Hipoglucemia
La hipoglucemia se produce cuando los niveles de glucosa en la sangre descienden en exceso, por lo que el organismo deja de funcionar adecuadamente.
Síntomas y causas
La hipoglucemia es el descenso de los niveles de glucosa en la sangre, que se sitúan por debajo de los 70mg/dL (miligramos por decilitro). Las consecuencias para el organismo son potencialmente graves, ya que la glucosa es la encargada de proporcionar al cuerpo la energía que necesita para funcionar adecuadamente.
A pesar de que suele relacionarse con la diabetes, enfermedad del metabolismo por la que el organismo no regula correctamente la cantidad de glucosa en la sangre, porque es su causa principal, también puede producirse como consecuencia de otras afecciones o por la ingesta de determinados medicamentos.
Los distintos niveles de gravedad de la hipoglucemia están definidos por los valores de glucosa presentes en la sangre que, para pacientes adultos, son:
- Nivel 1: es una hipoglucemia leve o moderada en la que la glucosa se encuentra entre 70 y 54 mg/DL.
- Nivel 2: es una hipoglucemia significativa que provoca niveles de glucosa inferiores a 54mg/DL.
- Nivel 3: se trata de una hipoglucemia grave en el que el estado de conciencia está alterado, por lo que el paciente no puede valerse por sí mismo.
La hipoglucemia en los bebés recién nacidos (hipoglucemia neonatal), frecuente en los primeros días después del nacimiento, se establece en valores por debajo de 45 mg/Dl.
El pronóstico de la hipoglucemia suele ser bueno si se recibe el tratamiento adecuado a tiempo, ya que en la mayoría de los casos se revierte sin causar complicaciones. Aun así, la hipoglucemia grave es una emergencia médica que debe tratarse de inmediato, por lo que es importante aprender a reconocer los síntomas para acudir a urgencias si se produce.
Síntomas
Los síntomas más característicos de la hipoglucemia varían según el nivel de gravedad:
- Hipoglucemia leve:
- Palidez.
- Sudoración.
- Temblores.
- Dolor de cabeza.
- Hambre.
- Náuseas.
- Arritmia: latidos del corazón irregulares.
- Taquicardia: ritmo cardiaco acelerado.
- Fatiga.
- Aturdimiento.
- Mareo.
- Entumecimiento de los labios, la lengua o la mejilla.
- Irritabilidad.
- Ansiedad.
- Hipoglucemia moderada:
- Desorientación.
- Incapacidad de llevar a cabo tareas rutinarias.
- Pérdida de coordinación.
- Dificultad para hablar.
- Visión borrosa.
- Visión en túnel: se pierde visión periférica y se mantiene solo la central.
- Si se produce mientras el sueño, pesadillas.
- Hipoglucemia grave:
- Pérdida de conocimiento.
- Convulsiones.
La hipoglucemia neonatal muestra estos síntomas:
- Piel pálida o de color azulado.
- Problemas respiratorios:
- Apnea: interrupción temporal de la respiración.
- Respiración acelerada.
- Gruñidos al respirar.
- Irritabilidad.
- Musculatura flácida.
- Vómitos.
- Temblores.
- Escalofríos.
- Calor corporal bajo.
- Mala succión o rechazo de la toma.
- Convulsiones.
Causas
En la mayoría de los casos, la hipoglucemia se produce como respuesta del organismo ante factores externos que tienen como consecuencia una bajada de glucosa leve:
- En diabéticos: en los pacientes que no producen suficiente insulina (hormona que controla el metabolismo de la glucosa y permite que pase a las células para que la transformen en energía) o cuyo organismo no es capaz de utilizar adecuadamente la que produce, la hipoglucemia suele deberse a:
- Desequilibrio entre la dosis de insulina administrada como tratamiento y la cantidad de calorías ingeridas.
- Ejercicio físico excesivo con la misma dosis de insulina.
- Consumo de alcohol.
- Medicamentos que potencian el efecto de los antidiabéticos:
- Salicilatos, como la aspirina, que calman el dolor, bajan la fiebre y reducen la inflamación.
- Clofibratos, que reducen los triglicéridos y el colesterol LDL.
- Fenilbutazona, que alivia el dolor crónico.
- Sulfinpirazona, que impide la reabsorción del ácido úrico, por lo que reduce su cantidad en la sangre.
- En personas no diabéticas, la hipoglucemia suele estar causada por:
- Consumo excesivo de alcohol.
- Hepatitis: inflamación del hígado provocada normalmente por una infección vírica.
- Cirrosis: formación de tejido cicatricial en el hígado.
- Enfermedadrenal.
- Enfermedad cardiaca.
- Infección grave.
- Desnutrición.
- Inanición: falta de alimento.
- Insulinoma: tumor pancreático que causa una producción excesiva de insulina.
- Tumores en la pituitaria o la glándula suprarrenal que provocan deficiencias hormonales.
- Embarazo: las gestantes son más propensas a que el azúcar en sangre baje cuando están en ayunas o tienen el estómago vacío debido a los cambios hormonales.
La hipoglucemia reactiva o posprandial, que se da en raras ocasiones, aparece alrededor de 2 o 3 horas después de ingerir determinados alimentos. Algunas de las causas por las que sucede son:
- Tras una comida rica en carbohidratos, se libera un exceso de insulina. Como consecuencia los niveles de glucosa en la sangre descienden en exceso.
- Excesiva sensibilidad al trabajo de la insulina.
- Alteraciones en la respuesta pancreática.
- Síndrome de dumping: es una patología que afecta a aquellos pacientes que se han sometido a una cirugía bariátrica para reducir la capacidad del estómago. Tras la intervención, los alimentos pasan demasiado rápido al intestino, en ocasiones sin estar digeridos por completo. Esta condición puede ser la responsable de que los carbohidratos se absorban antes de lo normal y, en consecuencia, produzcan picos de insulina.
- Estrés crónico: altera los niveles de hormonas, por lo que la regularización del azúcar en la sangre se ve afectada.
- Desequilibrios en la producción de glucagón o cortisol, dos hormonas contrarreguladoras encargadas de contrarrestar los efectos de la insulina, precisamente para prevenir la hipoglucemia.
La hipoglucemia en los bebes suele estar provocada por:
- Exceso de insulina.
- Pocas reservas de glucosa en el organismo.
- Consumo muy elevado de energía.
Factores de riesgo
El riesgo de sufrir una hipoglucemia aumenta cuando se cumple alguno de los siguientes factores:
- Diabéticos tratados con insulina artificial, especialmente si hay un error en la dosis.
- Saltarse las comidas.
- Horario irregulares para comer.
- Consumir una cantidad deficiente de carbohidratos.
- Ser mayor de 65 años.
- Insuficiencia renal.
- Insuficiencia hepática.
- Enfermedad cardiaca.
- Antecedentes de diabetes.
- Malabsorción de los alimentos.
Los factores de riesgo de la hipoglucemia neonatal son:
- Prematuridad.
- Infecciones graves.
- Necesidad de oxígeno después del parto.
- Madre diabética.
- Crecimiento lento en el útero.
- Tamaño más grande o más pequeño de lo normal para su edad gestacional.
Complicaciones
Cuando la hipoglucemia no se trata adecuadamente puede provocar en estas complicaciones:
- Debilidad.
- Desorientación.
- Mareos.
- Caídas.
- Accidentes.
- Lesiones.
- Demencia.
- Convulsiones.
- Coma.
- Muerte.
En los bebés, las complicaciones más destacadas son el daño cerebral, principalmente la parálisis cerebral, y los problemas de aprendizaje.
¿Qué médico trata la hipoglucemia?
La hipoglucemia se trata en la especialidad de Endocrinología y Nutrición, Medicina familiar y comunitaria o Urgencias. En los neonatos, interviene el especialista en Pediatría y sus áreas específicas.
Diagnóstico
Los diabéticos que perciban síntomas de hipoglucemia pueden confirmarla midiendo los niveles de glucosa en la sangre con una prueba de la tira reactiva, ya que suelen contar con el dispositivo necesario para hacerlo. El procedimiento es muy sencillo:
- Pinchar la yema del dedo con un aparato punzante.
- Poner una gota de sangre en una tira impregnada con unos componentes activos (normalmente, las enzimas glucosa oxidasa o glucosa deshidrogenasa) que reaccionan ante la glucosa presente en la sangre.
- En unos segundos, el medidor conectado a la tira indica el nivel de glucemia.
El diagnóstico definitivo se hace mediante un análisis de sangre en el laboratorio. Para ello, la muestra se toma con el paciente en ayunas de unas 8 horas en la forma habitual. Este procedimiento es necesario en diabéticos con síntomas persistentes de hipoglucemia o en personas no diabéticas.
Tratamiento
La hipoglucemia puede tratarse, en la mayoría de los casos, con cuidados caseros. Este es el motivo por el que es importante, sobre todo los pacientes diabéticos, aprender a reconocer los síntomas. La norma principal es administrar azúcar en forma de alimentos de acción rápida, para que el organismo lo absorba rápidamente:
- Pastillas de glucosa, especialmente pensadas para los diabéticos.
- Zumo de fruta.
- Refrescos azucarados.
- Una cucharada de azúcar.
- Miel.
- Caramelos.
Ante la menor sospecha de hipoglucemia, se recomienda tomar azúcar, ya que es preferible ingerirlo sin que sea necesario que mantener los niveles bajos de glucosa por una excesiva precaución.
Una vez recuperados los niveles normales de glucosa en la sangre, es conveniente tomar una comida saludable que reponga las reservas y prevenir una recaída en poco tiempo. Aun así, conviene esperar alrededor de 15 o 20 minutos para evitar la hiperglucemia.
Cuando la hipoglucemia es grave y el paciente presenta disminución de la consciencia, no se debe intentar que tome alimentos, ya que podría ahogarse. En estos casos, hay que acudir a un centro médico de inmediato para que reciba los cuidados necesarios. El tratamiento en urgencias suele consistir en la administración de glucagón (hormona que eleva los niveles de azúcar en la sangre) o glucosa vía intravenosa. Posteriormente, se hace un seguimiento cada 4 horas durante 24 horas para asegurar que el paciente está completamente recuperado.














































































































