Garganta roja

La garganta roja es el enrojecimiento de la faringe o la laringe como consecuencia de una afección del sistema respiratorio. Es el síntoma de diversas patologías víricas, bacterianas o alérgicas.

Síntomas y causas

El enrojecimiento de la faringe, llamado normalmente garganta roja, es el síntoma de diversas enfermedades que afectan al sistema respiratorio superior, normalmente provocadas por infecciones de distinto tipo.

La garganta roja por sí sola no es preocupante, aunque puede estar acompañada de otros signos más molestos que sean indicio de una patología más grave. En la mayoría de los casos, es un síntoma leve que se resuelve en poco tiempo sin complicaciones por sí solo o con medicación.

Síntomas

Dependiendo del tipo de afección que la provoque, la garganta roja puede presentarse de forma uniforme o en forma de puntos o manchas. En la mayoría de los casos, está acompañada de otros síntomas, que son los que ayudan a determinar la causa subyacente:

  • Picor.
  • Inflamación, enrojecimiento.
  • Dolor que suele empeorar al hablar o tragar.
  • Disfagia: dificultad para tragar.
  • Ronquera.
  • Ganglios del cuello inflamados.
  • Tos.
  • Congestión nasal.
  • Estornudos.
  • Fiebre, escalofríos.
  • Dolor de cabeza.
  • Mal aliento.
  • Manchas blancas (placas de pus en amígdalas).

Causas

El enrojecimiento de la faringe puede producirse por alguna de estas enfermedades:

  • Infecciones víricas: causadas por un virus.
    • Resfriado común: rinovirus.
    • Gripe: virus de la influenza.
    • Faringitis: rinovirus, influenza.
    • Laringitis: rinovirus, influenza.
    • Virus respiratorio sincitial.
    • Amigdalitis vírica: adenovirus.
    • Mononucleosis: virus de Epstein-Barr.
    • Covid-19: coronavirus del síndrome respiratorio agudo grave tipo 2 (SARS-CoV-2).
    • Uvulitis: rinovirus o influenza que causan la inflamación de la úvula, conocida normalmente como campanilla.
  • Infecciones bacterianas: provocadas por una bacteria.
    • Faringitis: suele estar causada por estreptococos del grupo A.
    • Amigdalitis bacteriana: Streptococcus pyogenes, perteneciente a los estreptococos del grupo A.
    • Absceso periamigdalino: es una amigdalitis por Streptococcus pyogenes, Staphylococcus aureus o Fusobacterium que se agrava porque el pus se acumula en los tejidos que rodean a las amígdalas.
    • Escarlatina: se produce por estreptococos del grupo A. Además del enrojecimiento de la garganta, presenta fiebre y sarpullido rojo.
    • Uvulitis: Streptococcus pyogenes, Streptococcus pneumoniae, Haemophilus influenzae, Fusobacterium.
  • Alergias: la garganta se inflama debido a la irritación por alérgenos como el polen, los ácaros del polvo, el moho o el pelo de las mascotas. Algunas alergias alimentarias también pueden causar el enrojecimiento de la faringe.
  • Irritación: la garganta se daña por un uso excesivo de la voz o por la exposición al humo, a sustancias químicas o a un ambiente excesivamente seco. El reflujo gastroesofágico también irrita la garganta, debido a que los ácidos del estómago ascienden hasta la faringe.

Factores de riesgo

El riesgo de que la garganta se ponga roja es mayor en los siguientes casos:

  • Edad: aunque es frecuente a cualquier edad, suele tener mayor incidencia en los niños y adolescentes.
  • Época del año: en invierno son habituales las infecciones y en primavera las alergias.
  • Tabaquismo: el humo del tabaco afecta a los fumadores activos y pasivos.
  • Vivir o trabajar en ambientes con alta contaminación ambiental o excesivamente secos.
  • Sistema inmunitario debilitado.

Complicaciones

Las complicaciones no se derivan directamente del enrojecimiento de la faringe sino de la enfermedad que lo provoca. Aunque no son muy frecuentes, pueden darse las siguientes:

  • Celulitis amigdalina: en este caso, la infección accede de forma difusa a los tejidos más profundos.
  • Otitis: infección del oído.
  • Sinusitis: infección de los senos paranasales, que son las cavidades llenas de aire que rodean la nariz.
  • Obstrucción respiratoria: inflamación extrema que bloquea el paso del aire a través de la garganta.
  • Apnea obstructiva del sueño: interrupción de la respiración mientras se duerme debido a que las amígdalas son demasiado grandes.
  • Amigdalitis crónica: infección recurrente de las amígdalas.
  • Miositis: inflamación de los músculos esqueléticos que produce dolor y debilidad. Suele ser una complicación de las enfermedades víricas.

¿Qué médico trata la garganta roja?

El enrojecimiento de la faringe suele tratarse en las especialidades de Medicina familiar y comunitaria, Pediatría y sus áreas específicas u Otorrinolaringología.

Diagnóstico

El diagnóstico del enrojecimiento de la faringe es clínico, ya que es suficiente con observar la garganta para detectarlo. Además de utilizar una luz para comprobar el estado de las amígdalas, la laringe y la faringe (laringoscopia indirecta), se llevan a cabo otros procedimientos para determinar la causa y determinar la enfermedad que padece el paciente:

  • Laringoscopia directa: se introduce un tubo flexible a través de la garganta para ver, con ayuda de la cámara ubicada en el extremo, el interior de la faringe y la laringe.
  • Test rápido de estreptococos: se toma una muestra de la mucosidad y la saliva de la garganta y las amígdalas y se introduce en un tubo con reactivos. En pocos minutos determina si hay una infección por estreptococos del tipo A.
  • Cultivo de exudado faríngeo: se obtiene la muestra frotando la garganta con un hisopo y se guarda en un tubo cerrado herméticamente. En el laboratorio, se introduce en un incubador durante 18 o 24 horas y el resultado se observa con el microscopio para determinar si hay presencia de bacterias u hongos y, si el resultado es positivo, determinar el tipo para poder administrar el tratamiento más adecuado.

Tratamiento

El tratamiento de la garganta roja varía dependiendo de la enfermedad diagnosticada:

  • Infecciones víricas: no hay un tratamiento que cure estas patologías, ya que remiten por sí solas en varios días. Para mejorar los síntomas, se recomienda:
    • Beber líquidos en abundancia para mantener la hidratación.
    • Hacer gárgaras de agua con sal.
    • Utilizar un humidificador para que el ambiente sea más húmedo.
    • Tomar miel, caramelos o pastillas para suavizar la garganta.
    • Evitar los alimentos muy calientes o picantes.
    • No fumar o exponerse al humo.
    • Analgésicos para calmar el dolor si es muy intenso.
    • Antiinflamatorios para aliviar la hinchazón.
  • Infecciones bacterianas: además de las recomendaciones anteriores, que mejoran el estado del paciente, se administran antibióticos (amoxicilina o penicilina).
  • Alergias: los antihistamínicos alivian los síntomas provocados por los alérgenos.
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