Artrosis de rodilla: cuándo una prótesis puede devolver la movilidad y cómo la cirugía robótica mejora los resultados

La artrosis de rodilla es una de las enfermedades articulares más frecuentes y una de las principales causas de dolor y discapacidad en la población adulta. Se estima que miles de personas consultan cada año por molestias que limitan su movilidad y afectan a actividades tan cotidianas como caminar, subir escaleras, levantarse de una silla o practicar ejercicio. El envejecimiento de la población, el aumento de la esperanza de vida, el sobrepeso y determinadas lesiones previas han contribuido a incrementar la incidencia de esta patología, convirtiéndola en uno de los principales motivos de consulta en Traumatología.
La enfermedad aparece cuando el cartílago que protege la articulación comienza a desgastarse de forma progresiva. Al desaparecer esta superficie amortiguadora, los huesos rozan entre sí, provocando dolor, inflamación, rigidez y una pérdida gradual de la función de la rodilla. Aunque inicialmente las molestias suelen aparecer al realizar esfuerzos, con el paso del tiempo pueden presentarse incluso en reposo, condicionando de forma importante la calidad de vida del paciente.
¿Cuáles son los síntomas de la artrosis de rodilla?
Los síntomas evolucionan de forma progresiva. El dolor suele ser el primer signo de alarma, especialmente al caminar, permanecer mucho tiempo de pie o subir y bajar escaleras. A medida que la enfermedad avanza, aparecen rigidez tras periodos de reposo, inflamación, sensación de inestabilidad, pérdida de movilidad e incluso dificultad para realizar actividades básicas de la vida diaria.
Cuando estas limitaciones comienzan a afectar la autonomía del paciente, resulta fundamental realizar una valoración por un especialista en Traumatología para determinar el grado de desgaste de la articulación y establecer el tratamiento más adecuado.
Tratamiento de la artrosis de rodilla: de las medidas conservadoras a la cirugía
No todos los pacientes con artrosis necesitan una intervención quirúrgica. En las fases iniciales, el tratamiento suele centrarse en aliviar los síntomas y ralentizar la progresión de la enfermedad mediante un abordaje conservador que incluye fisioterapia, programas de ejercicio terapéutico, control del peso corporal, medicación antiinflamatoria o infiltraciones articulares.
Sin embargo, cuando estas medidas dejan de ser eficaces y el dolor limita de forma importante la movilidad, la calidad de vida y la independencia del paciente, la implantación de una prótesis de rodilla se convierte en la alternativa terapéutica más eficaz para recuperar la función de la articulación.
Una cirugía de rodilla cada vez más personalizada
La cirugía de reemplazo articular ha experimentado una importante evolución durante los últimos años gracias a la incorporación de tecnologías capaces de adaptar cada intervención a las características anatómicas de cada paciente.
Con este objetivo, la Unidad de Rodilla del Hospital Quirónsalud Valencia, integrada por los doctores César Calero, José Poveda,Elena Sáez y Alexis Rodríguez, ha incorporado CORI Surgical System®, una plataforma de cirugía robótica asistida que ayuda al cirujano a planificar la intervención con una precisión muy superior a la cirugía convencional.
El sistema analiza en tiempo real la anatomía y la biomecánica de la rodilla, crea un modelo tridimensional de la articulación y permite planificar virtualmente la colocación de la prótesis antes de iniciar la intervención. Gracias a ello, el especialista puede adaptar la cirugía a la realidad anatómica de cada paciente, optimizando la alineación de la extremidad y el equilibrio de los ligamentos.
El doctor César Calero explica que "la planificación digital supone un cambio importante en la forma de abordar una prótesis de rodilla, porque permite estudiar previamente cómo es la articulación del paciente y tomar decisiones basadas en información precisa". Según el especialista, esta tecnología facilita "una mejor alineación, un adecuado equilibrio de los ligamentos y una colocación más precisa del implante".
Una prótesis diseñada para cada paciente
Uno de los grandes avances de la cirugía robótica es la posibilidad de personalizar completamente la intervención.
Durante la operación, unos sensores colocados sobre el fémur y la tibia registran la posición exacta de los huesos y generan una reconstrucción tridimensional de la rodilla. Esta información permite al cirujano seleccionar el tamaño, la orientación y la posición más adecuada del implante antes de realizar los cortes óseos, sin necesidad de un TAC previo.
El doctor José Poveda destaca que "la cirugía asistida por robot aporta información objetiva durante todo el procedimiento y facilita una intervención más reproducible", permitiendo ajustar la colocación de la prótesis a las necesidades específicas de cada paciente.
Esta tecnología resulta especialmente útil en personas con deformidades importantes, alteraciones en la alineación de la pierna o anatomías complejas, aunque la indicación siempre debe individualizarse tras una valoración realizada por el especialista.
Recuperar la movilidad y volver a una vida activa
Más allá de la tecnología utilizada durante la cirugía, el verdadero objetivo del tratamiento es devolver al paciente la posibilidad de caminar sin dolor y recuperar su calidad de vida.
Para ello, la rehabilitación desempeña un papel fundamental. La movilización comienza habitualmente al día siguiente de la intervención con el fin de recuperar cuanto antes la fuerza muscular, la estabilidad y la amplitud de movimiento.
La doctora Elena Sáez recuerda que "la cirugía de sustitución de rodilla debe entenderse como un proceso completo, que comienza con una correcta valoración del paciente y continúa con una recuperación adecuada tras la intervención". Asimismo, destaca que la incorporación de herramientas como CORI permite avanzar hacia una medicina cada vez más personalizada, en la que la innovación tecnológica se pone al servicio de la experiencia del equipo quirúrgico.
En el Hospital Quirónsalud Valencia, esta apuesta por la especialización y la innovación permite ofrecer soluciones adaptadas a cada paciente con artrosis avanzada, combinando experiencia clínica, planificación personalizada y tecnología de última generación para mejorar la precisión de la cirugía y favorecer una recuperación funcional que permita volver a disfrutar de una vida activa





