Los expertos prevén una de las primaveras con mayor intensidad polínica de los últimos años

Los expertos prevén una de las primaveras con mayor intensidad polínica de los últimos años

foto alergia primavera intensa tras lluviasfoto alergia primavera intensa tras lluvias
30 de abril de 2026
Hospital Quirónsalud Málagaen/health-centers/hospital-quironsalud-malaga
Alergologíaen/specialities/alergologia
  • Las lluvias intensas del invierno han actuado como "fertilizante natural", lo que propicia una temporada más intensa, larga, precoz y con picos más elevados de polen.
  • Gramíneas y olivo concentrarán el mayor impacto clínico, con síntomas más persistentes y complejos.

Según los expertos, la primavera de 2026 se perfila como una de las más intensas de los últimos años en términos de carga polínica en España. Las previsiones apuntan a niveles elevados y generalizados de pólenes, con una temporada más prolongada, adelantada y marcada por episodios de alta concentración, por lo que tendrá un impacto directo en la salud de los pacientes alérgicos.

"La principal diferencia respecto a años anteriores radica en el intenso y prolongado período de lluvias registrado durante el invierno, muy por encima de lo habitual, favorecido un crecimiento más abundante de la vegetación e incrementando así significativamente la producción de polen", advierte la doctora Leticia Herrero, jefa del Servicio de Alergología del Hospital Quirónsalud Málaga.

Aunque "las precipitaciones generan el denominado ‘efecto lavado’, reduciendo de forma puntual la concentración de polen en el aire, este beneficio es transitorio". A medio plazo, el aumento de la biomasa vegetal dará lugar a episodios de polinización más intensos y sostenidos.

"Este año estamos viendo un patrón muy claro: las lluvias han actuado como un ‘fertilizante natural’ que incrementa la carga polínica. Esto se traduce en temporadas más largas, con picos más intensos y, en consecuencia, con mayor afectación clínica en los pacientes", explica la alergóloga.

Los principales alérgenos de esta temporada seguirán un calendario adelantado: gramíneas, de marzo a mayo; y olivo, de abril a junio. "Ambos serán los responsables del mayor impacto clínico en la recta final de la primavera. Las gramíneas son el alérgeno más extendido y afectan a un gran porcentaje de la población, mientras que el polen de olivo tiene un peso muy importante en áreas como la andaluza y suele provocar cuadros más intensos en períodos muy concentrados", señala la Dra. Herrero.

A estos se suman otros pólenes como cupresáceas (inicio temprano), plátano de sombra en entornos urbanos, urticáceas y salsola, que contribuyen a prolongar la sintomatología.

Síntomas más intensos y aumento de casos complejos

Los síntomas más habituales incluyen estornudos, congestión nasal, picor ocular, lagrimeo, tos o dificultad respiratoria.

Los especialistas alertan además de un incremento de los casos de polisensibilización, en los que los pacientes reaccionan a varios tipos de polen, lo que complica su manejo.

Como apunta la Dra. Herrero, "el paciente malagueño tiene un perfil alérgico particular y es habitual que no sea alérgico a un sólo tipo de polen, sino a varios. Esto hace que los síntomas se prolonguen durante toda la primavera y que el control sea más complejo".

En población pediátrica, aparte de los síntomas habituales, la alergia puede manifestarse también con irritabilidad o alteraciones del sueño, al igual que en adultos. Además, estas patologías representan una causa relevante de absentismo laboral.

Ante este escenario, el equipo de Alergología de Quirónsalud Málaga recomienda las siguientes medidas a adoptar para reducir la exposición: evitar actividades al aire libre en días de alta concentración o viento, utilizar gafas de sol para proteger los ojos, consultar los niveles de polen o extremar precauciones en zonas con alta densidad vegetal.

Y es que "no se trata sólo de tratar los síntomas cuando aparecen, sino de anticiparse. Conocer los niveles de polen y adaptar la rutina diaria puede marcar una gran diferencia en la calidad de vida del paciente", destaca.

El abordaje debe ser individualizado e incluir tratamientos como antihistamínicos, corticoides nasales, colirios o inhaladores en función de los síntomas y bajo control médico. "Un plan de tratamiento personalizado y revisado durante toda la temporada permite prevenir crisis más intensas y mejorar notablemente el bienestar del paciente", concluye la Dra. Herrero.

Health Content

Health Content

Get to know your health from all perspectives.