Sialoadenitis

Información sobre las causas, los síntomas y los tratamientos de la inflamación de las glándulas salivales.

Síntomas y causas

La sialoadenitis es la inflamación de las glándulas salivales, que están ubicadas debajo de la lengua (sublinguales), bajo la mandíbula (submaxilares) y cerca da las orejas (parótidas). Aunque puede darse en todas ellas, es más frecuente en las parótidas.

Según la evolución de la enfermedad, puede ser de dos tipos:

  • Sialoadenitis aguda: la inflamación se manifiesta de repente.
  • Sialoadenitis crónica: se produce una inflamación persistente o que se presenta de forma recurrente.

El pronóstico de la sialoadenitis es bueno, ya que la mayoría de los pacientes se recuperan por completo si reciben el tratamiento adecuado a tiempo. Aquellas personas con enfermedades subyacentes, como la diabetes, el VIH o la desnutrición, tienen un riesgo mayor de sufrir complicaciones.

Síntomas

Los síntomas de la sialoadenitis varían dependiendo de los motivos por los que se haya producido la enfermedad. Los más destacados son:

  • Dolor al masticar o tragar.
  • Inflamación de la glándula salival afectada.
  • Enrojecimiento de la piel sobre la glándula afectada.
  • Dificultad al abrir la boca o al mover la mandíbula.
  • Fiebre.
  • Mal sabor de boca.
  • Presencia de pus en la saliva.

Causas

La sialoadenitis puede surgir por diferentes causas, que se dividen en dos tipos principales:

  • Sialoadenitis obstructiva: la glándula salival se tapona, por lo que la saliva no fluye adecuadamente y favorece las infecciones. Puede deberse a:
    • Sialolitos: cálculos en los conductos salivales.
    • Tumores.
    • Tapones mucosos.
    • Cicatrices.
    • Traumatismos.
    • Sialoadenitis no obstructiva: el motivo de la inflamación no es una oclusión de la glándula.
      • Infecciones:
        • Bacterianas: estafilococos, estreptococos.
        • Víricas: influenza, paramixovirus.
  • Enfermedades autoinmunes entre las que destaca el síndrome de Sjögren.
  • Radioterapia en la cabeza o el cuello, en especial el uso de radioyodo.
  • Determinados medicamentos, en especial, aquellos que disminuyen el flujo de saliva.

Factores de riesgo

Los factores de riesgo más destacados de la sialoadenitis son:

  • Edad: es más frecuente entre los 60 y los 70 años. También suele darse en niños de entre 2 y 6 años, sobre todo como consecuencia de la parotiditis (paperas).
  • Xerostomía: sequedad en la boca.
  • Enfermedades que favorecen la inflamación de las glándulas salivales: síndrome de Sjögren, VIH, tuberculosis, diabetes.
  • Deshidratación (beber poca agua).
  • Desnutrición, malnutrición o trastornos alimentarios (disminuyen la producción de saliva).
  • Mala higiene bucodental.
  • Tabaquismo.

Complicaciones

La sialoadenitis no tratada o que no responde adecuadamente a los tratamientos puede derivar en las siguientes complicaciones:

  • Abscesos: acumulación de pus en la glándula salival.
  • Infección en los tejidos cercanos.
  • Angina de Ludwig: infección en el suelo de la boca y el cuello.
  • Daño permanente en las glándulas salivales.
  • Con poca frecuencia, infección sistémica, es decir, que se propaga por el organismo.
  • Muy raramente, disminución de la producción de saliva.

Prevención

Es posible reducir el riesgo de sialoadenitis siguiendo estas recomendaciones:

  • Higiene oral adecuada.
  • Mantenerse hidratado.
  • Tener una alimentación adecuada, con todos los nutrientes necesarios para que el organismo funcione correctamente.
  • Evitar el consumo de alimentos picantes, ácidos o excesivamente salados.
  • Acudir a revisiones odontológicas periódicas.

¿Qué médico trata sialoadenitis?

La sialoadenitis se diagnostica y trata en la especialidad de otorrinolaringología.

Diagnóstico

La sialoadenitis se diagnostica con una combinación de exámenes médicos:

  • Historia clínica: se evalúan los antecedentes médicos del paciente y los síntomas que manifiesta.
  • Examen físico: se observa el interior de la boca y se palpan ambos lados de la cara y el cuello para encontrar signos de inflamación y sensibilidad.
  • Análisis de sangre: ayuda a detectar signos de infección e inflamación.
  • Cultivo si existe pus.
  • Pruebas de imagen: la ecografía, la resonancia magnética o la tomografía computarizada ofrecen imágenes detalladas de las glándulas salivales que permiten detectar la inflamación de las glándulas salivales, así como los motivos que la causan (tumores, malformaciones, tejido cicatricial).
  • Sialografía, en casos de sialoadenitis crónica obstructiva.

Tratamiento

El tratamiento de la sialoadenitis se centra en la causa que la provoca, ya que la inflamación remite al mismo tiempo.

  • Antibióticos: combaten las infecciones bacterianas.
  • Medicación específica para las enfermedades autoinmunes.
  • Sialoendoscopia: procedimiento mínimamente invasivo mediante el que se retira la obstrucción introduciendo un endoscopio en el conducto salival.
  • Drenaje de absceso.
  • Cirugía de la glándula: en casos crónicos severos.
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