La cirugía mínimamente invasiva en columna acelera la recuperación y reduce el dolor postquirúrgico

La cirugía mínimamente invasiva en columna acelera la recuperación y reduce el dolor postquirúrgico

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26 de febrero de 2026
Hospital Universitario Quirónsalud Madrides/red-centros/hospital-universitario-quironsalud-madrid
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Tradicionalmente la cirugía de columna se realizaba a través de cirugía abierta con el objetivo de que el neurocirujano tuviera una buena exposición de la anatomía y mayor visibilidad del campo quirúrgico. "De forma progresiva se ha ido tomando conciencia sobre el dolor postquirúrgico que causan esta clase de abordajes y el aumento de tiempo de recuperación que suponen; por eso, estamos modificando las técnicas quirúrgicas hacia abordajes mínimamente invasivos que lesionan menos los tejidos. Estas aproximaciones requieren mayor especialización debido al aumento de la complejidad del procedimiento; sin embargo, obtienen mejores tasas en el control del dolor en el postoperatorio inmediato y menos días de ingreso", explica Dra. Cristina AracilEste enlace se abrirá en una ventana nueva, jefa asociada del Servicio de Neurocirugía del Hospital Universitario Quirónsalud Madrid.


Casi todas las cirugías de columna se pueden realizar de forma mínimamente invasivas. Desde la colocación de tornillos para fijar la columna hasta procedimientos menos complejos como laminectomías (extirpación de una parte de una vértebra para liberar un nervio comprimido) o microdisectomías. "Básicamente es un abordaje menos lesivo para la musculatura del paciente, permitiendo, gracias a una serie de separadores especiales y técnicas quirúrgicas complejas, hacer el mismo procedimiento con menos lesión muscular y, en ocasiones, con un menor tamaño de incisión, lo que permite una recuperación menos dolorosa y más rápida".


Cristina Aracil2Cristina Aracil2Las intervenciones suelen consistir en incisiones de entre 2 y 3 centímetros en los que se coloca un separador tubular que preserva la musculatura del paciente evitando la necesidad de desinsertar el músculo, causando menor atrofia muscular. "Posteriormente se liberan las estructuras nerviosas quitando los elementos responsables de la compresión: hueso, ligamento o hernias discales, dejando las raíces nerviosas libres y resolviendo la causa del dolor".


En ocasiones, continua la Dra. Aracil, es necesario fijar las estructuras óseas, para tratar la inestabilidad, lo que se realiza con tornillos y dispositivos intersomáticos. "En estos casos nos ayudamos de un sistema de navegación guiado por tomografía computarizada intraoperatoria (O-arm) que facilita la técnica y disminuye el porcentaje de malposición de tornillos. Además, realizamos una tomografía computarizada intraoperatoria inmediatamente después del procedimiento, en el mismo quirófano, con el paciente todavía dormido, lo que da la opción de recolocar los tornillos si consideráramos subóptima su posición".


El abordaje mínimamente invasivo no se reduce a las intervenciones de columna; también se puede realizar en cirugías craneales limitando las molestias al paciente, pero no los resultados ni la precisión quirúrgica. "Un ejemplo son los abordajes transciliares (a través de la ceja) evitando grandes craneotomías para lesiones ubicadas en la fosa craneal anterior, o los abordajes guiados por endoscopía en las cirugías de las craneosinostosis infantiles".


Los abordajes mínimamente invasivos en neurocirugía requieren separadores específicos y endoscopios, microscopios y fuentes de luz adaptadas a esta clase de intervenciones. Pero sobre todo requieren equipos experimentados que busquen "disminuir el dolor que consiga una recuperación más rápida del paciente".


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