Sangre en la orina (hematuria)

La llegada anormal de sangre a la orina se denomina hematuria. Aunque puede ser indicativo de una enfermedad, no suele ser un síntoma grave y desaparece en poco tiempo.

Síntomas y causas

La hematuria es la presencia de sangre en la orina. Su hallazgo no siempre reviste importancia, pero requiere ser estudiado para descartar afecciones de mayor gravedad.

Existen dos tipos de hematuria, dependiendo de la cantidad de sangre que se encuentre en la orina:

  • Hematuria macroscópica o franca: la sangre se detecta a simple vista, ya que la orina se vuelve rojiza, marronácea o rosácea.
  • Hematuria microscópica: solamente se encuentra rastro de sangre (glóbulos rojos) cuando se observa la orina en el microscopio.

La orina puede teñirse de color rojo como consecuencia de la ingesta de algunos alimentos o fármacos, por lo que conviene esperar unos días antes de consultar con un especialista. Además, es importante diferenciar entre el sangrado por la orina, que es la expulsión de sangre en la micción, que la llegada de sangre a la orina por otros medios, por ejemplo, como consecuencia de hemorragias vaginales, rectales o de la zona perianal.

El pronóstico de la hematuria suele ser bueno porque, en la mayoría de los casos, es un signo de un proceso benigno que dura entre 24 y 48 horas. Sin embargo, cuando el origen es más grave, la evolución depende de la causa subyacente.

Síntomas

El síntoma principal de la hematuria es el hallazgo de sangre en la orina, que se vuelve roja por el efecto de los glóbulos rojos.

En algunos casos, puede estar acompañado de coágulos de sangre, dolor o escozor.

Se recomienda acudir lo antes posible al médico si, además de la hematuria, se presenta micción frecuente, pérdida de peso sin causa aparente, fiebre, náuseas, dolor abdominal o en la espalda o dificultad para orinar.

Causas

Las causas de la sangre en la orina pueden ser muy diversas. Algunas de las más frecuentes son:

  • Infecciones urinarias: cistitis (afecta a la vejiga), pielonefritis (se da en uno o los dos riñones), prostatitis (se produce en la próstata).
  • Cálculos en los riñones, los uréteres, la uretra o la vejiga.
  • Agrandamiento de la próstata, que es frecuente en hombres de mediana edad.
  • Glomerulonefritis: inflamación de los filtros de los riñones encargados de eliminar los desechos de la sangre.
  • Traumatismos en la vejiga o los riñones.
  • Cáncer de riñón, vejiga o próstata.
  • Anemia de células falciformes: enfermedad hereditaria que provoca un cambio en la forma de los glóbulos rojos (media luna en lugar de disco) que deriva en anemia y obstrucción del flujo sanguíneo.
  • Síndrome de Alport: trastorno genético que daña los capilares sanguíneos de los riñones.
  • Ejercicio físico intenso.
  • Uso de sondas urinarias.
  • Procedimientos médicos, como la biopsia de próstataBiopsia de próstataBiopsia , la cirugía urológica o la cistoscopia.
  • Efectos secundarios de tratamientos anticoagulantes o antiagregantes, así como algunos fármacos utilizados en pacientes oncológicos o la radioterapia.

Factores de riesgo

El riesgo de hematuria aumenta en los siguientes casos:

  • Edad: los mayores de 50 años son más propensos a padecer muchas de las enfermedades que pueden causar la llegada de sangre a la orina, como el cáncer o el agrandamiento de la próstata.
  • Sexo: las afecciones prostáticas aumentan los casos de hematuria entre los hombres.
  • Antecedentes familiares de cálculos o enfermedades renales.
  • Tabaquismo: asociado al cáncer de vejiga.
  • Padecer las enfermedades o seguir los tratamientos descritos anteriormente.

Complicaciones

Aunque no es habitual, la hematuria puede provocar algunas complicaciones, como:

  • Retención urinaria: si se expulsan coágulos sanguíneos junto con la orina, puede haber dificultades para que la micción fluya adecuadamente.
  • Anemia: la pérdida excesiva de sangre puede causar un descenso de glóbulos rojos, hierro o vitaminas.
  • Hipotensión arterial, en casos de sangrado severo.
  • Insuficiencia renal si se da una obstrucción crónica debido a los coágulos.

¿Qué médico trata la sangre en la orina?

La hematuria suele tratarse en la especialidad de Urología, aunque, dependiendo de la causa, es posible que intervengan los especialistas en Urgencias, Oncología médica, Nefrología o Medicina familiar y comunitaria.

Diagnóstico

Las pruebas habituales para el diagnóstico de la hematuria son:

  • Historia clínica: el estudio de los antecedentes médicos y familiares junto con los síntomas detectados por el paciente son fundamentales para detectar el motivo por el que hay sangre en la orina.
  • Análisis de orina: es imprescindible para detectar la hematuria microscópica, además de infecciones o indicios de cálculos en las vías urinarias.
  • Pruebas de diagnóstico por imagen: sirven para detectar cálculos, tumores, obstrucciones, infecciones complejas o malformaciones que puedan estar causando que llegue sangre a la orina. La primera opción suele ser la ecografía, ya que es rápida, no invasiva y segura. Para conseguir imágenes con mayor detalle, se recurre a la resonancia magnética o la tomografía computarizada.
  • Cistoscopia: se introduce una sonda flexible con una cámara en el extremo a través de la uretra para observar el estado de las vías urinarias y la vejiga.

Tratamiento

El tratamiento para la presencia de sangre en la orina se centra en la causa que la provoca, por lo que cada paciente requiere un abordaje diferente. Algunos de los más utilizados son:

  • Antibióticos para eliminar las infecciones.
  • Alfabloqueantes para relajar los músculos de la vejiga y facilitar la micción.
  • Inhibidores de la 5-alfa reductasa para reducir el tamaño de la próstata.
  • Litotricia extracorpórea con ondas de choque para destruir los cálculos renales y facilitar su expulsión.
  • Ureteroscopia: introducción de un instrumento delgado a través de la uretra para fragmentar los cálculos si no es posible la opción no invasiva.
  • Radioterapia para eliminar las células cancerosas.
  • Nefrectomía: extirpación total o parcial del riñón si está muy dañado o presenta tumores malignos.

Se recomienda hacer cambios en el estilo de vida para prevenir la hematuria o acelerar la mejoría:

  • Beber agua suficiente para mantenerse adecuadamente hidratado.
  • Seguir una alimentación saludable y baja en sal.
  • Reducir el consumo de cafeína, alimentos picantes y alcohol, ya que pueden irritar la vejiga.
  • Dejar de fumar.
  • Evitar el ejercicio excesivo y extenuante.
  • Vaciar la vejiga por completo al orinar.
  • Cuidar la higiene: limpiarse de adelante hacia atrás después de defecar, orinar después de mantener relaciones sexuales, lavar la zona todos los días con jabones de pH neutro, secar minuciosamente para evitar que la humedad favorezca el crecimiento bacteriano.
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