Golpe de calor e insolación: síntomas y cómo actuar a tiempo

Las altas temperaturas pueden tener un impacto importante en la salud, especialmente durante los meses de verano o en episodios de calor intenso. Aunque a veces se utilizan como si fueran lo mismo, el golpe de calor y la insolación no son exactamente iguales, pero ambos requieren atención y prevención.
En este artículo, la Dra. Berenice Keller, cardióloga en el Instituto del Corazón Teknon, explica cómo reconocer las señales de alerta, qué personas tienen más riesgo y qué hacer ante una sospecha de golpe de calor.
Qué es un golpe de calor
El golpe de calor se produce cuando el organismo no consigue regular correctamente su temperatura corporal. Esta situación puede aparecer por una exposición prolongada a temperaturas elevadas, por realizar ejercicio intenso con calor y humedad, o por permanecer en ambientes muy calurosos durante demasiado tiempo.
Se trata de una urgencia médica, ya que el aumento descontrolado de la temperatura corporal puede afectar al cerebro, el corazón, los riñones, el hígado, los pulmones o los músculos.
Diferencias entre golpe de calor e insolación
La insolación suele estar relacionada con una exposición prolongada al sol sin la protección adecuada. Puede provocar dolor de cabeza, cansancio, náuseas, visión borrosa, sudoración abundante o incluso pérdida de conocimiento.
El golpe de calor es una situación más grave. No siempre requiere exposición directa al sol: también puede producirse en ambientes cerrados, con calor intenso y elevada humedad, incluso durante la noche si las condiciones son muy adversas.
Síntomas de golpe de calor
Reconocer los síntomas a tiempo es fundamental para actuar con rapidez.
Señales de alerta
- Entre los síntomas más frecuentes se encuentran:
- Temperatura corporal muy elevada
- Piel caliente, seca o enrojecida
- Deshidratación
- Dolor de cabeza
- Mareo o visión borrosa
- Náuseas o vómitos
- Debilidad muscular
- Calambres
- Respiración rápida
- Aumento de la frecuencia cardíaca
- Confusión, somnolencia o desorientación
- Pérdida de conocimiento o convulsiones en casos graves
Ante alteración del nivel de conciencia, desmayo, convulsiones o empeoramiento rápido, debe considerarse una situación de emergencia.
Personas con más riesgo
Aunque cualquier persona puede sufrir un golpe de calor, existen grupos especialmente vulnerables.
Factores que aumentan el riesgo
El riesgo es mayor en:
- Niños pequeños
- Personas mayores
- Mujeres embarazadas
- Personas con obesidad
- Pacientes con enfermedades crónicas
- Personas deshidratadas
- Deportistas o personas que realizan esfuerzo físico con calor
- Personas que trabajan al aire libre o en ambientes muy calurosos
- Pacientes que toman determinados medicamentos
También pueden influir el consumo de alcohol o cafeína, el uso de ropa poco transpirable y la exposición prolongada al sol durante las horas centrales del día.
Cómo prevenir un golpe de calor
La prevención es la mejor herramienta para evitar complicaciones.
Recomendaciones básicas
Durante los días de calor intenso se recomienda:
- Evitar la exposición al sol en las horas centrales del día
- Beber agua de forma regular, incluso antes de tener sed
- Usar ropa ligera, holgada y transpirable
- Permanecer en lugares frescos y ventilados
- Evitar el ejercicio intenso en las horas de más calor
- Reducir el consumo de alcohol
- No permanecer dentro de vehículos cerrados
- Adaptar la actividad física de forma progresiva al calor
En personas vulnerables, es importante extremar las precauciones y vigilar la aparición de síntomas como mareo, debilidad, confusión o cansancio excesivo.
Qué hacer ante un golpe de calor
Ante la sospecha de golpe de calor, es fundamental actuar de inmediato y pedir ayuda médica urgente.
Primeros pasos
Tras llamar en primera instancia al 112 y mientras se espera la llegada de los servicios de emergencia, se recomienda:
- Llevar a la persona a un lugar fresco y a la sombra
- Retirar ropa innecesaria
- Enfriar el cuerpo con paños húmedos o agua fresca
- Abanicar o favorecer la ventilación
- Ofrecer agua en pequeños sorbos solo si la persona está consciente
- Colocar a la persona en posición lateral de seguridad si pierde el conocimiento y respira
No se deben administrar bebidas alcohólicas ni intentar que una persona inconsciente beba.
Cuándo acudir a urgencias
Debe solicitarse atención médica urgente si la persona presenta confusión, pérdida de conocimiento, convulsiones, temperatura muy elevada, respiración rápida, piel muy caliente o empeoramiento progresivo.
El golpe de calor puede evolucionar con rapidez y provocar complicaciones graves si no se trata a tiempo. Por eso, ante la duda, es preferible actuar como si se tratara de una urgencia.
Calor y salud cardiovascular
Las temperaturas elevadas pueden suponer un esfuerzo añadido para el organismo. En personas con enfermedades cardiovasculares, hipertensión, edad avanzada o fragilidad, el calor puede aumentar el riesgo de descompensación, especialmente si existe deshidratación o exposición prolongada.
Mantener una buena hidratación, evitar esfuerzos en las horas de más calor y consultar ante síntomas de alarma son medidas clave para proteger la salud durante el verano.
Instituto del Corazón Teknon
El Instituto del Corazón Teknon está especializado en la prevención, diagnóstico y tratamiento de enfermedades cardiovasculares. Su equipo multidisciplinar combina experiencia clínica, tecnología avanzada y un enfoque personalizado para ofrecer una atención integral orientada a cuidar la salud del corazón y mejorar la calidad de vida de cada paciente.






