La cirugía permite resolver más del 90 % de las fisuras anales crónicas y devolver la calidad de vida a los pacientes
26 de junio de 2026 /
Hospital Quirónsalud Costa Adeje

Una pequeña herida puede llegar a provocar un dolor incapacitante. Es el caso de la fisura anal, una lesión frecuente, pero a menudo desconocida que afecta al revestimiento del canal anal y que puede generar intensas molestias durante y después de la defecación. Aunque la mayoría de los casos se resuelven mediante tratamiento conservador y cambios en los hábitos de vida, cuando la lesión se cronifica la cirugía de la fisura anal se convierte en la alternativa más eficaz para lograr una curación definitiva.
Según explica el doctor Luis Eduardo Pérez, coloproctólogo del Hospital Quirónsalud Costa Adeje, "muchos pacientes conviven durante meses e incluso años con dolor por vergüenza o porque piensan que se trata de unas simples hemorroides. Sin embargo, cuando una fisura anal crónica no responde al tratamiento conservador, disponemos de una solución quirúrgica muy eficaz que permite recuperar la calidad de vida".
La fisura anal consiste en un pequeño desgarro de la mucosa del canal anal. Aunque su tamaño suele ser reducido, la lesión puede desencadenar un intenso dolor al defecar debido a la elevada sensibilidad de la zona y al espasmo reflejo que provoca en el esfínter anal interno.
Tratamiento de las fisuras anales crónicas
La fisura anal crónica es una herida localizada en el canal anal que provoca un intenso dolor durante y después de la defecación, pudiendo afectar de forma significativa a la calidad de vida de quienes la padecen. En aquellos casos en los que el tratamiento médico fracasa, existen actualmente dos opciones terapéuticas principales: la infiltración de relajante del esfínter y la esfinterotomía lateral interna.
"La elección del tratamiento debe individualizarse en función de las características de cada paciente, buscando siempre el mejor equilibrio entre eficacia, seguridad y preservación de la continencia anal", explica el doctor Luis Eduardo Pérez.
La infiltración de relajante del esfínter está especialmente indicada en pacientes con mayor riesgo de alteraciones de la continencia, como mujeres con antecedentes obstétricos o personas con lesiones previas del esfínter anal. Este procedimiento consiste en la inyección en el esfínter de relajante con el objetivo de disminuir su tensión, reducir el dolor y favorecer la cicatrización de la lesión.
Se trata de una técnica ambulatoria, mínimamente invasiva y con una recuperación rápida. Además, ofrece tasas de curación de entre el 60 % y el 80 %, con un riesgo prácticamente nulo de incontinencia.
Por su parte, la esfinterotomía lateral interna está considerada actualmente el tratamiento de referencia para la fisura anal crónica asociada a hipertonía del esfínter. "Es una intervención relativamente sencilla que consiste en realizar una pequeña sección controlada de una parte del esfínter anal interno para eliminar el espasmo muscular que impide la cicatrización", señala el especialista.
La cirugía suele durar entre 15 y 30 minutos y, en la mayoría de los casos, se realiza de forma ambulatoria y entre sus principales ventajas destacan el rápido alivio del dolor, la baja tasa de recurrencia y unos excelentes resultados a largo plazo.
Con tasas de curación superiores al 90 %, "la esfinterotomía lateral interna", afirma el doctor Pérez, "continúa siendo la opción más efectiva para los pacientes con fisura anal crónica que no responden al tratamiento conservador, ofreciendo una elevada satisfacción y una mejora significativa de la calidad de vida".





