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El dolor de espalda es un problema de salud muy común y una de las causas más frecuentes de baja laboral o limitación funcional. La mayoría de las personas padecen dolor de espalda alguna vez en su vida.

Desmitificar, por tanto, ciertas creencias erróneas sobre el dolor de espalda y aportar claves fundamentales para la prevención y el correcto tratamiento, resulta de gran importancia frente a esta patología.

El doctor Aitor Rojas Sánchez, especialista en Medicina Física y Rehabilitación del Hospital Quirónsalud Ciudad Real, resume el primero de los mitos existente: "si me duele, debo guardar reposo". Dr. Rojas-Medicina-Fisica-Rehabilitación-Quirónsalud-Ciudad-RealImagen en alta resolución. Este enlace se abrirá mediante lightbox, puede haber un cambio de contextoDr. Rojas-Medicina-Fisica-Rehabilitación-Quirónsalud-Ciudad-Real

Para el especialista, se trata justo de lo contrario. "Actualmente sabemos que el reposo prolongado puede empeorar la recuperación mientras que el movimiento y la actividad física controlada son fundamentales para la mejora, siempre en función del dolor y con ejercicio suave", sostiene.

"El reposo prolongado ya no es el tratamiento recomendado y si el dolor se debe a una sobrecarga, moverse puede ayudar mientras que el reposo absoluto no resulta beneficioso", continúa.

Si tengo una hernia, ¿puedo hacer ejercicio?

Es el segundo de los mitos a derribar en cuanto al dolor lumbar: "tengo una hernia, no puedo hacer ejercicio". "Muchas personas tienen hernias o cambios degenerativos sin que ello le ocasione dolor", indica el doctor Rojas, a lo que suma la realidad de que "una prueba de imagen puede llegar a confundir, ya que hace visible la hernia, pero puede que no se encuentre ahí el origen del dolor".

"La mayoría de los dolores lumbares son mecánicos, relacionados con sobresfuerzos y gestos repetitivos del día a día y hay que diferenciarlos de los de dolores inflamatorios relacionados con una enfermedad sistémica que pueda provocar esa inflamación a nivel lumbar", destaca el especialista.

Otro de los mitos: "tengo la espalda desgastada". La respuesta del doctor Rojas frente a esta afirmación es rotunda: "muchos cambios forman parte del envejecimiento normal y no implican necesariamente una limitación funcional".

El ejercicio como terapia

Para el especialista, el ejercicio físico es una de las mejores herramientas terapéuticas actuales. "Cuánto más fuertes se encuentren nuestros músculos, mayor carga soportará ese músculo en lugar de que ésta recaiga en el hueso, además de que el ejercicio no sólo sirve de tratamiento, sino también de prevención", subraya.

"La espalda no se protege evitando el movimiento, sino haciéndola más fuerte, por lo que el ejercicio bien pautado mejora la fuerza, la estabilidad, la movilidad y la confianza, además de disminuir las recaídas y mejorar la calidad de vida, mientras que el miedo al movimiento puede cronificar el dolor", detalla.

Eso sí, puntualiza el doctor Rojas, "no cualquier tipo de ejercicio y siempre con una buena técnica". "La natación es buena para la espalda, pero si se hace con buena técnica, si no puede contribuir a una mayor sobrecarga", avisa.

"Si se opta por la natación, nadar de espaldas es lo ideal, pero si no tenemos técnica, es preferible otro tipo de natación con buena técnica. El pilates es fantástico, pero dirigido por un profesional, así como el yoga o el taichi, que puede contribuir a un mejor control postural de la pelvis y la respiración", añade.

Otra de sus recomendaciones es evitar aquellos deportes de alto impacto para la columna. "Es preferible caminar o hacer bicicleta que correr", asegura.

Sus principales consejos frente al dolor lumbar:

  • Mantener la actividad física
  • Caminar
  • Hacer fuerza
  • Dormir bien
  • Evitar el miedo al movimiento.

"La mayoría de dolores de espalda mejoran con un enfoque adecuado basado en movimiento y ejercicio", culmina el doctor Rojas.