Desnutrición

Información sobre los síntomas, los tratamientos y el pronóstico de la falta de nutrientes en el organismo.

Síntomas y causas

La desnutrición es un trastorno que se produce cuando el organismo no recibe, no absorbe o no utiliza, la cantidad adecuada de calorías o nutrientes esenciales necesarios para funcionar adecuadamente. Como consecuencia, se manifiesta retraso en el crecimiento, peso por debajo de lo normal, pérdida de masa muscular, alteraciones en el sistema inmunitario y el funcionamiento de órganos vitales o trastornos psicomotores.

Dependiendo del tipo de deficiencia que se presente, la desnutrición se clasifica en tres tipos diferentes:

  • Kwashiorkor: es una afección aguda provocada por la deficiencia de proteínas que suele acompañarse de un consumo insuficiente de energía. Se trata de un tipo de desnutrición severa.
  • Marasmo: es un proceso crónico derivado de la falta tanto de calorías como de proteínas. Es un tipo grave de desnutrición.
  • Desnutrición mixta: es la combinación de las dos anteriores y, por lo tanto, la más peligrosa.

El pronóstico de la desnutrición depende de las causas, la gravedad y los daños que haya ocasionado antes de diagnosticarse. A pesar de que en algunos casos es reversible, también puede provocar trastornos irreparables, incluso la muerte.

Síntomas

Los síntomas más característicos de la desnutrición son:

  • Pérdida de peso involuntaria.
  • Fatiga extrema.
  • Debilidad muscular.
  • Mareos.
  • Desmayos.
  • Sistema inmunológico debilitado.
  • Problemas de cicatrización.
  • Descenso de la temperatura corporal.

En pacientes con kwashiorkor, es frecuente manifestar:

  • Rostro redondeado, en forma de luna llena.
  • Adelgazamiento extremo.
  • Pérdida de masa muscular con presencia de grasa.
  • Abdomen protuberante.
  • Lesiones cutáneas húmedas.
  • Cabello delgado, débil y pálido.
  • Signo de la bandera: mechones de cabello con pérdida de color que se alternan con otros normales.
  • Hepatomegalia: agrandamiento del hígado.
  • Apatía.
  • Letargo.
  • Anemia: cantidad insuficiente de glóbulos rojos.
  • Edema (inflamación por la acumulación de líquidos) generalizado o en algunas zonas, como el rostro, las manos, las piernas o los pies.
  • En pacientes con marasmo:
    • Rostro con pérdida de grasa y aspecto anciano.
    • Signo del pantalón: piel flácida y arrugada, formando pliegues.
    • Pérdida de grasa subcutánea y masa muscular.
    • Piel seca.
    • Cabello fino que se arranca con facilidad.
    • Estado de alerta.

Causas

La desnutrición puede tener causas diversas, por ejemplo:

  • Mala alimentación.
  • Trastornos de la conducta alimentaria.
  • Diarrea crónica.
  • Problemas para digerir los alimentos que pueden estar provocados por:
    • Estrés.
    • Gastroparesia: los músculos del estómago no funcionan adecuadamente.
    • Gastritis: inflamación del revestimiento estomacal.
    • Reflujo gastroesofágico: los ácidos del estómago ascienden por el esófago.
    • Úlcera péptica: llagas en el estómago o el intestino.
    • Enfermedad hepática.
    • Malfuncionamiento de la vesícula biliar.
  • Malabsorción de nutrientes derivada de patologías como:
    • Enfermedad celiaca: trastorno digestivo crónico por el que el sistema inmunitario reacciona ante el gluten y daña el intestino delgado.
    • Intolerancia a la lactosa: carencia de las enzimas que descomponen la lactosa, por lo que no se digiere adecuadamente.
    • Enfermedad de Crohn: inflamación intermitente del tubo digestivo.
    • Síndrome del intestino corto: parte del intestino ha perdido su funcionalidad o se ha extirpado en una intervención quirúrgica.
    • Enfermedad de Whipple: los órganos del aparato digestivo se dañan como consecuencia de una infección producida por la bacteria Tropheryma whipplei.
  • Tendencia a comer un exceso de calorías procedentes de alimentos de baja calidad, por lo que se produce una malnutrición por exceso caracterizada por la obtención de mucha energía pero pocos nutrientes.

Factores de riesgo

El riesgo de desnutrición es mayor en estos casos:

  • Pobreza.
  • Falta de acceso a los alimentos.
  • Vivir en situación de insalubridad.
  • Padecer alguna de las enfermedades descritas en el apartado anterior.
  • Problemas de salud mental.
  • Edad: es más frecuente en menores de 5 años y mayores de 60.

Complicaciones

La desnutrición puede derivar en complicaciones graves, como:

  • Retraso en el desarrollo físico e intelectual.
  • Debilidad del sistema inmunitario.
  • Alteraciones del metabolismo que pueden provocar hipercolesterolemia, obesidad o hipertensión.
  • Desarrollo inadecuado del sistema nervioso central que afecte a las habilidades motoras.
  • Deterioro de la función de los órganos vitales.
  • En los casos más extremos, la muerte.

Prevención

La mejor forma de prevenir la desnutrición consiste en:

  • Llevar una dieta equilibrada, rica en frutas, verduras, cereales y proteínas procedentes de la carne, el pescado y los huevos. Se deben evitar los alimentos procesados, las grasas saturadas, los colorantes artificiales y los azúcares añadidos.
  • Priorizar los alimentos nutritivos.
  • Mantener una hidratación adecuada.
  • Lactancia materna.
  • Cuando sea necesario y esté recomendado por un especialista, administrar suplementos vitamínicos.

¿Qué médico trata la desnutrición?

La desnutrición suele diagnosticarse en la especialidad de medicina familiar, aunque en el tratamiento intervienen especialistas en aparato digestivo y endocrinología.

Diagnóstico

El diagnóstico de la desnutrición es clínico y se basa en los siguientes procedimientos:

  • Historial del paciente: se evalúan los hábitos alimenticios, así como la posibilidad de acceder a alimentos saludables y agua potable.
  • Exploración clínica: incluye los siguientes procedimientos:
    • Medición de peso y altura.
    • Determinación del índice de masa corporal (IMC).
    • Estimación de la cantidad de músculo y grasa: se mide la circunferencia del brazo y el grosor del pliegue de la piel en la parte posterior del brazo.
    • Se examinan posibles cambios en la piel y el cabello.
    • Se observan y palpan el abdomen y las extremidades para descartar o confirmar el edema.
  • Análisis de sangre: ayudan a detectar deficiencia de vitaminas, albúmina (indica falta de proteínas), minerales y glóbulos blancos.

Tratamiento

La nutrición se trata aumentando el número de calorías consumidas de forma gradual, para evitar efectos adversos en la salud. Normalmente, se crea un plan de cinco comidas al día consistentes en pequeñas cantidades de alimentos nutritivos.

Cuando el paciente tiene dificultades para tragar o alguna patología que afecta al funcionamiento del tracto digestivo, se administra nutrición enteral. Para ello, se coloca una sonda en la nariz o la boca que llega directamente hasta el estómago. A través de este catéter se proporcionan los nutrientes necesarios para vivir. Ante casos de un daño grave en el aparato digestivo, se recurre a la nutrición parenteral, que se inyecta en una vena.

Para evitar que el estado de desnutrición se prolongue, es fundamental tratar la causa que lo provoca.

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