Siete recomendaciones de fisioterapia para cuidar cuello, espalda y articulaciones en los viajes por carretera
Más allá de la seguridad vial, Héctor González Martín, fisioterapeuta coordinador de la Unidad de Tráfico de Quirónsalud en el País Vasco, pone el foco en cómo viaja el cuerpo: postura, tensión muscular, movilidad y recuperación tras un posible golpe

Los periodos de mayor movilidad, como la operación salida de verano, concentran un aumento de desplazamientos por carretera y también un mayor riesgo de incidentes de tráfico. Aunque muchos siniestros se saldan con heridos leves, no todos los efectos de un accidente leve se perciben en el momento. En ocasiones, el dolor cervical, las contracturas musculares o las molestias lumbares aparecen pasadas 24 o 48 horas.
Entre las lesiones más frecuentes tras un accidente de tráfico se encuentran el latigazo cervical, las contracturas musculares, el dolor lumbar y los esguinces de muñeca o de mano. Estos últimos pueden producirse, por ejemplo, cuando el conductor sujeta el volante y realiza un movimiento brusco durante un frenazo o un impacto. Desde la Unidad de Tráfico del Hospital Quirónsalud Vitoria recuerdan que la prevención comienza antes de ponerse al volante. Estas son algunas recomendaciones para reducir el riesgo de lesiones y cuidar el cuerpo durante los desplazamientos largos:
1. Viajar descansado
El cansancio reduce la atención y aumenta el riesgo de accidente. "No se trata solo de haber dormido la noche anterior, sino también de evitar conducir con sueño o fatiga acumulada", apunta el fisioterapeuta.
2. Hacer paradas cada dos horas
Las pausas ayudan a mantener la atención, pero también permiten movilizar el cuerpo. Caminar unos minutos, mover cuello, hombros, espalda y piernas favorece la circulación y reduce la rigidez muscular.
3. Ajustar bien el asiento, el respaldo y el reposacabezas
La postura dentro del vehículo es clave desde el punto de vista de la fisioterapia. Regular correctamente estos elementos puede ayudar a minimizar el impacto sobre la zona cervical en caso de frenazo o colisión.
4. Evitar conducir en tensión
Mantener los hombros elevados, agarrar el volante con excesiva fuerza o permanecer rígido durante mucho tiempo puede aumentar la sobrecarga muscular. Conviene revisar la postura durante el trayecto y relajar cuello, hombros y espalda siempre que sea posible.
5. Colocar correctamente el cinturón de seguridad
El cinturón debe quedar bien ajustado y sin holguras. Aunque puede provocar molestias tras un golpe, es un elemento fundamental para reducir lesiones de mayor gravedad.
6. No ignorar el dolor tras un golpe
Después de un accidente, aunque parezca leve, el dolor puede aparecer pasadas 24 o 48 horas, siempre es recomendable acudir a urgencias, especialmente si surgen molestias cervicales, lumbares, musculares o en muñecas y brazos.
7. Evitar el reposo absoluto sin indicación profesional
Permanecer inmóvil demasiado tiempo puede favorecer la rigidez articular, la pérdida de fuerza y el aumento del dolor. "Muchas personas piensan que, si les duele, lo mejor es quedarse quietas. Pero un reposo excesivo puede debilitar la musculatura y empeorar la evolución", advierte González Martín.
La fisioterapia actual permite abordar estas lesiones desde un enfoque combinado, con técnicas para reducir el dolor, ejercicio guiado, educación postural y trabajo específico para recuperar movilidad y fuerza. "El objetivo no es solo aliviar el dolor, sino ayudar a que la persona recupere su actividad diaria y su calidad de vida previa al accidente", concluye Héctor González Martín.






