Parálisis del sueño
La parálisis del sueño sucede cuando una persona se despierta y está consciente, pero no puede moverse. Es un trastorno que produce mucha angustia, aunque no tiene efectos negativos en el organismo.
Síntomas y causas
La parálisis del sueño es un trastorno que se manifiesta cuando una persona se despierta, pero es incapaz de moverse o hablar. Es un tiempo en el que el cerebro está consciente (fase de vigilia), pero los músculos están paralizados y no realizan movimientos voluntarios (fase REM). Los episodios, que duran entre unos pocos segundos y varios minutos, se describen como momentos de angustia, en los que el paciente percibe todo lo que pasa a su alrededor y, aun así, no es capaz de manifestar que está despierto.
Este tipo de parasomnia (comportamientos anormales durante el sueño y las transiciones desde o hacia él) suele estar acompañada de alteraciones en la percepción, el pensamiento y el estado emocional. Es decir, es frecuente que la imposibilidad de moverse esté acompañada de alucinaciones visuales, auditivas y táctiles de naturaleza aterradora.
La parálisis del sueño se clasifica en dos tipos, según su frecuencia:
- Parálisis aislada: se manifiesta en episodios esporádicos, normalmente asociados al estrés o la falta de sueño.
- Parálisis recurrente: se produce a menudo y suele estar relacionada con una enfermedad subyacente.
A pesar de que la parálisis del sueño produce angustia y preocupación, suele ser inofensiva y tiene una explicación fisiológica. Puede ser la manifestación de un desorden mental, un trastorno del sueño o de la incapacidad del cuerpo de transitar a través de las distintas fases del sueño.
Síntomas
Los síntomas característicos de la parálisis del sueño son:
- Incapacidad de realizar movimientos voluntarios al despertar o al inicio del sueño.
- Alucinaciones hipnagógicas (al quedarse dormido) e hipnopómpicas (al despertar):
- Sombras.
- Figuras extrañas.
- Ruidos inexplicables.
- Parálisis del intruso: presencia amenazante en la habitación.
- Parálisis del íncubo: presión en el pecho que, normalmente, se percibe que la ejerce un ser extraño que puede realizar actos agresivos.
- Parálisis vestibular: sensación de salir del cuerpo, rotar o flotar.
- Dificultadesrespiratorias.
- Estado de ansiedad, provocado por las alucinaciones.
- Ataque de pánico.
Causas
Se desconocen las causas exactas de la parálisis del sueño, aunque es seguro que se debe a que el cerebro y el cuerpo están temporalmente en fases del sueño distintas. Este fenómeno suele estar asociado a alguna de las siguientes circunstancias:
- Privarse del sueño: es más frecuente en personas que duermen entre 4 y 6 horas al día.
- Mala higiene del sueño, sin horarios regulares.
- Estrés emocional o psicológico.
- Exposición a situaciones traumáticas.
- Consumo excesivo de alcohol o sustancias nocivas para el organismo.
- Dormir bocarriba.
- Insomnio.
Factores de riesgo
La parálisis del sueño es más frecuente en pacientes con alguna de las siguientes enfermedades:
- Narcolepsia: somnolencia diurna que puede hacer que el paciente se quede dormido de repente.
- Trastorno bipolar.
- TDAH (trastorno de hiperactividad con déficit de atención)
- Trastorno de pánico.
- TEPT (trastorno por estrés postraumático).
Complicaciones
La parálisis del sueño no produce efectos negativos en el organismo, pero puede afectar muy negativamente a la salud mental y la calidad de vida, ya que suele provocar:
- Ansiedad.
- Depresión.
- Ataques de pánico.
- Miedo a dormir.
- Somnolencia diurna.
¿Qué médico trata la parálisis del sueño?
La parálisis del sueño es una afección que se trata en las especialidades de Neurología o Psicología clínica.
Diagnóstico
El diagnóstico de la parálisis del sueño es clínico, ya que se basa en la descripción de los hechos por parte del paciente.
Para descartar otras patologías, el especialista puede hacer una polisomnografía, que es un estudio del sueño que monitoriza las funciones corporales mientras el paciente está dormido (ritmo cardiaco, respiración, ondas cerebrales).
Tratamiento
No existe un tratamiento específico para la parálisis del sueño, ya que desaparece por sí sola en poco tiempo y no produce daños en el organismo. Para evitar la aparición de los episodios, se recomienda:
- Mantener unos horarios de sueño regulares.
- Dormir entre 7 y 9 horas al día.
- Hacer meditación o ejercicios de relajación antes de dormir.
- Terapia cognitivo-conductual: el especialista en sueño guía al paciente para modificar los pensamientos o las conductas que pueden estar desencadenando los episodios. Se trabajan técnicas de relajación y de manejo del miedo, además de adquirir una rutina adecuada antes de acostarse.
Cuando los episodios se repiten con frecuencia y el estrés que producen perjudica notablemente a la salud del paciente, se recetan antidepresivos tricíclicos. Si la parálisis del sueño es el síntoma de una afección subyacente, se debe recibir un tratamiento específico.




































































































