El peligro del sol para nuestra piel
Disfrutar del sol tiene beneficios para la salud, pero exponerse sin protección es un riesgo para tu salud

La exposición al sol aporta beneficios como la síntesis de vitamina D, pero hacerlo sin la protección adecuada puede provocar desde quemaduras hasta un envejecimiento prematuro de la piel y aumentar el riesgo de cáncer cutáneo. Conocer cómo actúa la radiación solar es clave para disfrutar del verano de forma segura.
¿Por qué el sol puede dañar la piel?
El principal responsable es la radiación ultravioleta (UV), que llega a la piel de dos formas: los rayos UVB, relacionados con las quemaduras, y los rayos UVA, que penetran más profundamente y aceleran el envejecimiento. Su efecto es acumulativo: cada exposición suma, aunque en el momento no notemos molestias. "El daño solar se va sumando a lo largo de toda la vida, por eso proteger la piel desde la infancia es una de las mejores inversiones en salud", explica el Dr. Leonardo Bascón, especialista en dermatología el Hospital Universitari Quirónsalud Badalona.
¿Qué señales de alarma conviene vigilar?
Conviene revisar la piel con regularidad y prestar atención a los lunares. Una guía sencilla es la regla del ABCDE:
- Asimetría: las dos mitades del lunar no coinciden.
- Bordes irregulares o poco definidos.
- Color desigual o con varios tonos.
- Diámetro superior a 6 mm.
- Evolución: cambios de tamaño, forma o color con el tiempo.
"Ante un lunar que cambia, sangra o no cicatriza, lo prudente es consultar sin esperar", advierte el especialista.
¿Qué personas tienen un mayor riesgo?
Aunque cualquier persona puede sufrir los efectos del sol, existen grupos especialmente vulnerables:
- Niños y adolescentes, por la mayor sensibilidad de su piel.
- Personas con piel clara, ojos claros o abundantes lunares.
- Quienes trabajan o practican deporte al aire libre.
- Personas con antecedentes familiares de cáncer de piel.
- Personas inmunocomprometidas.
"Protegerse del sol no es solo una recomendación para la playa; debe formar parte de la rutina diaria durante todo el verano", señala el profesional.
¿Cómo proteger la piel de forma eficaz?
La prevención sigue siendo la mejor herramienta para evitar los efectos nocivos de la radiación solar. Para ello es recomendable:
- Aplicar un fotoprotector de amplio espectro SPF 50 unos 15 minutos antes de la exposición y renovarlo cada dos horas o tras el baño.
- Evitar el sol durante las horas de mayor intensidad, especialmente entre las 12:00 y las 16:00 horas.
- Buscar la sombra, usar gorra y gafas de sol homologadas.
- Mantener una buena hidratación y buscar zonas de sombra siempre que sea posible.
La radiación UV está presente durante todo el año, también en días nublados, y se refleja en superficies como la nieve, la arena o el agua. "Buena parte de los rayos ultravioleta atraviesa las nubes, por eso la fotoprotección debería ser un hábito diario y no solo de playa", señala el dermatólogo.
¿Cuándo conviene consultar con un dermatólogo?
Es recomendable acudir al especialista si aparece una lesión que no cicatriza, un lunar cambia de tamaño, forma o color, o surge una mancha nueva con un aspecto diferente al resto. Detectar cualquier alteración de forma precoz mejora el pronóstico y facilita un tratamiento menos invasivo.
Recuerda
Disfrutar del sol es compatible con cuidar la piel. La combinación de fotoprotección, hábitos saludables y revisiones dermatológicas cuando sean necesarias permite reducir el riesgo de lesiones y mantener una piel sana a largo plazo. "La mejor quemadura solar es la que nunca llega a producirse", concluye el Dr. Bascón.





