El Hospital Universitario Quirónsalud Zaragoza amplía el uso del campo eléctrico pulsado para tratar diferentes tipos de arritmias
Este procedimiento es seguro, eficaz y más breve que los métodos convencionales. Además, permite desvitalizar el tejido cardíaco objetivo sin desestructurarlo y sin influir sobre otras regiones anatómicas próximas, evitando daños colaterales

El Instituto de Arritmias del Hospital Universitario Quirónsalud Zaragoza aplica la técnica de campo eléctrico pulsado para el tratamiento de determinadas arritmias. En 2022, el centro sanitario puso en marcha un programa de ablación mediante esta tecnología para tratar la fibrilación auricular, convirtiéndose en el primer hospital de Aragón y el segundo privado de España en incorporar este procedimiento. Ahora, ha ampliado su uso al tratamiento de otros tipos de arritmias, como el flutter auricular. Asimismo, el doctor Antonio Asso, director del Instituto de Arritmias del Hospital Universitario Quirónsalud Zaragoza, señala que "la energía del campo pulsado (PFA) ha representado un
cambio de paradigma en la forma de realizar la ablación de la arritmia más frecuente, la fibrilación auricular. Así, desde hace años nuestros protocolos de intervención se basan en este tipo de energía para intervenir este tipo de arritmia".
Este método aprovecha la creación de campos eléctricos de gran intensidad y breve duración para eliminar estructuras cardíacas críticas en el inicio de la arritmia o en su mantenimiento. Esta forma de energía no es de índole térmica y permite desvitalizar el tejido cardíaco objetivo sin desestructurarlo y sin influir sobre otras regiones anatómicas próximas, evitando potenciales daños colaterales. Por el contrario, la energía utilizada convencionalmente produce lesiones de índole térmica (quemadura o congelación según el tipo) y por tanto indiscriminadas y, en ciertos supuestos, puede afectar a tejidos próximos al corazón de forma inapropiada. La técnica ha evolucionado gracias al diseño de nuevos catéteres para otros tipos de arritmias focales. "Por ejemplo, en el tratamiento del flutter auricular existe ya una amplia experiencia con esta nueva tecnología. A la hora de tratar esta arritmia, el área a eliminar a veces es gruesa o presenta recesos que, al retirarlos con la energía térmica convencional, puede conllevar una desestructuración del tejido o complicaciones. Sin embargo, con la energía por campo pulsado estas incidencias tienen una baja probabilidad", añade el doctor.
"El grado de seguridad, eficacia y eficiencia que ofrece esta técnica supone una garantía de confianza", explica el especialista. "Asimismo -continúa-, otra de sus ventajas es la brevedad del procedimiento. Además, la recuperación es rápida, ya que el paciente puede ser dado de alta en unas horas tras la intervención".
Síntomas frecuentes y cuándo acudir al especialista
Las arritmias son trastornos de la frecuencia o el ritmo cardíaco. Entre sus síntomas más comunes se encuentran las palpitaciones (aunque no siempre), tener el pulso rápido o
provocar síncopes. Cuando estas señales se sufren de forma injustificada, por ejemplo al realizar ejercicio o experimentar emociones fuertes, se debe acudir al especialista. "Este tipo de patologías afectan a la vida de las personas. En este sentido, algunas arritmias suponen un riesgo de compromiso vital y otras, en cambio, aunque no impliquen tal amenaza, pueden alterar considerablemente la calidad de vida del paciente", apunta el doctor Antonio Asso.
En el Hospital Universitario Quirónsalud Zaragoza, el abordaje de las arritmias comienza con la valoración por parte del especialista cuando el paciente presenta síntomas compatibles. Tras realizar las pruebas diagnósticas necesarias para confirmar el tipo de arritmia y determinar el tratamiento más adecuado, el equipo puede indicar la ablación mediante campo eléctrico pulsado. Gracias a la coordinación entre los distintos profesionales y a la disponibilidad de esta tecnología en el propio centro, el procedimiento puede llevarse a cabo en un corto periodo de tiempo, lo que agiliza el tratamiento y mejora la atención al paciente. El servicio está formado por los especialistas Antonio Asso, Naiara Calvo, Beatriz Jáuregui y Carlos López-Perales.




