Quirónsalud Ciudad Real realiza con éxito el primer implante coclear con asistencia robótica de Castilla-La Mancha

El Hospital Quirónsalud Ciudad Real ha realizado con éxito el primer implante coclear con asistencia robótica de Castilla-La Mancha, un avance tecnológico en el tratamiento de la pérdida auditiva severa y profunda.
La intervención, realizada por el doctor José Manuel Morales Puebla, especialista en Otorrinolaringología del Hospital Quirónsalud Ciudad Real, ha permitido tratar a un paciente con pérdida auditiva profunda bilateral que no obtenía beneficio del uso de audífonos.
Para llevar a cabo la cirugía se ha utilizado dos sistemas de asistencia robótica que proporcionan al cirujano una mayor estabilidad y precisión durante la intervención, especialmente en una de sus fases más delicadas: la introducción del electrodo en el interior de la cóclea.
¿Qué es un implante coclear?
El implante coclear es un dispositivo electrónico diseñado para restaurar la percepción auditiva en personas con pérdidas de audición severa o profunda que no obtienen suficiente beneficio de los audífonos convencionales.
A diferencia de los audífonos, que amplifican los sonidos, el implante coclear transforma la información sonora en impulsos eléctricos que estimulan directamente el nervio auditivo, permitiendo que el cerebro interprete estas señales como sonidos.
El dispositivo consta de un componente interno, que se coloca mediante una intervención quirúrgica y cuyo electrodo se introduce en la cóclea, y un componente externo, encargado de captar y procesar los sonidos del entorno.
Tras la cirugía, el implante debe activarse y programarse de forma individualizada. Posteriormente, el paciente inicia un proceso de adaptación y rehabilitación auditiva para aprender a interpretar las nuevas señales sonoras y mejorar progresivamente su capacidad de comunicación.
Planificación personalizada y mayor precisión gracias a la asistencia robótica
La intervención comenzó con una planificación preoperatoria personalizada mediante el software OTOPLAN, que permite analizar las imágenes de tomografía computarizada y realizar mediciones de la anatomía coclear de cada paciente. Esta información facilita la selección del electrodo más adecuado a las dimensiones de su cóclea, con el objetivo de conseguir una inserción óptima y respetuosa con las estructuras del oído interno.
Durante la cirugía se utilizaron dos sistemas de asistencia robótica que complementan la técnica quirúrgica convencional y permiten mejorar la precisión y el control durante la inserción del electrodo.
Por un lado, se ha empleado OTOARM, un brazo de soporte diseñado para proporcionar estabilidad y facilitar el posicionamiento preciso de los instrumentos durante la cirugía otológica.
Por otro, se ha utilizado OTODRIVE, un sistema motorizado que permite introducir el electrodo del implante coclear a una velocidad muy lenta, constante y controlada.
Esta tecnología resulta especialmente relevante porque la cóclea contiene estructuras microscópicas extremadamente delicadas, que pueden lesionarse durante la introducción del electrodo. La inserción lenta y controlada permite reducir los movimientos bruscos y las variaciones de velocidad asociadas a la inserción manual, con el objetivo de minimizar el traumatismo intracoclear y favorecer la preservación de las estructuras del oído interno.
Según explica el doctor Morales Puebla, "la asistencia robótica nos permite realizar una de las fases más delicadas de la intervención con un nivel de precisión y control difícil de conseguir mediante la inserción manual".
"Nuestro objetivo no es únicamente colocar correctamente el electrodo, sino hacerlo de la forma menos traumática posible, respetando al máximo la anatomía de la cóclea", añade.
"La preservación de las estructuras intracocleares es importante tanto en pacientes que conservan cierta audición residual como en aquellos que presentan una sordera profunda. Una inserción atraumática puede contribuir a mantener unas condiciones anatómicas más favorables para la estimulación eléctrica y el funcionamiento del implante a largo plazo", destaca el especialista.
Una intervención exitosa con un resultado especialmente emotivo
La intervención se desarrolló sin complicaciones y el paciente presentó una evolución postoperatoria favorable. "Tras la activación del implante, los primeros resultados auditivos han sido muy satisfactorios", indica el doctor Morales Puebla.
"Uno de los momentos más emocionantes fue ver su reacción al volver a escuchar su nombre tras la activación del implante y comprobar cómo comenzaba a reconocer numerosas palabras. Incluso se animó a realizar una breve llamada telefónica a un familiar. Son momentos que reflejan el enorme impacto que este tipo de tratamientos puede tener en la calidad de vida de las personas con sordera profunda", concluye el especialista.




