Dispepsia

La dispepsia es el malestar abdominal que se produce, normalmente, después de ingerir alimentos. También llamada indigestión, no suele suponer un riesgo para la salud.

Síntomas y causas

La dispepsia, también llamada indigestión o empacho, es un malestar estomacal que se percibe en la parte superior del abdomen. Sus causas no están del todo claras, pero suele estar asociado a alteraciones del proceso digestivo.

Aunque es normal sentir una sensación de empacho puntual en determinados momentos, se considera una anomalía que se manifieste de forma recurrente. Si se repite durante un periodo determinado de tiempo, se considera una afección transitoria, mientras que, si se produce de forma consistente a lo largo de los años, se trata de una afección crónica.

Teniendo en cuenta el origen de la dispepsia, se clasifica en dos tipos diferentes:

  • Dispepsia funcional: no tiene una causa específica, ya que no se asocia con anomalías estructurales del aparato digestivo. Suele estar relacionada con la ingesta de determinados alimentos o periodos de estrés o ansiedad (dispepsia nerviosa).
  • Dispepsia orgánica: surge como consecuencia de alteraciones estructurales o metabólicas, el consumo de algunos fármacos u otras patologías:
    • Dispepsia ulcerosa: está asociada a las úlceras gástricas o duodenales.
    • Dispepsia no ulcerosa: es similar a la anterior, pero no hay presencia de lesiones.
    • Dispepsia biliar: está relacionada con problemas en la vesícula biliar, como cálculos o disfunción en el esfínter que regula el flujo de la bilis.
    • Dispepsia nerviosa: tiene su origen en el estrés o la ansiedad.
    • Dispepsia fermentativa: los alimentos no se digieran adecuadamente en el estómago.

La dispepsia afecta negativamente a la calidad de vida de los pacientes, pero no supone un riesgo para su salud. Los cambios en el estilo de vida o en la dieta proporcionan una mejoría evidente, por lo que tiene un buen pronóstico.

Síntomas

Los síntomas más frecuentes de la dispepsia son:

  • Dolor o ardor estomacal después de comer.
  • Dolor abdominal no relacionado con la ingesta de alimentos.
  • Hinchazón.
  • Exceso de gases que se manifiesta en forma de eructos y flatulencias.
  • Saciedad temprana al comer.
  • Náuseas.
  • Vómitos.

Causas

Las causas de la dispepsia no están claras, pero se relaciona con las siguientes patologías:

  • Falta de movimiento estomacal durante la digestión.
  • Úlceras gástricas: llaga en la mucosa del estómago.
  • Úlceras duodenales: herida producida en la mucosa del duodeno.
  • Reflujo gastroesofágico: los ácidos del estómago ascienden por el esófago hasta la garganta.
  • Gastritis: inflamación del revestimiento del estómago.
  • Embarazo: los cambios hormonales y la presión que el útero ejerce sobre el estómago favorecen la indigestión.
  • En raras ocasiones, cáncer de estómago.

Factores de riesgo

El riesgo de dispepsia es mayor cuando se cumple alguno de estos factores:

  • Sexo: es más frecuente entre las mujeres.
  • Determinados medicamentos, como la aspirina o el ibuprofeno, ya que pueden deteriorar el tejido del estómago.
  • Tabaquismo.
  • Consumo excesivo de alcohol.
  • Ansiedad.
  • Depresión.
  • Pancreatitis: inflamación del páncreas.
  • Infección por Helicobacter pylori: es una bacteria presente en el estómago de forma natural, pero que prolifera en exceso. Suele ser la responsable de que se produzcan las úlceras estomacales o duodenales.

Complicaciones

La dispepsia funcional no suele presentar complicaciones, mientras que en los casos de dispepsia orgánica suelen estar provocadas por la causa subyacente. En estos casos, suelen ser de cierta gravedad, por lo que se recomienda acudir al especialista lo antes posible:

  • Pérdida de peso excesiva.
  • Vómitos persistentes.
  • Disfagia: dificultad para tragar.
  • Vómitos con sangre.
  • Sangre en las heces.
  • Anemia por falta de hierro.
  • Ictericia: piel, ojos y mucosas amarillas.
  • ¿Qué médico trata la dispepsia?

¿Qué médico trata la dispepsia?

La dispepsia se aborda en la Medicina familiar y comunitaria y, si es necesario, en la especialidad de Aparato digestivo.

Diagnóstico

El diagnóstico de la dispepsia incluye los siguientes procedimientos:

  • Historia clínica: se analizan, además de los antecedentes del paciente, el estilo de vida y los síntomas que presenta.
  • Exploración física: mediante la observación y la palpación, se determina si hay inflamación o sensibilidad abdominal, además de identificar las zonas en las que se produce el dolor.
  • Test del aliento o de heces: son dos métodos eficaces para detectar la presencia de la bacteria Helycobacter pylori.
  • Endoscopia: se introduce un tubo flexible conectado a una cámara desde la boca hasta el estómago para observar el estado de la parte superior del sistema digestivo.

Tratamiento

Por norma general, la dispepsia remite si se hacen cambios en el estilo de vida:

  • Dieta equilibrada en la que se restrinjan los alimentos grasos, irritantes o picantes.
  • No fumar.
  • Evitar el consumo de alcohol.
  • Aplicar técnicas de relajación para controlar el estrés.

Es fundamental que se trate la enfermedad subyacente para que los episodios de dispepsia sean más leves o desaparezcan:

  • Antibióticos: combaten la infección por Helycobacter pylori.
  • Antiácidos: calman el ardor y la acidez.
  • Inhibidores de la bomba de protones: reducen la producción de ácido gástrico.
  • Simeticona: reduce los gases.
  • Procinéticos: favorecen el movimiento estomacal.
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