Tricoscopia

La tricoscopia es una técnica diagnóstica con la que se obtienen imágenes del cuero cabelludo y el cabello. Es eficaz en el diagnóstico de la alopecia y otras afecciones cutáneas.

TricoscopiaTricoscopia

Descripción General

La tricoscopia es una prueba de diagnóstico por imagen que sirve para analizar en detalle el cuero cabelludo y el cabello. Esta técnica no invasiva permite detectar posibles patologías, en especial la alopecia, y determinar su tipo. También se utiliza para comprobar la respuesta del paciente al tratamiento prescrito y valorar su eficacia.

En una tricoscopia se usan lentes de aumento y una combinación de luz polarizada y no polarizada, que reduce los reflejos, para observar la piel, los folículos pilosos y el tallo del pelo. Existen dos tipos de tricoscopia dependiendo del dispositivo utilizado:

  • Tricoscopia manual: se emplea un aparato de tamaño pequeño que ofrece un aumento de 10x. Es muy útil en revisiones de tratamiento.
  • Tricoscopia digital: es un sistema más avanzado, similar a una cámara de mano, que proporciona imágenes con un aumento de hasta 140x. Al permitir una exploración muy detallada, es la opción ideal para llevar a cabo un diagnóstico en profundidad.

La tricoscopia es el procedimiento adecuado para hacer un diagnóstico temprano que permita abordar los problemas capilares cuando todavía se pueden revertir. Cuando están muy avanzados, es una técnica fiable para determinar la causa exacta.

¿Cuándo está indicada?

La tricoscopia forma parte del procedimiento habitual en el diagnóstico de trastornos del cabello y el cuero cabelludo. Esta prueba está indicada para detectar:

  • Alopecia androgénica: atrofia de los folículos pilosos por efecto de los andrógenos (hormonas esteroideas, como la testosterona).
  • Alopecia cicatricial: destrucción de los folículos pilosos, que se sustituyen por tejido cicatricial. Suele ser la consecuencia de enfermedades autoinmunes, traumatismos o infecciones.
  • Alopecia areata: es una alopecia autoinmune por la que el sistema inmunitario ataca por error los folículos pilosos.
  • Efluvio telógeno: el cabello se cae de forma repentina porque los folículos entran en fase de reposo antes de tiempo. Normalmente, es un proceso temporal desencadenado por un evento estresante o déficits nutricionales.
  • Tricotilomanía: impulso irrefrenable de arrancarse el pelo, ya sea del cuero cabelludo, las cejas o las pestañas. Es un tipo de trastorno obsesivo compulsivo.
  • Dermatitis seborreica: enfermedad inflamatoria crónica que provoca caspa, picor y enrojecimiento del cuero cabelludo.
  • Psoriasis: patología inflamatoria crónica que causa placas rojas cubiertas de escamas y picor intenso.
  • Liquen plano pilar: enfermedad inflamatoria autoinmune que ataca los folículos pilosos y causa alopecia cicatricial.
  • Tiña capitis: infección contagiosa provocada por hongos dermatofitos (Microsporum o Trichophyton) caracterizada por formar áreas de piel descamada, pérdida de cabello, picor y puntos negros.
  • Lupus eritematoso cutáneo: enfermedad autoinmune crónica que suele desencadenarse con la luz solar. Se manifiesta con erupciones, sarpullidos, cicatrices o alopecia.

¿Cómo se realiza?

Un dispositivo (tricoscopio) se encarga de recoger las imágenes directamente en el cuero cabelludo, mediante un barrido minucioso. Estas imágenes, que se transmiten en una pantalla en tiempo real, permiten al especialista detectar anomalías en la piel o los folículos pilosos. Además, un software especializado las analiza para determinar la densidad y el diámetro del cabello.

Se utilizan dos tipos diferentes de tricoscopia dependiendo de las estructuras que se quieran analizar:

  • Tricoscopia en seco: el tricoscopio se desliza directamente sobre el cuero cabelludo sin utilizar ningún producto. Es habitual para evaluar las descamaciones de la piel y la estructura del cabello.
  • Tricoscopia de inmersión: se utilizan geles que mejoran la visualización. Sirve para observar con mayor detalle el eritema o los vasos sanguíneos.

A menudo se llevan a cabo ambos tipos de tricoscopia en una misma sesión.

Riesgos

La tricoscopia es un método seguro que no supone un riesgo para la salud del paciente.

En ocasiones, se puede presentar una leve irritación provocada por la presión del dispositivo sobre la piel.

Qué esperar de la tricoscopia

La tricoscopia se realiza en la consulta del dermatólogo, con el paciente sentado en una silla. Por norma general, sigue estos pasos:

  1. Observación directa del cuero cabelludo y el cabello por parte del especialista.
  2. Uso del tricoscopio sobre la piel para ver el estado del cuero cabelludo y el pelo.
  3. Toma de imágenes para analizar en detalle y comparar posteriormente la evolución del tratamiento.
  4. Aplicación del líquido de inmersión: se extiende el gel en toda la superficie cutánea para facilitar la toma de imágenes.
  5. Repetición de los pasos 2 y 3.
  6. Registro de las imágenes y valoración por parte del software (densidad, grosor, cantidad y estado de los folículos).

En la mayoría de los casos, los resultados y la propuesta de tratamiento se explican en la misma consulta.

Especialidades en las que se solicita la tricoscopia

La tricoscopia se lleva a cabo en la especialidad de Dermatología médico-quirúrgica y Venereología.

Cómo prepararse

El cabello debe estar preparado para la tricoscopia de la siguiente forma:

  • Sin lavar desde 24 o 48 horas antes.
  • Seco, ya que la humedad puede alterar los resultados.
  • Sin productos capilares, como gomina, laca o espuma.

En algunos casos, como las descamaciones severas, es posible que el especialista indique la necesidad de aplicar determinados productos para facilitar el análisis.