Exantema
El exantema es un sarpullido que aparece en la piel como consecuencia de enfermedades infecciosas, patologías autoinmunes o reacciones alérgicas.
Síntomas y causas
El exantema es una erupción que aparece en la piel con una extensión variable. Puede darse en forma de manchas o granos de pequeño tamaño distribuidas en diversas zonas del cuerpo o en un área concreta.
El origen del exantema es diverso, ya que puede ser la manifestación de una enfermedad infecciosa, ya sea vírica o bacteriana, una patología inflamatoria autoinmune o una reacción alérgica, por norma general a un medicamento. Determinar la causa es fundamental para encontrar el tratamiento más adecuado, por lo que es importante que un especialista valore el sarpullido lo antes posible.
En la mayoría de los casos, el pronóstico del exantema es bueno y desaparece en poco tiempo sin causar complicaciones. No obstante, aunque no es habitual, conviene estar atento a los síntomas asociados por si el sarpullido es un signo de una emergencia médica.
H2: Síntomas
El síntoma característico del exantema es la aparición de un sarpullido en la piel, que suele ser de color rojizo aunque también se presenta de color rosado, violeta, púrpura o pardo. Existen distintos tipos de exantema dependiendo de sus características:
- Según el tipo de lesión: la erupción puede estar formada por:
- Máculas (eritema macular): marcas cutáneas planas y decoloradas con un tamaño inferior a un centímetro de ancho. Son claramente visibles, pero no presentan cambios ni en la textura ni en el grosor de la piel.
- Pápulas (exantema papular): elevaciones sólidas en la piel inferiores a un centímetro de diámetro. No contienen líquido en su interior.
- Exantema maculopapular: presenta una combinación de máculas y pápulas.
- Eritema (exantema eritematoso): inflamación superficial de la piel acompañada de enrojecimiento.
- Habones (exantema habonoso): elevación y enrojecimiento de la piel que suele tener el centro de color más pálido. Provoca picor intenso.
- Ampollas o vesículas (exantema ampolloso o vesicular): porción elevada de la piel llena de líquido.
- Pústulas (exantema pustuloso): llagas superficiales de tamaño pequeño y llenas de pus. Normalmente, están inflamadas.
- Petequias (exantema petequial): manchas pequeñas de color rojo, morado o marrón que surgen por la rotura de los capilares sanguíneos.
- Equimosis: mancha violácea, azulada o amarillenta causada por la extravasación de sangre. Se conoce popularmente como moratón.
- Según su distribución y localización: el exantema es de distinto tipo dependiendo de la forma y la ubicación de las lesiones:
- Exantema localizado: se limita a un área específica del cuerpo.
- Exantema generalizado: se presenta de forma difusa, cubriendo gran parte del cuerpo.
- Exantema asimétrico: se trata de la enfermedad llamada exantema periflexural asimétrico de la infancia (EPAI), frecuente en niños de entre 4 y 5 años. Aparece en forma de eccema en una de las axilas, las ingles o los codos de forma unilateral.
- Exantema centrípeto: se extiende desde las extremidades hasta el centro del cuerpo (tronco, cara y cuello).
- Exantema centrífugo: comienza en el centro del cuerpo, generalmente en el tronco, y se extiende hacia la periferia.
- Exantema cefalocaudal: se origina en la cabeza y se extiende hacia el tronco y las extremidades.
- Exantema en pliegues: aparece en las zonas en las que la piel forma pliegues, como las axilas, las ingles, la zona interglútea, la zona interdigital, la parte interna del codo o la fosa poplítea (detrás de la rodilla).
- Exantema palmar: se presenta en las palmas de las manos.
- Exantema plantar: aparece en las plantas de los pies.
- Según el patrón morfológico: describe las características de la erupción, la forma, el color, la textura y la distribución de las lesiones.
- Exantema morbiliforme: manchas de color rojizo o rosáceo que suelen tener relieve. El tamaño de las lesiones es de entre 3 y 10 milímetros. Comienza en la cara, zona posterior de las orejas y se extiende posteriormente por el pecho, la espalda y las extremidades.
- Exantema rubeoliforme: es similar al anterior, pero las lesiones son más pequeñas y no confluyen entre ellas.
- Exantema escarlatiniforme: la erupción se caracteriza por ser áspera al tacto, de color rojo, micropapulosa y confluyente, es decir, que las lesiones tienden a unirse entre sí formando una placa de tamaño grande.
- Exantema reticular: las lesiones forman un patrón similar al de una red o una malla.
- Exantema urticariforme o urticaria: presenta pequeñas inflamaciones de color rojo que producen un picor intenso.
- Exantema polimorfo: aparece de forma simétrica en todo el cuerpo. Las lesiones son abultadas y rojas, y se presentan de forma concéntrica en forma de diana.
El exantema puede estar acompañado de otros síntomas de diversa gravedad, como:
- Fiebre.
- Prurito o picor.
- Afectación ocular, como conjuntivitis o uveítis.
- Afectación de las mucosas: las lesiones aparecen en, al menos, dos mucosas (ano, conjuntiva, boca).
- Síntomas respiratorios: rinitis, faringitis, amigdalitis, faringoamigdalitis.
- Síntomas digestivos: dolor abdominal, vómitos, diarrea.
- Adenopatías: inflamación de los ganglios linfáticos.
- Hepatoesplenomegalia: aumento del tamaño del hígado y el bazo.
- Edemas: hinchazón provocada por la acumulación de líquido.
- Artritis: rigidez, inflamación, dolor y aumento de la sensibilidad en las articulaciones.
- Signos meníngeos: manifestación de irritación de las meninges, que son las membranas que recubren el encéfalo y la médula espinal. Son una condición grave por la que hay que acudir a urgencias lo antes posible.
- Rigidez de la nuca.
- Dolor de cabeza intenso.
- Signo de Kernig: resistencia a extender la rodilla y dolor en la región lumbar al estar tumbado decúbito dorsal con la cadera flexionada 90 grados.
- Signo de Brudzinski: flexión automática e involuntaria de las caderas y las rodillas cuando se dobla el cuello hacia el pecho estando tumbado decúbito supino.
- Signos de shock: son una emergencia médica. Se manifiestan con la aparición repentina del eritema, fiebre alta, hipotensión, náuseas, vómitos, alteración del estado mental, piel fría, sudoración e, incluso, desmayos o estado de letargo.
- Signos patognomónicos: síntomas específicos de la enfermedad que causa el exantema y que son suficientes, por sí solos, para emitir un diagnóstico.
Causas
El exantema puede estar provocado por enfermedades muy diversas, entre las que destacan:
- Infecciones víricas: son la causa más frecuente del exantema.
- Exantema súbito: está producido por el virus herpes humano tipo 6. Es habitual en menores de dos años. Se caracteriza por una erupción cutánea de color rosa que aparece de forma repentina.
- Sarampión: se transmite a través de las partículas que se emiten por la nariz y la boca al respirar, hablar o toser. Está provocado por un virus de la familia Paramyxoviridae del género morbillivirus. Causa un exantema rojizo que no pica. Comienza en la cara y se extiende al tronco y las extremidades.
- Rubeola: es la infección por el virus Rubivirus de la familia Togaviridae. El sarpullido comienza en la cara y, una vez que ha desaparecido, se extiende al resto del cuerpo. Las manchas son de color rosa y no presentan prurito.
- Eritema infeccioso: también llamado megaloeritema o quinta enfermedad, está producida por el parvovirus B19. La erupción se presenta en la cara, principalmente en las mejillas.
- Enfermedad de boca-mano-pie: es frecuente en edad pediátrica y está causada por un virus de la familia de los enterovirus, normalmente, el virus Coxsackie A16. Se manifiesta en forma de ampollas dolorosas en la lengua y erupción en las manos y los pies.
- Mononucleosis: está provocada por el virus de Epstein-Barr y se contagia a través del contacto con la saliva. Presenta exantema morbiliforme de color rosa o rojo y suele aparecer en el tronco.
- Infección por citomegalovirus: es un virus común que permanece en el organismo y no provoca complicaciones en personas sanas, pero es peligroso en embarazadas o pacientes con el sistema inmunológico debilitado. El exantema suele ser similar al del sarampión, con manchas planas y pápulas que comienzan en la cara y se extienden al tronco y las extremidades.
- Infección por enterovirus: es frecuente en la infancia, sobre todo en verano y otoño. Provoca un exantema maculopapuloso en la cara, el tronco y las extremidades.
- Infecciones bacterianas:
- Escarlatina: está causada por el Streptococcus pyogenes y provoca una erupción de color rojo intenso que no pica, pero es áspera al tacto. Es más frecuente entre los 5 y los 15 años.
- Enfermedad de Lyme: está provocada por la bacteria Borrelia burgdorferi. Causa una mancha roja rodeada de un anillo más pálido con el borde rojo, similar a una diana.
- Alergias: el sarpullido, denominado exantema medicamentoso, puede surgir de forma inmediata o tardar varios días en aparecer. Dependiendo del agente que la provoque, normalmente un fármaco, se manifiesta en forma de sarpullido, ronchas o placas con descamación.
- Sarna: es una enfermedad provocada por el ácaro Sarcoptes scabiei, que excava túneles de tamaño pequeño en la piel para poner huevos. La zona se irrita, se forman ampollas y se produce picor.
- Lupus: en concreto, el lupus eritematoso sistémico causa una erupción cutánea en forma de alas de mariposa en las mejillas y la nariz.
Factores de riesgo
Los factores de riesgo del exantema varían dependiendo de la enfermedad que lo provoca, aunque algunos son comunes a todas ellas. Los más destacados son:
- Edad: las patologías que causan exantemas son más frecuentes en niños menores de 4 años.
- Estar en contacto con personas con una enfermedad infecciosa.
- No estar inmunizado, es decir, no haberse puesto todas las vacunas recomendadas.
- Tener el sistema inmunitario debilitado.
- Haber padecido previamente infecciones bacterianas por estreptococo o el virus de Epstein-Barr.
- Tomar medicamentos nuevos, ya que pueden provocar alergia.
Complicaciones
El exantema puede causar sobreinfección de las lesiones, sobre todo si contienen líquido y se levantan las costras. El resto de complicaciones varía dependiendo de la enfermedad subyacente. Algunas de las más habituales son:
- Convulsión febril: temblores y espasmos provocados por fiebre superior a los 38 °C
- Dolor articular.
- Encefalitis: inflamación del encéfalo, el órgano principal del sistema nervioso central, que está formado por el cerebro, el cerebelo y el tronco encefálico.
- Pericarditis: inflamación del pericardio, que es la membrana que rodea el corazón.
- Artritis: inflamación, dolor y rigidez de las articulaciones.
- Neumonía: infección pulmonar que causa la inflamación de los alveolos.
- Glomerulonefritis: inflamación de los glomérulos, que son los capilares sanguíneos que filtran la sangre en los riñones.
- Fiebre reumática: enfermedad inflamatoria muy grave que afecta a la piel, las articulaciones, el corazón y el cerebro. Es la consecuencia de una infección por estreptococos no tratada o que no responde adecuadamente al tratamiento.
- Meningitis aséptica: inflamación de las meninges que no está causada por una infección bacteriana, por lo que el pronóstico es benigno.
- Meningococemia: infección del torrente sanguíneo provocada por la bacteria Neisseria meningitidis que puede derivar en una inflamación generalizada o sepsis (el sistema inmunitario responde exageradamente a una infección, por lo que los tejidos se dañan).
¿Qué médico trata el exantema?
Las enfermedades exantemáticas suelen tratarse en las especialidades de Pediatría y sus áreas específicas, Dermatología médico-quirúrgica y Venereología, Medicina interna, Alergología o Enfermedades infecciosas.
Diagnóstico
En la mayoría de los casos, las enfermedades que causan exantema se diagnostican por la clínica, es decir, observando los síntomas. En la consulta, el especialista sigue un protocolo específico:
- Historia clínica: recopila toda la información sobre los antecedentes, el estilo de vida y los síntomas percibidos por el paciente.
- Exploración física: observa la erupción para determinar el tipo al que pertenece, comprueba las constantes vitales, toma la temperatura y comprueba la existencia de otros posibles síntomas, como picor, debilidad, dolor articular, entre otros.
Tratamiento
El tratamiento varía dependiendo de la enfermedad que causa el exantema. Los abordajes más eficaces son:
- Infecciones víricas: remiten por sí solas en un periodo de 5 a 10 días, por lo que el tratamiento es sintomático para que el paciente se sienta mejor:
- Antipiréticos para bajar la fiebre cuando provoca malestar.
- Antihistamínicos para aliviar el picor si es muy intenso.
- Mantenerse correctamente hidratado.
- Cuidar la piel, limpiándola con cuidado y, para prevenir infecciones, aplicar antisépticos tópicos.
- Infecciones bacterianas: además del tratamiento de los síntomas, que es el mismo que en el caso anterior, se prescriben antibióticos para eliminar la bacteria.
- Alergias: el primer paso, es suspender la medicación con el fármaco que causa la reacción. Para calmar los síntomas, se recomienda tomar antihistamínicos, hidratar la piel con cremas sin perfume y aplicar corticoides tópicos para rebajar la inflamación.
- Sarna: requiere un tratamiento farmacológico para matar los ácaros, normalmente, se aplican cremas con azufre o permetrina.
- Lupus: precisa una combinación de fármacos (antiinflamatorios, corticoides, inmunosupresores) para afrontar los diversos síntomas, aunque es una enfermedad que no tiene cura.



































































































