¿Piernas doloridas o hinchadas tras viajes largos? Cuando pensar en un problema vascular

Los viajes largos en coche, avión, tren o autobús suelen implicar muchas horas sentado y poca movilidad. Tras el trayecto, es frecuente notar cansancio, pesadez o una ligera hinchazón en las piernas. Habitualmente son molestias temporales que mejoran al caminar o descansar, pero algunos síntomas pueden alertar de un problema vascular que requiere valoración médica.
"La inmovilidad prolongada puede ralentizar la circulación de retorno desde las piernas hacia el corazón y favorecer la formación de coágulos en personas con determinados factores de riesgo", explica la Dra. Nuria Argiles, facultativa especialista en Angiología y Cirugía Vascular del Hospital Universitari General de Catalunya.
¿Qué es un trombo?
Un trombo es una masa sólida formada por la coagulación de la sangre dentro de un vaso sanguíneo. Cuando aparece como respuesta a una lesión, ayuda a reparar el tejido dañado. Sin embargo, si se forma en un vaso sano, puede dificultar o bloquear el paso de la sangre.
La trombosis es el proceso por el que este coágulo se forma y obstruye un vaso sanguíneo. En los viajes de larga duración, una de las situaciones que más preocupa es la trombosis venosa profunda, que afecta a venas situadas en el interior de los músculos, habitualmente en las piernas.
"Estar muchas horas sin moverse puede favorecer el enlentecimiento de la circulación venosa. Esto no significa que cualquier persona que viaje durante mucho tiempo vaya a desarrollar una trombosis, pero el riesgo puede aumentar si existen otros factores asociados", señala la especialista.
Síntomas que conviene vigilar
Una ligera hinchazón en ambos tobillos tras un viaje puede ser pasajera. Sin embargo, es importante acudir a un especialista si las molestias aparecen sobre todo en una sola pierna o son intensas.
Los síntomas que pueden alertar de una trombosis venosa profunda incluyen:
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Hinchazón en una pierna.
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Dolor, tensión o pesadez que no mejora.
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Enrojecimiento o coloración violácea de la piel.
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Aumento de la temperatura en la zona afectada.
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Dolor en la pantorrilla o el muslo.
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Sensación de endurecimiento o sensibilidad localizada.
"Estos síntomas no siempre significan la presencia de un trombo, pero requieren una valoración médica para descartar un problema vascular", comenta la Dra. Nuria Argiles.
Quiénes tienen mayor riesgo
Los viajes prolongados pueden aumentar el riesgo por la falta de movimiento, especialmente si se suman otros factores como edad avanzada, sobrepeso u obesidad, tabaquismo, embarazo, cáncer, hospitalización reciente o reposo tras una intervención quirúrgica.
También deben prestar especial atención las personas con antecedentes personales o familiares de trombosis, trastornos de la coagulación, hipertensión, diabetes, colesterol elevado, insuficiencia cardiaca o arritmias. Además, el uso de anticonceptivos u otros tratamientos hormonales también puede influir.
¿Cómo cuidar la circulación durante el viaje?
Para reducir los efectos de la inmovilidad, se recomienda levantarse y caminar de forma periódica cuando sea posible. Durante el trayecto, también puede ser útil mover los pies y tobillos, flexionar y estirar las piernas y evitar mantenerlas cruzadas durante mucho tiempo.
Mantener una buena hidratación y utilizar ropa cómoda que no comprima excesivamente las piernas son otras medidas que pueden ayudar. En algunos casos, es aconsejable usar medias de compresión o pautas preventivas específicas, especialmente en personas con factores de riesgo.
Diagnóstico y tratamiento
Cuando existe sospecha de trombosis, una de las pruebas más utilizadas es la ecografía Doppler, que permite estudiar el flujo sanguíneo y detectar coágulos de forma no invasiva.
El tratamiento busca evitar que el trombo aumente de tamaño o que una parte se desprenda y se desplace por la circulación. Puede incluir fármacos anticoagulantes y, en los casos que lo requieran, otros procedimientos específicos.
"No toda molestia tras un viaje largo indica una trombosis, pero identificar los síntomas de alerta y consultar a tiempo es fundamental para prevenir complicaciones. Moverse durante el trayecto y valorar de forma precoz cualquier signo sospechoso son medidas clave para viajar con mayor seguridad", concluye la Dra. Nuria Argiles, facultativa especialista en Angiología y Cirugía Vascular del Hospital Universitari General de Catalunya.






