Bronquiolitis-BadalonaBronquiolitis-Badalona¿Qué es la bronquiolitis?

La bronquiolitis es una infección que afecta a los bronquios pequeños de los pulmones. Está causada por un virus, siendo el más frecuente el Virus Respiratorio Sincitial (VRS), aunque otros virus también pueden provocarla.

Suele aparecer en forma de epidemias durante los meses de otoño e invierno hasta marzo y afecta principalmente a niños menores de 2 años.


¿Cuáles son los síntomas?

La bronquiolitis suele comenzar como un catarro leve, con tos y mucosidad nasal, y en ocasiones fiebre.

Al cabo de 2–4 días puede aparecer dificultad para respirar, que se manifiesta porque el niño respira más rápido, está más irritable o le cuesta alimentarse.

En algunos casos pueden observarse signos de mayor esfuerzo respiratorio, como ruidos en el pecho, hundimiento de las costillas o movimiento del abdomen con cada respiración.


¿Qué hacer en casa cuando tiene bronquiolitis?

  • Realizar lavados nasales frecuentes para mantener la nariz limpia de secreciones.

  • Ofrecer tomas fraccionadas (pequeñas y frecuentes) para asegurar una adecuada hidratación y alimentación.

  • Mantener al niño en una posición semi incorporada para facilitar la respiración.

  • Administrar antitérmicos si presenta fiebre.

  • Evitar completamente la exposición al humo del tabaco.

  • Extremar la higiene de manos en el entorno familiar para reducir el contagio.


¿Cuándo acudir a urgencias?

  • Si el niño respira cada vez peor o más rápido de lo habitual.

  • Si presenta pausas en la respiración o coloración azulada de labios o piel.

  • Si tiene dificultad para alimentarse, rechaza las tomas o vomita.

  • Si orina menos de lo habitual o presenta signos de deshidratación (boca seca, ausencia de lágrimas).

  • Si está muy decaído, somnoliento o irritable.

  • Si presenta fiebre elevada persistente.


¿Cuál es la evolución esperable?

En la mayoría de los casos, la bronquiolitis es leve y puede manejarse en casa con medidas generales y seguimiento por su pediatra. Los síntomas suelen mejorar progresivamente en 1–2 semanas, aunque la tos puede persistir durante más tiempo.

No suele ser necesario acudir a urgencias si el niño se mantiene activo, se alimenta adecuadamente y no presenta dificultad respiratoria significativa. Sin embargo, se recomienda valoración médica si los síntomas empeoran o generan preocupación.

En algunos casos, especialmente en menores de 3 meses, prematuros o niños con enfermedades previas, la evolución puede ser más grave y requerir la colocación de oxígeno en el hospital.


¿Puede prevenirse?

Sí, la bronquiolitis puede prevenirse mediante medidas como el lavado frecuente de manos, evitar el contacto de los bebés con personas con síntomas respiratorios y reducir la exposición a espacios cerrados y concurridos durante los meses de mayor incidencia. La lactancia materna también ofrece protección frente a este tipo de infecciones. Además, existe un anticuerpo frente al VRS (nirsevimab) que puede disminuir hasta en un 80% el riesgo de hospitalización.


Recuerda

  • La mayoría de las bronquiolitis son leves y se resuelven con medidas generales.

  • Es fundamental vigilar la respiración y la alimentación del niño.

  • No son útiles los antibióticos, los jarabes para la tos, los mucolíticos ni los corticoides en la mayoría de los casos.

  • Si notas empeoramiento o dificultad respiratoria, consulta con un profesional sanitario.


Fuente: Sociedad Española de Urgencias de Pediatría (SEUP)