El Hospital Universitario Infanta Elena reivindica la educación, la escucha y la inclusión para combatir el estigma hacia las personas con problemas de salud mental
El centro organizó una jornada enmarcada en la Semana de la Salud Mental impulsada por el ayuntamiento de Valdemoro

- Pacientes, familiares y profesionales compartieron sus experiencias y reclamaron un compromiso colectivo frente a los prejuicios y la discriminación
- El encuentro abordó las distintas manifestaciones del estigma, desde las barreras institucionales y sociales hasta las etiquetas que los afectados llegan a asumir
- El hospital defiende una atención que reconozca las capacidades, preferencias y situaciones de cada persona y evite la sobreprotección
Escuchar a las personas con problemas de salud mental, reconocer sus capacidades y evitar que un diagnóstico determine cómo las trata su entorno son pasos esenciales para combatir el estigma psiquiátrico. Esta es una de las principales conclusiones del encuentro "Estigma psiquiátrico. Un problema multidimensional", recientemente organizado por el Hospital Universitario Infanta Elena perteneciente a la red sanitaria pública de la Comunidad de Madrid (Sermas)-, dentro de la Semana de la Salud Mental impulsada por el Ayuntamiento de Valdemoro.
"El estigma es esa marca, esa etiqueta que te ponen otros y que condiciona tu vida", explica el Dr. Pedro Antonio Pacheco Martínez, director del Departamento de Bioética Clínica del hospital valdemoreño y moderador del encuentro, quien, frente a esa "etiqueta", reivindica el reconocimiento de la dignidad de cada persona: "El diagnóstico psiquiátrico no ha de condicionar la biografía de la persona".
La jornada, que reunió a pacientes, familiares y profesionales de Psicología, Trabajo Social, Enfermería y Medicina, se planteó como un espacio de conversación en el que compartir experiencias y construir conclusiones entre todos. Tras una introducción y las aportaciones de los distintos ámbitos profesionales, el diálogo se centró en las formas de discriminación, la vulnerabilidad y los compromisos necesarios para combatirlas.
Entre los prejuicios señalados por los asistentes destacaron considerar a las personas con trastornos mentales una fuente de problemas, asociarlas con la violencia, cuestionar su capacidad para trabajar o restar valor a sus opiniones. Estas ideas pueden llevar a desacreditar su criterio en cualquier ámbito de la vida por el hecho de tener un diagnóstico psiquiátrico, favoreciendo su exclusión social.
En ese sentido, el encuentro abordó cuatro dimensiones del problema: el estigma estructural, que se manifiesta en las barreras presentes en las instituciones, el sistema sanitario o el ámbito laboral; el social, que aparece en las actitudes de vecinos, amigos y otras personas del entorno; el estigma por asociación, que alcanza a los familiares; y el autoestigma, que surge cuando la propia persona interioriza las etiquetas y los prejuicios que recibe.
Para el Dr. Pacheco, combatir estas situaciones exige actuar sobre el miedo, la ignorancia y los intereses que favorecen la exclusión. La educación, la apertura y la confianza son en este contexto herramientas fundamentales, junto con un compromiso que se traduzca en recursos económicos, educativos y humanos para la salud mental. Las conclusiones del encuentro insistieron en que esta responsabilidad corresponde tanto a las instituciones y los profesionales como a la sociedad y a cada ciudadano.
Adaptarse a cada paciente
En el ámbito asistencial, la jornada destacó la importancia de adaptar los cuidados a las necesidades de cada paciente y desarrollar habilidades de escucha activa. Esto supone tener en cuenta sus preferencias, capacidades y situación, confiar en su participación y evitar que los prejuicios condicionen de antemano la relación con los profesionales.
También se subrayó la importancia de evitar la sobreprotección. Acompañar a una persona con problemas de salud mental implica ayudarla a asumir responsabilidades y desarrollar su propio proyecto de vida. Desde la ética narrativa, señala el especialista, se trata de "escuchar el relato del paciente y ayudarle a construir su biografía, no desde sus limitaciones, sino desde sus capacidades".
La participación en el encuentro de pacientes y familiares permitió que las conclusiones recogieran sus propias vivencias y propuestas. Dar visibilidad a estas experiencias y mantener espacios de diálogo fue, en sí mismo, una de las formas de combatir el estigma defendidas durante la jornada. Para el Dr. Pacheco, acoger esta iniciativa municipal expresa además la vinculación del Hospital Universitario Infanta Elena con su entorno: "El hospital es un lugar más de Valdemoro", apostilló.





