Profesionales del HURJC organizadores de la jornadaProfesionales del HURJC organizadores de la jornada
  • La jornada divulgativa ha acercado a los pacientes y vecinos pautas para cuidar la salud cardiovascular y herramientas para responder ante una emergencia
  • La prevención, la valoración de factores de riesgo, la RCP y el ejercicio han protagonizado un programa pensado para y por el cuidado del corazón

Cuidar el corazón implica tanto prevenir la aparición de los factores de riesgo como saber reaccionar cuando se produce una emergencia. Con esta idea, el Hospital Universitario Rey Juan CarlosEste enlace se abrirá en una ventana nueva -perteneciente a la red sanitaria pública de la Comunidad de Madrid (Sermas)- ha organizado este miércoles una jornada con motivo del Día Mundial del Corazón, que se celebra el 29 de septiembre, en la que pacientes y profesionales han compartido conocimientos y recomendaciones sobre prevención cardiovascular, reanimación cardiopulmonar y actividad física.

El programa ha incluido una mesa de valoración cardiovascular con controles de tensión arterial, glucemia e índice de masa corporal (IMC), un taller de reanimación cardiopulmonar (RCP) básica, conferencias divulgativas y una marcha saludable con ejercicio terapéutico.

Conocer los factores de riesgo permite actuar a tiempo

La Dra. Petra Sanz, jefa del Servicio de Cardiología del hospital mostoleño, ha puesto el foco en la importancia de conocer los principales factores de riesgo cardiovascular y actuar sobre ellos antes de que aparezca una enfermedad.

"Es importante buscar activamente en la población si tienen factores de riesgo cardiovascular", ha explicado. La especialista ha señalado que es necesario conocer si la tensión arterial, la glucosa o el colesterol están elevados, ya que son factores que favorecen la aparición de enfermedades cardiovasculares como el infarto, la angina o el ictus.

Para la Dra. Sanz, conocer estos parámetros permite tomar medidas cuando están mal controlados y tratar de mantenerlos dentro de la normalidad para prevenir la aparición de enfermedad cardiovascular, motivo por el cual la jornada ha contado con una mesa de valoración en la que se han realizado los citados controles de tensión, glucemia e IMC. "Las medidas de prevención cardiovascular -ha recordado- se deben conocer y aplicar durante todas las etapas de la vida, incluida la infancia, para aumentar la cantidad y calidad de vida".

Una formación que puede marcar la diferencia ante una parada cardíaca

Saber cómo actuar ante una parada cardiorrespiratoria ha sido otro de los contenidos de la jornada, que ha incorporado un taller de RCP básica impartido por el Dr. Manuel Pérez, jefe del Servicio de Cuidados Intensivos del hospital, junto a otros profesionales del servicio.

El especialista ha destacado que la formación de la población es algo indispensable para mejorar la respuesta ante una parada cardíaca. Según ha explicado, en países desarrollados la respuesta ciudadana es porcentualmente superior a la que se registra en España, una circunstancia que se asocia también con una mayor supervivencia y un nivel de recuperación muy significativo. Por ello, ha defendido que la formación debe iniciarse desde el colegio y mantenerse con reciclajes periódicos en distintos ámbitos de la sociedad. Ante una persona que está sufriendo una parada cardíaca, el primer paso es pedir ayuda especializada. Una vez asegurada esta premisa, el Dr. Pérez ha indicado que deben iniciarse las medidas de reanimación cardiopulmonar básica y solicitar un desfibrilador externo automático (DEA), con el apoyo, en ocasiones, del centro coordinador que recibe este tipo de llamadas.

"Tienen que ser conscientes de que saber reanimación cardiopulmonar básica y aplicar estas medidas salva vidas y devuelve a muchas personas a la sociedad con una calidad vital similar a la previa al evento que produjo la parada cardiaca", ha subrayado.

La Dra. Sanz ha incidido también en la importancia de la RCP precoz. Como ha explicado, la mayoría de las muertes súbitas se deben a una parada cardíaca provocada por una arritmia denominada fibrilación ventricular. "La reanimación cardiopulmonar precoz es la única forma de salvar la vida del paciente, por lo tanto, cuantas más personas conozcan cómo hacerla, más vidas se podrán salvar", ha afirmado.

Mantenerse activo también forma parte de la prevención

El ejercicio físico ha tenido asimismo un papel destacado en la jornada. El Dr. Ignacio del Villar, jefe del Servicio de Medicina Física y Rehabilitación del Hospital Universitario Rey Juan Carlos y responsable de la organización de la marcha saludable de la jornada, ha señalado que "esta es una de las medidas más eficaces para prevenir las enfermedades cardiovasculares", tanto en personas sanas como en aquellas que ya han sufrido un evento cardiovascular.

Entre las recomendaciones en este ámbito para cuidar la salud cardiovascular ha señalado la realización semanal de entre 150 y 300 minutos de actividad aeróbica de intensidad moderada, entre 75 y 150 minutos de actividad vigorosa o una combinación equivalente de ambas. Además, ha indicado que se aconseja incorporar ejercicios de fuerza al menos dos días a la semana.

Mantener una vida activa después de haber sufrido un problema cardiovascular también puede ayudar a reducir el riesgo de nuevos eventos, mejorar la capacidad física y aumentar la calidad y la esperanza de vida. Asimismo, contribuye al control de factores de riesgo como la hipertensión, la diabetes y el exceso de peso. La jornada ha incorporado también una marcha saludable con ejercicio terapéutico, con una caminata hasta el "Parque de los planetas" de la localidad.

Pequeños cambios que se puedan mantener en el tiempo

El Dr. Miguel Aganzo, nutricionista del Servicio de Endocrinología y Nutrición del hospital mostoleño, ha abordado la relación entre los factores metabólicos y la salud cardiovascular. Ha explicado que la diabetes, el exceso de peso y las alteraciones metabólicas favorecen la inflamación, el daño de los vasos sanguíneos y la aterosclerosis, aumentando el riesgo de infarto, ictus e insuficiencia cardiaca. Además, ha señalado que obligan al corazón a trabajar más y aceleran el deterioro cardiovascular.

Frente a ello, ha apostado por cambios sencillos que puedan mantenerse en el tiempo: priorizar una alimentación basada en alimentos frescos, aumentar el consumo de verduras, frutas, legumbres y pescado, reducir los ultraprocesados y las bebidas azucaradas, mantenerse físicamente activo, evitar el tabaco, dormir bien y controlar el estrés.

"Cuidar el corazón no consiste en buscar la perfección, sino en adoptar hábitos saludables que podamos mantener toda la vida", ha señalado. En este sentido, ha destacado que pequeños cambios en la alimentación, la actividad física y el control del peso pueden tener un gran impacto en la salud cardiovascular.

La Dra. Raquel Barba Martín, jefa del Servicio de Medicina Interna del Rey Juan Carlos, ha insistido en la importancia de conocer cuanto antes los factores de riesgo y actuar sobre ellos. Como ha explicado, en algunos casos, como el tabaquismo, la medida pasa por dejar de fumar, mientras que en otros es necesario un control médico para conseguir un adecuado control. Su mensaje para la población con motivo del Día Mundial del Corazón es directo: "Hacer ejercicio, comer sano y no fumar, son claves para tener un corazón sano y una vida más plena".

Cuidar el corazón durante toda la vida

La prevención cardiovascular requiere conocer los factores de riesgo, actuar sobre aquellos que puedan modificarse y mantener en el tiempo hábitos que contribuyan a proteger la salud. La jornada del Hospital Universitario Rey Juan Carlos ha puesto sobre la mesa estas herramientas desde distintas perspectivas, abarcando la valoración de parámetros cardiovasculares y la formación en RCP hasta la alimentación y la actividad física.

Para la Dra. Petra Sanz, la prevención debe acompañar a las personas durante toda la vida. Y, ante una parada cardíaca, contar con ciudadanos que sepan reconocer la situación y actuar puede marcar la diferencia.