Eritema infeccioso

Información sobre las causas, los síntomas y los tratamientos más eficaces frente a la erupción cutánea de origen vírico.

Síntomas y causas

El eritema infeccioso, también llamado megaloeritema, es una infección vírica producida por el parvovirus B19 con una incidencia mayor en los niños. Como se caracteriza por presentar una erupción cutánea en el rostro, se conoce popularmente como la enfermedad de la bofetada.

Históricamente, se creó una clasificación de enfermedades infecciosas que causan sarpullido y siempre se listaban en el mismo orden (sarampión, escarlatina, rubeola, varicela, eritema infeccioso y exantema súbito), por lo que también recibe el nombre de quinta enfermedad.

El pronóstico del megaloeritema suele ser muy bueno, ya que desaparece por completo sin dejar secuelas ni reducir la esperanza de vida. Sin embargo, en pacientes con enfermedades secundarias o el sistema inmunitario debilitado, puede provocar complicaciones.

Síntomas

El sarpullido de color rojizo y aspecto reticulado (con un patrón en forma de red) es el síntoma más característico del eritema infeccioso, que suele ser:

  • Erupción facial, especialmente en las mejillas.
  • Erupción leve en el tronco, los brazos, las nalgas y las piernas.

En ocasiones, pueden darse otros síntomas, estos suelen aparecer en fases iniciales, previos a la erupción cutánea como:

  • Malestar general.
  • Fiebre.
  • Picor.
  • Dolor de cabeza.
  • Congestión nasal.
  • En adolescentes y adultos, dolor articular.

Lo más habitual es que el sarpullido desaparezca por sí solo en pocos días, aunque puede permanecer durante varias semanas, sobre todo si ha estado expuesto al sol.

Causas

El eritema infeccioso está causado por el parvovirus B19, que se transmite de persona a persona a través de las gotas de saliva que se desprenden al hablar, toser, estornudar o respirar.

El periodo de incubación del megaloeritema dura entre 4 y 15 días, tiempo en el que el paciente permanece asintomático o muestra síntomas leves, como malestar, febrícula, goteo nasal o dolor de cabeza. Esta es la etapa en la que se puede producir el contagio, ya que, por norma general, la enfermedad ya no se transmite cuando aparece el eritema.

Factores de riesgo

Los factores que aumentan las probabilidades de padecer eritema infeccioso son:

  • Edad: es más frecuente en menores de entre 5 y 15 años.
  • Contacto cercano con personas contagiadas por el parvovirus B19.
  • Pacientes inmunodeprimidos, con mayor propensión a contraer infecciones.

El riesgo de complicaciones aumenta en los siguientes casos:

  • Sistema inmunitario debilitado: puede derivar en infección crónica.
  • Embarazadas.
  • Trastornos de los glóbulos rojos.

Complicaciones

El eritema infeccioso puede causar complicaciones graves, como:

  • Personas inmunodeprimidas: infección crónica, anemia grave.
  • Embarazadas: existe riesgo de anemia fetal o aborto espontáneo.
  • Trastornos de los glóbulos rojos: crisis aplásica, que es un tipo de anemia grave debido a que el megaloeritema frena la producción de hematíes.

Prevención

Es difícil prevenir el eritema infeccioso, ya que la enfermedad es asintomática durante el periodo de contagio. Para reducir el riesgo de contraer cualquier infección vírica, se recomienda el lavado frecuente de manos, evitar el contacto estrecho con personas con síntomas respiratorios y medidas generales de higiene respiratoria.

¿Qué médico trata el eritema infeccioso?

El eritema infeccioso es una enfermedad que se trata en la especialidad de pediatría. Cuando se da en adultos, en la consulta de medicina familiar.

Diagnóstico

El diagnóstico del eritema infeccioso es clínico, ya que suele bastar con hacer una exploración física en la que se observan las características del sarpullido junto con el estudio del resto de síntomas.

Tratamiento

Al ser una infección vírica, no hay un tratamiento específico para el eritema infeccioso, que se resuelve por sí solo en varios días.

El tratamiento farmacológico se enfoca en reducir los síntomas:

  • Antipiréticos: si la fiebre es alta y produce malestar.
  • Analgésicos: en casos de dolor intenso.
¿Quieres una cita con un profesional?