Más datos, más precisión y un seguimiento personalizado: así ayuda la neurorrehabilitación robótica a los pacientes
Los exoesqueletos permiten analizar la evolución de cada paciente y adaptar el tratamiento a sus necesidades en cada fase de la recuperación

La neurorrehabilitación robótica se ha convertido en una herramienta de gran valor para mejorar la recuperación funcional de pacientes con enfermedades neurológicas, lesiones medulares, secuelas de ictus o procesos postquirúrgicos que afectan a la movilidad. Gracias al uso de exoesqueletos y dispositivos robotizados, los profesionales pueden personalizar cada tratamiento y adaptar parámetros como la velocidad, el rango de movimiento o el nivel de asistencia a las capacidades de cada persona. Además, esta tecnología aporta información objetiva sobre la evolución del paciente a lo largo de todo el proceso de rehabilitación. "La diferencia con la rehabilitación tradicional reside en la precisión. Podemos entrenar cientos o miles de pasos en una sola sesión, ajustar el nivel de ayuda de forma exacta y medir los avances de manera objetiva gracias a la tecnología", explica Sara García, fisioterapeuta y responsable de la Unidad de Neurorrehabilitación Robótica del Hospital Quirónsalud Bizkaia.
Los dispositivos robotizados registran numerosos parámetros relacionados con el movimiento, la fuerza o la marcha, lo que permite a los profesionales conocer con detalle la evolución funcional del paciente y tomar decisiones basadas en datos. "El exoesqueleto nos proporciona información muy precisa de lo que está haciendo el paciente. Podemos controlar con mayor claridad la evolución, ajustar los objetivos terapéuticos y adaptar el tratamiento en función de los progresos que va realizando", destaca la especialista. Esta capacidad de monitorización facilita una rehabilitación más personalizada y ayuda a detectar avances que, en ocasiones, serían más difíciles de cuantificar mediante métodos convencionales. Además de favorecer la recuperación de la movilidad, explica la fisioterapeuta, "la neurorrehabilitación robótica permite trabajar aspectos clave como la fuerza, el equilibrio, la coordinación y la calidad de la marcha, contribuyendo a que los pacientes ganen autonomía y confianza en sus actividades cotidianas".




