Gran parte del equipo de la Dirección Gerencia del HUGV con el diploma acreditativo del sello dorado JCIGran parte del equipo de la Dirección Gerencia del HUGV con el diploma acreditativo del sello dorado JCI

  • La valoración global del informe JCI es muy positiva, y reconoce el elevado grado de cumplimiento de los estándares evaluados y la madurez del sistema de gestión de calidad y seguridad del paciente implantados
  • El sello supone para el hospital un reconocimiento internacional e impulso a la mejora continua y la eficiencia organizativa; para el paciente, ser atendido en un centro con los estándares internacionales más exigentes en materia de seguridad y calidad; y para los profesionales, reflejo de un cambio cultural que convierte un modelo reactivo en uno proactivo en la mejora continua de la calidad asistencial

El Hospital Universitario General de Villalba, hospital público de la Comunidad de Madrid, ha añadido a su trayectoria de excelencia un nuevo aval clave, estratégico y orientado a la seguridad y calidad asistencial : el sello dorado de la Joint Commission International (JCI), la acreditación internacional más exigente en el ámbito sanitario, que avala que toda la atención y procesos del hospital villalbino están enfocados a la seguridad del paciente, la calidad asistencial y un proceso de mejora continua.

El sello, que el centro ha recibido tras una íntegra y exhaustiva evaluación en la que un equipo internacional de expertos de JCI analizó de forma transversal a principios de junio todos los ámbitos de la organización, y en la que participaron activamente profesionales de todas las áreas asistenciales y no asistenciales, confirma "nuestro compromiso inquebrantable con la calidad y la seguridad del paciente", afirma Marta del Olmo, gerente territorial del General de Villalba.

"Este no es un logro cualquiera: es el reconocimiento sanitario más exigente y de mayor prestigio del mundo, que sitúa el trabajo de todos los profesionales de nuestro hospital como referente a nivel internacional", añade Del Olmo, incidiendo en que "tras este sello internacional no hay una fórmula mágica, sino personas que han demostrado su pasión, profesionalidad y vocación en nuestra forma de hacer Medicina y, sobre todo, de cuidar a los pacientes".

Para nuestro hospital, supone "prestigio y reconocimiento internacional, un impulso a la mejora continua y la eficiencia organizativa, y un refuerzo de la confianza en nuestro modelo de gestión", indica por su parte el Dr. Jesús Fernández-Tabera, director asistencial del hospital. Y es que, como apunta Laura Alfaro, directora de Calidad, la evaluación, "fruto del esfuerzo colectivo de todos los profesionales del hospital, ha puesto de manifiesto la solidez de nuestros procesos asistenciales y de gestión, al tiempo que nos proporciona nuevas oportunidades de mejora para continuar avanzando hacia la excelencia".

Un hospital más seguro al servicio del paciente

De cara a los pacientes, principales beneficiados de este proceso, "representa mayor seguridad, una atención centrada en la persona, procesos más fiables y, en definitiva, una asistencia sanitaria alineada con estándares de excelencia en calidad y satisfacción del paciente", añade el Dr. Fernández-Tabera.

Unas palabras que completa Rebeca Muñoz, subdirectora de Enfermería y responsable de Seguridad del Paciente del centro villalbino, al describir la acreditación como "una garantía de confianza y de seguridad" que permite al paciente saber que "está siendo atendido en una organización comprometida con hacer las cosas bien, que ha revisado todos sus procesos asistenciales siguiendo estándares internacionales muy exigentes para reducir riesgos y ofrecer una atención segura, de calidad, coordinada y centrada en la persona".

En la práctica, esto se traduce en aspectos tan concretos como el cumplimiento de las Metas Internacionales de Seguridad del Paciente establecidas por la JCI: la identificación inequívoca del paciente antes de cualquier procedimiento o tratamiento; la comunicación efectiva y estandarizada entre profesionales para evitar fallos en su transmisión; la mejora de la seguridad de los medicamentos de riesgo; la implementación de protocolos para asegurar una cirugía o procedimiento seguro; y una disminución del riesgo de infecciones asociadas a la atención sanitaria mediante la priorización del protocolo de higiene de manos.

Además, "ponemos al paciente en el centro de la atención sanitaria, fomentando que participe en las decisiones sobre su salud y garantizando el respeto a sus derechos, privacidad y seguridad durante todo el proceso asistencial, trabajamos con protocolos basados en evidencia científica y analizamos los incidentes para aprender y mejorar continuamente", añade Muñoz.

Cultura profesional centrada en seguridad y calidad

En cuanto a los profesionales, "la JCI es mucho más que una acreditación; es una forma de trabajar, reflejo de un cambio cultural en el que pacientes y profesionales comparten un mismo objetivo: ofrecer una atención cada día más segura y de mayor calidad", continúa la subdirectora de Enfermería, en línea con los beneficios que resume el director asistencial del hospital: protocolos basados en evidencia, cultura de seguridad, implicación en la mejora de la asistencia.

"Más allá de la acreditación, lo importante es lo que aprendemos y mejoramos en el camino para conseguirla: la evaluación nos ha ayudado a pasar de un modelo reactivo, en el que se actúa cuando se produce un problema, a uno proactivo, en el que se identifican riesgos, se analizan y se ponen soluciones antes de que lleguen al paciente", asevera Muñoz.

Así, en su opinión, disponer de un marco común en el que todos los profesionales sepan inequívocamente qué deben hacer, cómo hacerlo y por qué es importante hacerlo de determinada manera reduce la variabilidad, mejora la coordinación entre equipos y facilita una atención más segura y eficiente. Estas ventajas se suman a las mejoras que ha facilitado el propio proceso de preparación para la acreditación, como revisar y optimizar los procedimientos, potenciar el trabajo multidisciplinar, fortalecer la cultura de seguridad, impulsar la comunicación entre servicios y medir resultados para orientarnos a la mejora continua.

Informe positivo con resultados excelentes

"La valoración global del informe JCI es muy positiva, y reconoce el elevado grado de cumplimiento de los estándares evaluados y la madurez del sistema de gestión de calidad y seguridad del paciente implantados", afirma Alfaro. Concretamente, y tras revisar a lo largo de una semana numerosos aspectos clave del hospital relacionados con la seguridad del paciente en los procesos asistenciales, la identificación y gestión de riesgos, la continuidad asistencial, la gestión y uso seguro de los medicamentos, el control de infecciones, la gestión de instalaciones y seguridad física, la calidad documental e historia clínica, la preparación ante emergencias, la formación y competencias profesionales, y la cultura de calidad y mejora continua, los evaluadores destacaron el "fuerte compromiso institucional con la mejora continua y la disponibilidad de numerosas buenas prácticas alineadas con los estándares internacionales".

"La acreditación obtenida refleja el esfuerzo colectivo de todos los profesionales y su implicación en ofrecer una atención segura, efectiva y centrada en el paciente", recoge el documento, que subraya puntos fuertes del Hospital Universitario General de Villalba como la existencia de programas de calidad y seguridad consolidados, la implicación multidisciplinar de los profesionales, el desarrollo de procesos estandarizados de evaluación y mejora, la adecuada gestión de múltiples áreas clínicas y de soporte, y la cultura organizativa orientada a la seguridad y la mejora continua. Todo ello ha llevado a la "obtención de la acreditación internacional JCI en una inspección inicial con resultados excelentes", concluye.

Un nuevo hito del Hospital Universitario General de Villalba que su gerente territorial considera un "estímulo y una responsabilidad para consolidar sus valores en nuestra cultura con mayor robustez, si cabe, y aumentar aún más el grado de exigencia en la estrategia de mejora continua, con el objetivo de prestar siempre la mejor y más segura atención posible a nuestros pacientes. "La obtención de este sello no es el final del camino, sino el inicio de una nueva etapa en la que cada día seguiremos trabajando como si fuera un día Joint Commission", concluye Del Olmo.