Alopecia frontal fibrosante
La alopecia frontal fibrosante se caracteriza por el retroceso de la línea de nacimiento del cabello que aumenta el tamaño de la frente. Es un tipo de alopecia definitiva cuyo tratamiento sirve para frenar el avance.
Síntomas y causas
La alopecia frontal fibrosante es un tipo de alopecia cicatricial por la que se produce una inflamación que provoca la caída definitiva del cabello. Se desarrolla de forma progresiva en la región frontal del cuero cabelludo y las cejas.
El patrón característico de la alopecia frontal fibrosante es el retroceso de la línea de nacimiento del cabello en forma de diadema (patrón lineal). Aun así, en ocasiones puede manifestarse de forma difusa, con una pérdida de cabello dispersa en forma de zigzag y descenso de la densidad de pelo en el resto del cuero cabelludo.
La pérdida de cabello por alopecia frontal fibrosante es irreversible, pero con el tratamiento adecuado se puede frenar su avance y conservar el pelo restante.
Síntomas
Los síntomas característicos de la alopecia frontal fibrosante son:
- Retroceso de la línea de implantación del cuero cabelludo, es decir, el pelo nace cada vez más atrás.
- Frente de mayor tamaño.
- Pérdida de las cejas. Este signo suele producirse mucho antes de la pérdida de cabello, incluso años, comenzando por la pérdida externa de las cejas.
- Pérdida de las patillas.
- Lesiones con apariencia de acné.
- Enrojecimiento de las mejillas, nariz o entrecejo.
- Lesiones en las sienes que forman una especie de relieve.
Causas
La alopecia frontal fibrosante es la consecuencia de un proceso inflamatorio que destruye los folículos pilosos del que todavía no se tienen claras las causas.
Factores de riesgo
Los estudios indican que los factores que aumentan el riesgo de alopecia frontal fibrosante son:
- Factores hormonales: es más frecuente en mujeres en la peri o postmenopausia o con tratamiento farmacológico de acción hormonal.
- Factores genéticos: con frecuencia se detectan varios casos en la misma familia, especialmente en madres e hijas, por lo que se cree que hay un componente genético.
- Factores autoinmunes: la coexistencia de este tipo de alopecia y otras patologías autoinmunes, como el hipotiroidismo, contribuye a sospechar que se trata de una afección relacionada con la inmunidad.
- Factores medioambientales: el aumento de diagnósticos de alopecia frontal fibrosante en los últimos años hace pensar que puede haber un componente ambiental, aunque todavía es pronto para conocer los resultados de los estudios.
La alopecia frontal fibrosante es más frecuente en las mujeres, probablemente debido a que es una enfermedad con un alto componente hormonal, pero también puede afectar a los hombres.
Complicaciones
La pérdida de cabello con la alopecia frontal fibrosante es definitiva, si no se trata a tiempo, podría avanzar más de lo esperado, aunque la propia enfermedad suele ralentizar su avance después de la primera caída notable.
Las consecuencias más relevantes de esta enfermedad son psicológicas, ya que pueden causar pérdida de autoestima, angustia, aislamiento social o depresión.
Prevención
La alopecia frontal fibrosante no se puede prevenir, ya que se cree que tiene un origen autoinmune o genético. A medida que avancen los resultados de los estudios sobre los factores ambientales que influyen en la caída, es posible que se puedan establecer algunas medidas de prevención, pero todavía es pronto para saberlo.
¿Qué médico trata la alopecia frontal fibrosante?
La alopecia frontal fibrosante se trata en la especialidad de Dermatología médico-quirúrgica y Venereología.
Diagnóstico
El diagnóstico de la alopecia frontal fibrosante incluye el siguiente protocolo:
- Historia clínica: estudio detallado de los antecedentes médicos y familiares del paciente, así como su estilo de vida y los síntomas que ha percibido.
- Observación del cuero cabelludo para comprobar la línea de nacimiento del cabello y el estado de la piel.
- Tricoscopia: se utiliza una cámara de aumento, que se desliza suavemente por el cuero cabelludo, para obtener una mejor visión del estado de los folículos pilosos y del pelo. Además de corroborar el diagnóstico, puede utilizarse para descartar otras afecciones. Es posible que se lleve a cabo de forma periódica para comprobar la evolución del paciente después de comenzar el tratamiento.
Tratamiento
El tratamiento de la alopecia frontal fibrosante es crónico, ya que se centra en ralentizar la evolución de la enfermedad y reducir la inflamación. Los abordajes más eficaces son:
- Medicación tópica: geles, cremas o champús con efecto antiinflamatorio y modulador de las hormonas.
- Medicación oral: dependiendo de las características del paciente, se puede optar por los fármacos en pastillas, con los mismos objetivos que los anteriores.
- Mesoterapia capilar: suelen ser microinyecciones de corticoides en el cuero cabelludo para frenar la inflamación y la caída.



































































































