¿Vas a hacerte un TAC? Esto es lo que debes y no debes hacer

¿Vas a hacerte un TAC? Esto es lo que debes y no debes hacer

TACTAC
23 de marzo de 2026
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El TAC (Tomografía Axial Computarizada) es una prueba de diagnóstico por imagen que utiliza rayos X y un sistema informático para obtener imágenes en cortes y reconstrucciones tridimensionales del interior del cuerpo. Permite estudiar con detalle órganos, huesos, tejidos y vasos sanguíneos, y se usa con frecuencia para detectar lesiones, inflamación, hemorragias, tumores o fracturas, así como para planificar o controlar tratamientos

Según el tipo de estudio, el TAC puede realizarse sin contraste o con contraste. El contraste ayuda especialmente a visualizar mejor tejidos blandos y vasos; puede administrarse por vía intravenosa y, en algunos estudios, también por vía oral.

"Una buena preparación es parte de la prueba. Respetar las indicaciones —sobre todo ayuno cuando hay contraste, hidratación y comunicación de medicación o embarazo— ayuda a obtener imágenes nítidas y a realizar el estudio con seguridad", explica el Dr. Salvador Mañe, jefe de la Unidad de Medicina Nuclear del Hospital Universitari Sagrat Cor.


Qué puedes esperar el día de la prueba

Antes de entrar a la sala, normalmente tendrás que retirar objetos metálicos y cambiarte a una bata. La prueba se realiza tumbado en una camilla que se desplaza lentamente mientras el equipo gira alrededor para captar imágenes desde distintos ángulos.

El TAC suele durar entre 20 y 30 minutos, y lo más importante es mantenerse lo más quieto posible para que las imágenes sean claras. Es normal oír ruidos del equipo al girar y notar el movimiento de la camilla. Si aparece ansiedad o claustrofobia, es recomendable comunicarlo al personal para que puedan acompañarte y darte indicaciones.

Cuando se usa contraste yodado por vía intravenosa, algunas personas notan una sensación de calor pasajera o un sabor metálico. En caso de contraste por vía oral o rectal, puede aparecer una sensación de plenitud o ganas de evacuar que suele durar pocos minutos.


Cómo prepararse correctamente

Las instrucciones pueden variar según la zona a estudiar (por ejemplo, abdomen/pelvis frente a cerebro o tórax) y según si hay contraste. Aun así, estas son las recomendaciones más habituales:

  • Sigue el ayuno indicado por el centro, especialmente si el TAC es con contraste. En muchos casos se solicita ayuno previo y se permite beber agua, pero el tiempo exacto puede cambiar según el tipo de estudio.

  • Informa de tu medicación habitual, sobre todo si tomas tratamiento para la diabetes (por ejemplo, metformina) u otros fármacos relevantes. No modifiques ninguna pauta por tu cuenta: sigue las indicaciones del equipo.

  • Indica a tu médico antes de la prueba si has tenido reacciones previas a contrastes o alergias relevantes.

  • Comunica si estás embarazada o crees que podrías estarlo, porque la radiación requiere una valoración específica en ese caso.

  • Llega con tiempo y, si tienes pruebas previas relacionadas, tráelas, porque ayudan a comparar y valorar cambios.

"Lo más importante es que el paciente nos consulte ante cualquier duda - si no está seguro de si debe hacer ayuno, si la prueba es con contraste o no, modificaciones en la pauta de medicación u otros. Con una preparación correcta, la prueba se realiza con seguridad", sostiene el especialista.


Errores más comunes:

Aunque el TAC es una prueba rápida y segura, hay errores frecuentes en la preparación previa o durante la exploración que pueden afectar a la nitidez de las imágenes o retrasar el estudio. Conocerlos de antemano ayuda a evitarlos y a que la prueba se realice sin incidencias, entre ellos:

  • Confundir la pauta de ayuno (por ejemplo, aplicar "la de otra vez"): según el tipo de TAC y si hay contraste, el ayuno puede variar (a veces bastan pocas horas y en otras exploraciones se indica más tiempo). Si la pauta no es la correcta, el equipo puede tener que reprogramar o ajustar el circuito.

  • Moverse durante la prueba o no seguir las instrucciones de respiración (en estudios de tórax y abdomen, especialmente): es una de las causas más habituales de imágenes borrosas y, en ocasiones, obliga a repetir alguna parte del estudio.

  • No avisar de ansiedad o claustrofobia: el nerviosismo aumenta la probabilidad de moverse. Si se comunica antes, el equipo puede explicar el proceso con más detalle y ayudarte a gestionarlo.

  • No traer documentación clave si se ha solicitado (autorización, petición, o estudios previos cuando es un control): no suele impedir el TAC, pero puede retrasar el proceso o limitar la comparación con exploraciones anteriores.

  • Olvidar mencionar cambios recientes relevantes (p. ej., una reacción previa a contraste, una intervención reciente o un empeoramiento clínico significativo): puede no detectarse hasta el momento de la prueba y obligar a ajustar la exploración sobre la marcha.

"Si el paciente se mueve, no puede seguir las indicaciones de respiración o llega con una preparación distinta a la indicada (por ejemplo, un ayuno incorrecto), el estudio puede perder precisión. Por eso insistimos en confirmar las pautas y en que nos consulten cualquier duda antes de venir", subraya el jefe de la Unidad de Medicina Nuclear del Hospital Universitari Sagrat Cor.


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