilio.
"Existen muchas situaciones en las que cada minuto cuenta. Nuestro objetivo es acercar la asistencia médica urgente al paciente lo antes posible para realizar una valoración precoz, iniciar el tratamiento necesario y decidir si es preciso un traslado hospitalario. Actuar con rapidez puede cambiar el pronóstico en numerosas patologías", explica el doctor Pedro Rojas, coordinador del Servicio de Urgencias de Quirónsalud Costa Adeje.
Entre las situaciones que con mayor frecuencia requieren una atención médica urgente a domicilio destacan el dolor torácico con sospecha de enfermedad cardiovascular, la dificultad respiratoria en pacientes con asma o EPOC, la aparición brusca de síntomas compatibles con un ictus, las pérdidas de conocimiento, los mareos intensos, las descompensaciones en personas con diabetes o insuficiencia cardiaca, las crisis hipertensivas, las caídas y los traumatismos, especialmente en personas mayores o con movilidad reducida.
La rapidez en estos casos resulta fundamental. Por ello, el servicio moviliza el equipo más adecuado según la situación clínica de cada paciente. Cuando existe riesgo vital, la asistencia puede realizarse mediante una UVI móvil equipada con la misma tecnología disponible en los boxes de críticos del hospital, permitiendo estabilizar al paciente antes o durante el traslado.
"No todos los pacientes necesitan acudir inmediatamente al hospital, pero sí recibir una valoración médica especializada sin demora. Poder atenderlos en su domicilio evita desplazamientos innecesarios, reduce el estrés del paciente y de la familia y nos permite iniciar el tratamiento desde el primer momento", señala el doctor Pedro Rojas.
Este modelo asistencial resulta especialmente beneficioso para personas de edad avanzada, pacientes con enfermedades crónicas, personas con movilidad limitada o familias que necesitan una respuesta rápida ante un problema de salud inesperado. La combinación de asistencia domiciliaria, coordinación hospitalaria y atención continuada durante las 24 horas permite ofrecer una respuesta adaptada a cada situación clínica, manteniendo el mismo nivel de exigencia asistencial que en el propio hospital.






