Roncar no siempre es normal: cuándo puede ser un signo de apnea del sueño

Doctora, en casa me dicen que ronco, ¿es normal? Esta es una de las preguntas más frecuentes que se reciben en consulta de Otorrinolaringología. La doctora Bárbara Serrano Calleja, especialista en Otorrinolaringología del Hospital Quirónsalud Toledo, trató de dar respuesta a lo largo de la última Aula de Salud organizada por el centro.
Aunque muchas personas consideran el ronquido únicamente una molestia para quien comparte espacio nocturno con el roncador o roncadora, la especialista advierte de que, en algunos casos, "puede ser el signo de un trastorno con importantes consecuencias para la salud: la apnea obstructiva del sueño (AOS)".
El objetivo de un descanso nocturno adecuado es permitir que el organismo se recupere y repare. Cuando el sueño se ve alterado por interrupciones repetidas de la respiración, este proceso se ve comprometido y puede repercutir en el bienestar físico y mental de la persona.
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¿Qué es la apnea obstructiva del sueño?
La apnea obstructiva del sueño es un trastorno caracterizado por episodios en los que la vía aérea superior se estrecha o se obstruye durante el sueño, dificultando o interrumpiendo el paso del aire. Cuando se produce una interrupción completa de la respiración durante un periodo mayor o igual a diez segundos se denomina apnea. En cambio, cuando la reducción del flujo aéreo es parcial y transitoria durante un periodo mayor o igual a diez segundos, se denomina hipopnea.
"Se trata de una enfermedad infradiagnosticada e infratratada cuya incidencia ha aumentado en las últimas décadas, en parte por factores como la obesidad y el sedentarismo. Hace 30 años eran raro oír hablar de esta entidad; pero, en la actualidad, afecta a aproximadamente el 50% de los varones y al 25% de las mujeres en edad media", explica la doctora Serrano.
¿Cuáles son las principales causas de apneas e hipopneas?
Las causas pueden dividirse en estructurales y no estructurales. Entre los factores estructurales se encuentran las causas anatómicas que favorecen la obstrucción de la vía aérea, como las amígdalas o adenoides aumentadas de tamaño, determinadas características de la mandíbula, un paladar estrecho, una lengua con un tamaño desproporcionado o cualquier alteración que reduzca el espacio disponible para el paso del aire.
Además, durante el sueño, la posición tumbada favorece tanto la congestión de la mucosa nasal como el desplazamiento de estructuras de la boca y la garganta por efecto de la gravedad, lo que aumenta el riesgo de colapso de la vía aérea.
Entre los factores no estructurales destacan la obesidad, el sexo masculino (en el que es más prevalente esta patología), la edad, la menopausia, el consumo de alcohol, el tabaquismo o el uso de sedantes.
Síntomas de alerta
El ronquido suele ser el signo más evidente, junto con la presencia de apneas percibidas por el acompañante. Sus síntomas, pueden ser muy variados.
En los hombres, los síntomas más habituales son:
- Despertares nocturnos frecuentes.
- Somnolencia diurna.
- Fatiga.
- Irritabilidad.
- Problemas de memoria.
- Dolor de cabeza
En las mujeres, la enfermedad puede manifestarse con síntomas atípicos, como irritabilidad, alteraciones de la memoria, cefaleas, o pesadillas muy vívidas.
¿Por qué es importante diagnosticarla?
La apnea del sueño no afecta únicamente al descanso nocturno. "Si no se trata adecuadamente, puede generar importantes alteraciones en el organismo ya que el sueño pierde su capacidad reparadora, es como si no tratásemos ni controlásemos a un paciente con diabetes o con hipertensión", subraya la especialista.
Cómo se diagnostica la apnea del sueño
El proceso diagnóstico comienza con una valoración completa del paciente por parte del especialista. Para evaluar el grado de somnolencia diurna puede utilizarse la escala de Epworth, que estudia la capacidad del paciente de quedarse dormido en situaciones del día a día. La entrevista se acompañará, en la consulta de Otorrinolaringología, por una exploración completa tanto de la constitución del paciente, como de la anatomía cráneo-facial, la cavidad oral y la nasofibroscopia para estudio completo de la vía aérea superior.
En caso de sospecha, se deben solicitar pruebas de estudio del sueño como la poligrafía domiciliaria o la polisomnografía. Esta última es la que más información aporta. Se realiza en la consulta de Neurofisiología y se registran múltiples parámetros durante el sueño, como los niveles de oxigenación, la frecuencia cardiaca, los movimientos corporales, la presencia de apneas e hipopneas, la influencia de la posición al dormir o el índice de apnea-hipopnea (IAH), que mide el número de eventos respiratorios por hora.
En algunos pacientes también puede realizarse una endoscopia durante sueño inducido o DISE, una exploración bajo un sueño inducido por Anestesia que permite identificar con precisión dónde se produce la obstrucción de la vía aérea y planificar el tratamiento más adecuado.
Tratamientos personalizados para cada paciente
El tratamiento depende de las características individuales de cada persona y del origen del problema. El tratamiento de referencia para la apnea obstructiva del sueño es la CPAP, un dispositivo que administra aire a presión a través de una mascarilla para mantener abierta la vía aérea durante el descanso nocturno.
Además, pueden recomendarse medidas complementarias como:
- Pérdida de peso.
- Una correcta higiene del sueño.
- Sprays nasales.
- Dispositivos de avance mandibular.
- Terapias de rehabilitación y ejercicios específicos de la musculatura orofaríngea.
- Dispositivos posicionales para favorecer determinadas posturas durante el sueño.
Cuando está indicado, el tratamiento quirúrgico permite actuar sobre diferentes niveles de la vía aérea superior, desde la nariz hasta la faringe, la base de la lengua o la laringe. Entre las intervenciones más frecuentes se encuentran la septoplastia, la turbinoplastia, la adenoamigdalectomía o las faringoplastias.
"En aquellos pacientes que no toleran la CPAP, la intervención quirúrgica ha demostrado un aumento de la calidad de vida y la disminución de la mortalidad y la morbilidad", subraya la doctora Serrano.
Un signo que no conviene ignorar
Aunque el ronquido suele percibirse como un defecto estético, la especialista recuerda que puede ser la señal de una enfermedad que afecta directamente a la salud y a la calidad de vida.
"Ante síntomas como ronquidos intensos, pausas respiratorias observadas por la pareja, somnolencia diurna o cansancio persistente, la valoración por parte de un especialista en Otorrinolaringología es fundamental para llegar a un diagnóstico y establecer el tratamiento más adecuado en cada caso", concluye la doctora.
Aulas de Salud es un programa de charlas abiertas al público general impartidas por especialistas del Hospital Quirónsalud Toledo sobre diferentes materias relacionadas con la promoción de la salud, la prevención y el fomento de los hábitos de vida saludables.
La próxima cita tendrá lugar el día 3 de diciembre, a las 19.00 horas, en la Biblioteca de Castilla-La Mancha
para abordar el tema de las intolerancias alimentarias, la enfermedad celíaca y las alergias alimentarias.



