¿Bajón postnavideño o algo más? Cuando el cansancio puede tener una causa física

¿Bajón postnavideño o algo más? Cuando el cansancio puede tener una causa física

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19 de enero de 2026
Hospital Quirónsalud del Vallèsen/health-centers/hospital-quironsalud-valles

Tras las fiestas navideñas, no es raro experimentar cansancio, apatía o una sensación general de desánimo. El regreso a la rutina después de semanas marcadas por cambios en los horarios, mayor actividad social y una carga emocional más intensa puede hacer que se viva con mayor dificultad.

Sin embargo, aunque este malestar suele ser transitorio, el cansancio persistente no siempre tiene un origen exclusivamente emocional. En algunos casos, puede ser la primera manifestación de alteraciones orgánicas que pasan desapercibidas y que conviene identificar a tiempo.

"Con frecuencia tendemos a restar importancia y a posponer la consulta médica porque lo atribuimos a factores puntuales como el estrés por la vuelta a la rutina, volver a ajustar los horarios del sueño o incluso al impacto que tiene el tiempo – el frío, la niebla o menos horas de luz -, cuando en realidad existe una causa orgánica subyacente que conviene identificar", explica el Dra. Aitziber Salazar Vellido, jefa del Servicio de Medicina Interna del Hospital Quironsalud del Vallés.


El primer paso, escuchar a nuestro cuerpo

Resulta fundamental observar qué estaba ocurriendo antes de la aparición de los síntomas: la calidad y duración del sueño, los cambios en la alimentación, el nivel de actividad física o el consumo de alcohol pueden influir de forma directa en los niveles de energía y en el bienestar general.

Observar cómo estas rutinas influyen en la energía diaria y en el estado de ánimo y compartirlo con el especialista ayuda a diferenciar entre un cansancio puntual, asociado al reajuste tras las fiestas, de posibles alteraciones orgánicas que requieren estudio.

"La exploración física, la revisión de hábitos y las pruebas complementarias necesarias, permite descartar o confirmar causas que no siempre son evidentes. Este enfoque integral es fundamental para definir un plan de actuación personalizado y eficaz", señala la Dra. Salazar.


¿Cuándo el cansancio puede tener una causa orgánica?

La fatiga persistente, la apatía o una sensación de "bajo tono" pueden ser manifestaciones inespecíficas de problemas de salud relativamente frecuentes.

Cuando estos síntomas se mantienen en el tiempo o se acompañan de otros signos, conviene valorar posibles causas orgánicas para orientar el tratamiento de forma adecuada. Entre las más habituales se encuentran:

  • Anemia (especialmente ferropénica o carencial): la disminución de glóbulos rojos o de hemoglobina reduce la capacidad de transportar oxígeno a los tejidos, lo que se traduce en cansancio, debilidad y menor tolerancia al esfuerzo. En mujeres en edad fértil puede asociarse, entre otros factores, a pérdidas menstruales abundantes o a déficits de hierro, ácido fólico o vitamina B12. En algunos casos se acompaña de palidez, mareo, falta de concentración o sensación de "falta de aire" con esfuerzos.


  • Alteraciones tiroideas (hipotiroidismo): cuando la glándula tiroides funciona por debajo de lo esperado, el organismo puede enlentecer su metabolismo. Esto puede provocar fatiga mantenida, somnolencia, apatía, sensación de frío, piel seca, estreñimiento o cambios de peso. Se confirma mediante analítica y, si procede, permite establecer un tratamiento y seguimiento específicos.


  • Déficits nutricionales (vitaminas y minerales): ciertas carencias —en especial vitamina B12 y ácido fólico, y en algunos casos otros micronutrientes— pueden favorecer la aparición de cansancio y, si se asocian a anemia, intensificar el malestar. Son más probables en dietas restrictivas, cuando existen problemas de absorción intestinal o tras determinadas cirugías digestivas, por lo que la historia clínica y la analítica ayudan a identificarlas y corregirlas de forma segura.


  • Trastornos del sueño: algunos como la apnea obstructiva del sueño hacen que el descanso no sea reparador puede generar agotamiento diurno, lentitud mental y falta de energía. La apnea obstructiva se asocia con ronquido intenso, pausas respiratorias nocturnas y somnolencia durante el día. En España, según la Sociedad Española de Neumología y Cirugía Torácica, cerca de dos millones de personas la padecen sin diagnosticar.


"No todos los episodios de cansancio requieren una evaluación médica inmediata. Sin embargo, es aconsejable acudir a consulta cuando los síntomas persisten durante semanas, no mejoran con el descanso o se acompañan de otros signos como palidez, pérdida de peso", subraya la especialista.


Volver a la rutina si normalizar el malestar

Tras las fiestas, lo habitual es que el organismo necesite unos días para reajustarse. Retomar rutinas de sueño, actividad física y alimentación de forma progresiva suele ser suficiente para recuperar energía en muchos casos.

Aun así, cuando el cansancio persiste, se intensifica o limita la vida diaria, conviene no asumirlo como "algo normal" ni dejar que se prolongue sin una valoración adecuada.

"En Medicina Interna abordamos el problema desde una visión global para entender qué está ocurriendo y proponer soluciones eficaces. El objetivo es que el paciente recupere su energía y su calidad de vida", concluye la Dra. Aitziber Salazar Vellido, jefa del Servicio de Medicina Interna del Hospital Quirónsalud del Vallès.


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