Gonioscopia
La gonioscopia es un procedimiento utilizado en oftalmología para determinar si el humor acuoso se drena adecuadamente al exterior del ojo. Se trata de una prueba habitual para diagnosticar el glaucoma.

Descripción General
La gonioscopia es una prueba oftalmológica que sirve para comprobar el estado del ángulo de drenaje, que es el área ubicada entre el iris y la córnea por el que el humor acuoso del interior del ojo drena. Este procedimiento determina si funciona adecuadamente o si hay alguna anomalía.
Esta prueba se utiliza principalmente para diagnosticar el glaucoma y determinar su tipo (de ángulo abierto o cerrado), pero también sirve para detectar malformaciones, sinequias (adherencias entre dos capas epiteliales, como el iris y la córnea o el iris y el cristalino) o neovascularizaciones que pueden provocar pérdida de visión. La gonioscopia también es frecuente en el seguimiento de pacientes sanos con riesgo de desarrollar glaucoma.
¿Cuándo está indicada?
La gonioscopia se utiliza principalmente para:
- Diagnosticar glaucoma: se observa la parte frontal del ojo (conjuntiva, iris, pupila, cristalino y córnea).
- Establecer el tipo de glaucoma que se padece:
- Glaucoma de ángulo abierto: el líquido no se drena debidamente.
- Glaucoma de ángulo cerrado: el iris está demasiado cerca del ángulo de drenaje, por lo que permanece bloqueado, siendo una urgencia médica.
- Observar el estado del ojo y detectar posibles depósitos pigmentarios en el ángulo iridocorneal, sinequias o la formación de vasos sanguíneos debajo de la retina.
- Encontrar anomalías estructurales, ya sean congénitas o adquiridas.
Es habitual someter a una gonioscopia a pacientes con antecedentes familiares de glaucoma, con la presión ocular alta o que manifiestan síntomas como visión borrosa o percepción de halos alrededor de las luces.
¿Cómo se realiza?
Este estudio se basa en el uso de unas lentes que evitan el efecto de reflexión de la luz que se produce en el interior del ojo para, de este modo, poder ver el ángulo iridocorneal.
Existen dos técnicas distintas para hacer una gonioscopia, dependiendo del tipo de lente que se utilice:
- Gonioscopia directa: se utiliza una goniolente (normalmente, la lente de Koeppe) para modificar el ángulo de reflexión de la luz y obtener una visión directa y panorámica del ángulo iridocorneal. Para conseguir esta imagen, no invertida, se utiliza una solución salina. La ventaja de este procedimiento es que permite comparar el estado de ambos ojos, aunque se trata de un proceso más largo en el que el paciente debe estar tumbado.
- Gonioscopia indirecta: es la más habitual. Se usan gonioprismas con espejos para conseguir una imagen invertida de la zona sin modificación en la orientación. Es una técnica muy sencilla que puede hacerse mientras el paciente se encuentra sentado ante la lámpara de hendidura. Se suelen utilizar la lente de Goldman o de Zeiss.
En ambos casos, se aplican gotas anestésicas para evitar las molestias. Después de colocar la lente especial, se emite un haz de luz para que se refleje en la retina y se utiliza un microscopio para observar el ojo.
En algunas ocasiones, se procede a la gonioscopia dinámica, en la que se presiona la lente hacia el ojo para comprobar cuál es la apertura del ángulo iridocorneal o detectar sinequias.
Riesgos
La gonioscopia es una prueba segura que no daña los ojos. En raras ocasiones, se puede presentar una reacción alérgica a las gotas anestésicas.
Qué esperar de una gonioscopia
La gonioscopia es un procedimiento ambulatorio que dura poco más de cinco minutos y tras el que se puede retomar la actividad rutinaria de inmediato. En los casos en los que se dilata la pupila para hacer otras pruebas, es posible que se mantenga la visión borrosa durante varias horas.
Para hacer una gonioscopia directa, el paciente debe tumbarse, mientras que, si es indirecta, permanece sentado con la frente y la barbilla apoyadas en el soporte de la lámpara de hendidura.
Como se utiliza anestesia, la prueba no es dolorosa. En algunos casos, se siente picor en el momento en que se aplican las gotas.
Los resultados, que se suelen recibir en la misma consulta, pueden indicar que el ángulo de drenaje es normal y no presenta obstrucciones, o que se encuentra obstruido, estrechado o con riesgo de hacerlo en el futuro.
Especialidades en las que se solicita una gonioscopia
La gonioscopia es una prueba que se lleva a cabo en Oftalmología.
Cómo prepararse
Para hacerse una gonioscopia es necesario retirar las lentillas y no volver a utilizarlas hasta que haya pasado el efecto de la anestesia.


































































































