Petardos Sant Juan y Sant PedroPetardos Sant Juan y Sant Pedro

La verbena de Sant Joan y Sant Pedro, entre otras celebraciones populares, suelen ir acompañadas del uso de petardos, bengalas y otros elementos pirotécnicos. Aunque muchos incidentes son leves, cada año los servicios de urgencias atienden quemaduras de distinta gravedad relacionadas con accidentes durante su manipulación.

Las lesiones suelen afectar principalmente a las manos, los brazos, la cara o los ojos y pueden ir desde un enrojecimiento superficial de la piel hasta quemaduras profundas que requieren atención médica inmediata.

"Ante una quemadura es importante actuar correctamente desde el primer momento. Enfriar la zona, no manipular la lesión y saber identificar cuándo requiere valoración médica puede ayudar a limitar el daño en los tejidos y reducir el riesgo de complicaciones", señala la Dra. Silvia Falcón, jefa del Servicio de Medicina Familiar del Hospital Universitari General de Catalunya.


No todas las quemaduras son iguales

Las quemaduras se producen cuando la piel resulta dañada por una fuente de calor, sustancias químicas, electricidad o radiación solar. En el caso de los petardos y bengalas, el calor generado durante la combustión puede provocar este tipo de lesiones.

La gravedad no depende únicamente del tamaño de la quemadura. También influyen la profundidad de la lesión y la zona afectada, especialmente cuando se produce en áreas sensibles como la cara, los ojos, las manos, los pies o las articulaciones.

Las quemaduras más leves suelen afectar a la capa superficial de la piel y se manifiestan con enrojecimiento, dolor y sensibilidad. Sin embargo, cuando el daño alcanza capas más profundas pueden aparecer ampollas, inflamación, pérdida de sensibilidad o cambios en la coloración de la piel, como un tono blanquecino, oscuro o carbonizado.


¿Qué hacer en los primeros minutos?

La actuación inicial es fundamental. Ante una quemadura reciente, lo primero es apartar a la persona de la fuente de calor y enfriar la zona afectada bajo agua corriente fresca durante al menos 10-15 minutos. Si no es posible, puede utilizarse una compresa limpia, húmeda y fresca para aliviar el dolor.

También conviene retirar anillos, relojes, pulseras o cualquier objeto ajustado cercano a la zona afectada antes de que aparezca inflamación. Si hay ropa adherida a la piel, no debe arrancarse ni manipularse.

Una vez enfriada la lesión, puede cubrirse con una gasa estéril o un apósito limpio y seco, sin presionar. Si aparecen ampollas, no deben romperse, ya que actúan como una barrera natural frente a las infecciones.

"Los primeros minutos son clave. Lo recomendable es enfriar la quemadura con agua corriente fresca, retirar objetos que puedan comprimir la zona y cubrir la lesión de forma limpia. En cambio, no deben aplicarse hielo, pomadas, aceites, pasta de dientes u otros productos caseros, porque pueden irritar la piel, dificultar la valoración y empeorar la evolución", explica la Dra. Falcón.


Errores que conviene evitar

A pesar de ser prácticas habituales, existen algunas actuaciones que pueden empeorar la lesión. Entre los errores más frecuentes destacan:

  • Aplicar hielo directamente sobre la piel quemada.
  • Romper las ampollas.
  • Utilizar cremas, pomadas, aceites, pasta de dientes u otros productos no indicados.
  • Manipular o retirar piel dañada.
  • Arrancar ropa o material adherido a la quemadura.
  • Cubrir la zona con algodón o apósitos que puedan pegarse a la lesión.
  • Retrasar la valoración médica cuando existen signos de gravedad.

"Muchas complicaciones aparecen porque se infravalora la lesión inicial. Una quemadura puede parecer pequeña, pero afectar a capas profundas de la piel o localizarse en zonas especialmente delicadas", explica la especialista.


¿Cuándo conviene acudir a urgencias?

Las quemaduras por petardos o bengalas no deben infravalorarse. Aunque al principio parezcan pequeñas, pueden afectar a capas profundas de la piel o comprometer zonas delicadas. Se recomienda acudir a urgencias cuando:

  • Aparecen ampollas extensas o múltiples.
  • La quemadura afecta a la cara, manos, pies, genitales o articulaciones.
  • La piel presenta un aspecto blanquecino, negro o carbonizado.
  • Existe pérdida de sensibilidad en la zona afectada.
  • El dolor es intenso o empeora progresivamente.
  • La superficie quemada es amplia.
  • La lesión ha sido provocada por electricidad o sustancias químicas.
  • Aparecen signos de infección, como aumento del enrojecimiento, secreción o fiebre.

"En las quemaduras por petardos o bengalas hay que ser especialmente prudentes cuando la lesión afecta a manos, cara u ojos, porque pueden comprometer la función, dejar cicatrices o asociarse a otras lesiones. Ante ampollas extensas, pérdida de sensibilidad, cambios de coloración o dolor intenso, lo adecuado es acudir a urgencias para valorar la profundidad de la quemadura y decidir el tratamiento", afirma la doctora.