Dolor en el pecho
El dolor en el pecho son aquellas molestias que se presentan entre el cuello y el abdomen. Puede producirse por enfermedades muy diversas, no siempre relacionadas con problemas cardiacos.
Síntomas y causas
El dolor de pecho es un malestar que se produce en la zona del cuerpo entre el cuello y el abdomen. Aunque suele relacionarse con un ataque cardiaco, puede ser el indicativo de enfermedades y condiciones muy diversas, por lo que es importante prestar atención a su evolución y a los síntomas que le acompañan.
El pronóstico del dolor en el pecho varía en función de la causa subyacente. Cuando se debe a contracturas musculares o problemas gastrointestinales, por ejemplo, se resuelve sin complicaciones siguiendo el tratamiento adecuado. Sin embargo, si se produce por un infarto de miocardio o una embolia pulmonar, es fundamental recibir atención médica inmediata para evitar situaciones de mayor gravedad.
Síntomas
La manifestación del dolor en el pecho puede ser de tres tipos:
- Dolor punzante: es similar a un pinchazo y, aunque no siempre, suele manifestarse con el movimiento y desaparecer cuando se está en reposo. Por norma general, se asocia a una tensión muscular, patologías del cartílago, la ansiedad o problemas digestivos. Si empeora al toser o respirar profundamente, suele estar relacionado con enfermedades pulmonares.
- Dolor sordo: es constante, molesto y difuso, difícil de localizar con precisión. En función de la causa, puede estar localizado en un punto o irradiarse hacia los brazos o el cuello. A veces mejora con el movimiento y, sin embargo, en otras ocasiones empeora. Puede ser el signo de un infarto de miocardio o de tensión muscular.
- Dolor opresivo: se siente una presión constante en el pecho, que puede ser el indicativo de una angina de pecho o un infarto.
Los síntomas que suelen acompañar al dolor en el pecho cuando está relacionado con una enfermedad cardiovascular son:
- Falta de aire.
- Fatiga.
- Sudor frío.
- Taquicardia: aumento de la frecuencia cardiaca.
- Indigestión.
- Acidez de estómago.
- Náuseas.
- Aturdimiento.
Es fundamental acudir a urgencias cuando el dolor de pecho tiene estas características:
- Dolor repentino, sobre todo si es un dolor opresivo.
- Dolor irradiado hacia el brazo izquierdo, la mandíbula o entre los omóplatos.
- Taquicardia.
- Dificultad respiratoria.
- Mareos, náuseas y sudoración.
- Dificultad para tragar.
- Fiebre.
- Tos productiva con flema verdosa.
Causas
El dolor de pecho puede tener causas muy diversas. Entre las más destacadas, están:
- Enfermedades cardiovasculares: afectan al corazón y los vasos sanguíneos.
- Angina de pecho: reducción del flujo sanguíneo en el músculo del corazón que produce dolor.
- Infarto de miocardio: el flujo sanguíneo del corazón se bloquea, por lo que la falta de oxígeno deriva en la muerte de las células cardiacas.
- Disección aórtica: desgarro de la capa interna de la arteria aorta que provoca que la sangre se filtre por la rotura y derive en la separación de las capas interna y media del vaso. Si el flujo sanguíneo atraviesa la capa externa, es una afección potencialmente mortal.
- Pericarditis: inflamación de la membrana que rodea el corazón.
- Enfermedades pulmonares: dañan las estructuras de los pulmones y las vías respiratorias.
- Embolia pulmonar: se forma un coágulo de sangre en una arteria del pulmón. Normalmente, se desprende de una vena profunda de las piernas.
- Neumotórax: entrada de aire en el espacio existente entre el pulmón y la pared torácica (espacio pleural). Como consecuencia, el pulmón se colapsa, es decir, no puede expandirse.
- Neumonía: infección que produce la inflamación de los alveolos, que se llenan de pus.
- Pleuresía: inflamación de la capa de tejido que separa los pulmones de la pared torácica (pleura).
- Hipertensión pulmonar: la presión sanguínea de las arterias pulmonares aumenta (por encima de 25 mmHg en reposo), por lo que el lado derecho del corazón debe trabajar en exceso y se debilita con el paso del tiempo.
- Bronquitis o neumonía: la presencia de virus o bacterias en los pulmones causa una inflamación que suele producir dolor, especialmente cuando se tose.
- Broncoespasmo: contracción repentina y anormal de los músculos bronquiales, por lo que las vías aéreas ven reducido su diámetro y la respiración se vuelve más difícil.
- Enfermedades del parénquima pulmonar: afectan al tejido funcional del pulmón (alveolos, bronquiolos y vasos sanguíneos) y dificultan el intercambio gaseoso. Como consecuencia, se produce inflamación y fibrosis (formación de tejido cicatricial).
- Enfermedades digestivas: se dan en los órganos que componen el sistema digestivo.
- Enfermedad por reflujo gastroesofágico: el ácido del estómago asciende hasta la garganta como consecuencia de la distensión del esfínter esofágico inferior que comunica el esófago con el estómago.
- Disfagia: es la dificultad para tragar alimentos sólidos que, en ocasiones, hace que el paso de los alimentos a través del esófago sea doloroso.
- Cálculos biliares: las piedras en la vesícula biliar provocan dolor de estómago que se intensifica después de comer y asciende al esófago.
- Gastritis: el revestimiento mucoso del estómago se inflama y causa dolor en la boca del estómago y, en ocasiones, ardor que asciende por el esófago junto con náuseas o vómitos.
- Pancreatitis: la inflamación del páncreas se manifiesta con dolor de estómago que, en muchas ocasiones, se irradia hacia la espalda y el pecho.
- Úlcera de estómago: el dolor ardiente que causa una llaga en el estómago puede irradiarse hacia el abdomen y ascender por el esófago como consecuencia de la acidez asociada a esta enfermedad.
- Estenosis esofágica: el esófago se estrecha, por lo que se dificulta el paso de los alimentos, que llegan al estómago causando dolor.
- Enfermedades óseas y musculares: afectan a los músculos, los huesos y los cartílagos del pecho.
- Costocondritis: el cartílago que conecta el esternón con las costillas se inflama y causa un dolor punzante en el pecho que suele confundirse con un ataque cardiaco.
- Contractura muscular por un sobreesfuerzo, una mala postura o una tensión excesiva.
- Desgarro de los músculos intercostales como consecuencia de un traumatismo o tos intensa.
- Costilla rota o fisurada.
- Hematomas causados por traumatismos.
- Otros problemas:
- Herpes zóster: la reactivación del virus de la varicela provoca una franja de ampollas dolorosas que suelen recorrer la espalda y el pecho.
- Ansiedad: el estrés agudo genera tensión muscular y presión en el tórax.
- Ataque de pánico: el miedo intenso provoca síntomas similares a los de un infarto de miocardio. Los más frecuentes son la sudoración abundante, la falta de aire, el aumento de los latidos cardiacos, las náuseas y la presión en el pecho.
Factores de riesgo
El riesgo de tener dolor en el pecho es mayor en estos casos:
- Antecedentes personales o familiares de enfermedad cardiaca.
- Antecedentes de neumotórax.
- Enfermedades pulmonares crónicas.
- Tabaquismo.
- Hipercolesterolemia.
- Hipertensión arterial.
- Diabetes.
- Sedentarismo.
- Excesiva contaminación del aire.
- Estrés severo.
- Trastornos de coagulación.
- Inmovilidad prolongada por enfermedad o tras una cirugía.
Complicaciones
El dolor en el pecho puede derivar en las siguientes complicaciones:
- Dolor por enfermedad cardiovascular:
- Arritmias severas.
- Insuficiencia cardiaca.
- Taponamiento cardiaco.
- Roturade la aorta.
- Muerte.
- Dolor por enfermedad pulmonar:
- Falta de aire.
- Paro respiratorio.
- Dolor por enfermedad digestiva:
- Tos crónica.
- Asma.
- Esófago de Barret: las células que revisten el interior del esófago cambian y adquieren características intestinales. Se considera una condición precancerosa.
- Sangrado estomacal.
- Cáncer de esófago.
- Dolor por enfermedad musculoesquelética:
- Dolor crónico.
- Recurrencia de la costocondritis.
- Restricción de movimiento.
- Tórax inestable, si se fracturan varias costillas consecutivas.
- Lesión en los órganos internos si se desplazan por la falta de sujeción.
- Infecciones respiratorias.
- Dolor por otras causas:
- Neuralgia postherpética: dolor neuropático persistente.
- Diseminación del virus del herpes zóster hacia los pulmones o el hígado.
- Aislamiento social, en el caso de la ansiedad o el ataque de pánico.
¿Qué médico trata el dolor en el pecho?
El dolor en el pecho se suele abordar en las especialidades de Urgencias, Cardiología, Angiología y Cirugía vascular, Neumología, Reumatología, Aparato digestivo, Medicina familiar y comunitaria o enfermedades infecciosas.
Diagnóstico
El diagnóstico de la causa del dolor de pecho consiste en un análisis de la historia del paciente y en la realización de pruebas para detectar o descartar patologías de gravedad. Normalmente, se comienza por las de mayor riesgo para evitar complicaciones. El proceso suele incluir:
- Anamnesis: se recopilan datos sobre los antecedentes médicos y familiares del paciente, su estilo de vida y los síntomas percibidos.
- Análisis de sangre: permite comprobar el estado general de salud del paciente y detectar procesos inflamatorios e infecciosos, así como la presencia de proteínas cardiacas que pueden indicar un infarto o marcadores tumorales.
- Electrocardiograma: se colocan sensores en el pecho, los brazos y las piernas que se conectan a un dispositivo que recoge la actividad eléctrica del corazón. Proporciona información sobre los latidos del corazón en tiempo real, por lo que es un método eficaz para detectar un ataque cardiaco en el momento en el que está sucediendo.
- Radiografía de tóraxRadiografía de tóraxRadiografía : ofrece imágenes de los pulmones, la caja torácica y el corazón mediante el uso de rayos X. Suele utilizarse para diagnosticar infecciones respiratorias o neumotórax y detectar anomalías en el tamaño y la estructura del corazón.
- Tomografía computarizada de tórax (pulmones, corazón y arterias coronarias): se emiten rayos X desde distintos ángulos para conseguir una imagen más detallada y tridimensional de los órganos del pecho. Es útil para determinar si hay una rotura de la aorta o un coágulo en el pulmón.
- Ecocardiograma: se emiten ondas de ultrasonido para conseguir imágenes en movimiento y en tiempo real. Sirve para comprobar la forma en la que la sangre circula en el interior del corazón.
- Ergometría: es una prueba en la que se realiza un electrocardiograma en reposo y otro mientras el paciente practica ejercicio (normalmente, camina sobre una cinta o pedalea en una bicicleta estática).
- Cateterismo coronario: se introduce un tubo flexible en una vena de la ingle (a veces de la muñeca) hasta llegar a las arterias del corazón. Una vez en el lugar deseado, se inyecta un material de contraste que absorbe mayor cantidad de rayos X, por lo que facilita la visión de posibles anomalías, roturas, estrechamientos o bloqueos de los vasos sanguíneos.
Tratamiento
El tratamiento del dolor en el pecho se establece dependiendo de la enfermedad subyacente. Los más habituales son:
- Medicación:
- Nitroglicerina: facilita el flujo sanguíneo cuando las arterias están colapsadas. Suele administrarse en comprimidos sublinguales, ya que se absorben más rápidamente.
- Medicamentos trombolíticos: disuelven los coágulos sanguíneos que bloquean los vasos.
- Anticoagulantes: previenen la formación de coágulos.
- Betabloqueantes: reducen la presión arterial y la frecuencia cardiaca.
- Antiinflamatorios no esteroideos: tienen efecto antiinflamatorio.
- Analgésicos: para el dolor leve.
- Antibióticos: ayudan a combatir las infecciones bacterianas.
- Ansiolíticos: son eficaces en casos de crisis agudas de ansiedad o ataque de pánico.
- Inhibidores de la bomba de protones: reducen la acidez estomacal.
- Angioplastia: se inserta un catéter con un globo en el extremo desde una vena de la ingle hasta el vaso estrechado o parcialmente taponado. Al llegar al punto dañado, se infla el globo para ensancharlo y, en la mayoría de los casos, se coloca un stent (malla metálica que se reabsorbe con el tiempo) para fortalecer las paredes.
- Cirugía cardiaca: intervención quirúrgica de urgencia para reparar la rotura de la aorta.
- Distensión pulmonar: se coloca un tubo de drenaje entre las costillas para extraer el aire acumulado.
- Filtro en la vena cava inferior: en pacientes inmovilizados y con riesgo de formación de trombos, se coloca una malla en la vena para evitar que los coágulos lleguen hasta el pulmón.
- Funduplicatura: cirugía para fortalecer el esfínter esofágico inferior.
- Ondas de choque: se utilizan para romper en trozos pequeños los cálculos biliares y facilitar su expulsión.
- Rehabilitación y fisioterapia: tras el reposo necesario para reparar los daños en las costillas o la costocondritis, la terapia manual y los ejercicios guiados son fundamentales para recuperar la fuerza de los músculos y el movimiento.









































































































