Alergia al huevo

Información sobre las causas, los síntomas y los tratamientos para la reacción excesiva del sistema inmunitario frente al consumo de huevo.

Síntomas y causas

La alergia al huevo es la reacción inmunitaria desproporcionada cuando se consume este alimento, ya que el organismo lo identifica como nocivo a pesar de ser inofensivo (alérgeno). Es uno de los tipos de alergia alimentaria más frecuente en los bebés y los niños, aunque puede mantenerse en la edad adulta.

Normalmente, la reacción alérgica se produce ante el consumo de la clara del huevo en concreto (la alergia a la yema es rara) y más grave cuando está cocinado que si se toma crudo. En la mayoría de los casos, la reacción del sistema inmune se debe al ovomucoide, una proteína presente en la clara del huevo que es muy resistente al calor y a las enzimas digestivas. También puede darse, aunque en menor medida, como respuesta a la proteína ovoalbúmina.

El pronóstico de la alergia al huevo es bueno, ya que suele desaparecer de forma espontánea antes de los 7 o 9 años. Aun así, alrededor del 20 % de los pacientes la mantienen en la edad adulta.

Síntomas

Los síntomas de la alergia al huevo suelen aparecer al poco tiempo de ingerirlo, normalmente, en menos de 2 horas. Los más destacados son:

  • Picor en la boca y la garganta.
  • Enrojecimiento de la piel en forma de ronchas.
  • Rinitis: congestión nasal, moqueo.
  • Conjuntivitis: enrojecimiento de los ojos, lagrimeo.
  • Sensación de ahogo o dificultad para respirar.
  • Asma.
  • Náuseas.
  • Vómitos.
  • Dolor abdominal.

Causas

La causa de la alergia al huevo, como sucede con todos los tipos de alergia, es un error del sistema inmunitario que reacciona de forma desproporcionada ante el huevo o alguno de sus componentes.

Factores de riesgo

El riesgo de padecer alergia al huevo es mayor en estos casos:

  • Edad: suele manifestarse antes de los 2 años y, en la mayoría de los casos, desaparecer antes de los 9 años.
  • Antecedentes familiares o personales de alergias.
  • Dermatitis atópica.

Complicaciones

La complicación más frecuente de la alergia al huevo es la anafilaxia, una reacción grave que puede poner en riesgo la vida del paciente, ya que provoca:

  • Inflamación de las vías respiratorias, la lengua o los labios.
  • Hipotensión.
  • Arritmias cardiacas.
  • Mareo.
  • Desmayo o pérdida de consciencia.

Prevención

La única forma de prevenir este tipo de alergia es evitar el consumo de huevo. Es fundamental, por lo tanto, leer con atención las etiquetas de los alimentos y tener cuidado cuando se come fuera de casa.

¿Qué médico trata la alergia al huevo?

La alergia al huevo es una enfermedad propia de la especialidad de alergología.

Diagnóstico

El diagnóstico de la alergia al huevo suele incluir los siguientes procedimientos:

  • Historia clínica: se recopila toda la información relevante sobre los antecedentes médicos y familiares del paciente, así como de los síntomas que ha presentado y el momento en el que se han dado.
  • Test cutáneo: se aplican unas gotas del alérgeno causante de la alergia al huevo en el antebrazo con un ligero pinchazo para que penetre en el organismo. Tras un tiempo, se comprueba el estado de la piel. Si se presenta enrojecimiento e inflamación, es un signo claro de que el paciente es alérgico al huevo o a alguno de sus componentes.
  • Análisis sanguíneo: se toma una muestra de sangre para analizarla en el laboratorio e identificar la presencia de anticuerpos específicos frente a las proteínas del alérgeno.
  • Prueba de provocación: en un centro médico, se administra al paciente una pequeña cantidad de huevo y se espera un tiempo en espera de que se produzca algún tipo de reacción alérgica. Las cantidades de huevo aumentan paulatinamente para ir comprobando la forma en que el alérgeno afecta al organismo. Si no se detecta una respuesta anómala, se descarta por completo la alergia.

Como los niños suelen desarrollar tolerancia al huevo con el paso del tiempo, se suelen programar revisiones periódicas para comprobar la evolución en cada caso.

Tratamiento

Una vez que la alergia al huevo está diagnosticada, el paciente debe evitar su consumo por completo. Para tratar los síntomas causados por la reacción alérgica, se opta por:

  • Medicación oral: se administran antihistamínicos o corticoides para reducir la inflamación y calmar el picor.
  • Medicación inyectable: la adrenalina intramuscular es eficaz en los casos de anafilaxia, ya que baja la inflamación, eleva la presión arterial y abre las vías respiratorias.
  • Inmunoterapia oral o inducción de tolerancia: es un abordaje innovador en el que, de forma similar a la prueba de provocación, se ingieren dosis crecientes de huevo hasta que se consigue que el paciente tolere su consumo. Para garantizar la seguridad del paciente, el tratamiento se lleva a cabo en un centro médico y con medicación de apoyo. Cuando se alcanza la dosis máxima tolerada, se retira la medicación y se procede a la fase de mantenimiento en casa, durante la que se debe consumir la cantidad estipulada de huevo para no perder la capacidad de tolerancia.
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