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Una ostomía puede ser necesaria para tratar enfermedades como el cáncer colorrectal o de vejiga, patologías inflamatorias intestinales, obstrucciones, perforaciones y otras alteraciones digestivas o urológicas. Pero la intervención quirúrgica es solo el comienzo de un proceso que puede transformar numerosos aspectos de la vida de una persona.

Aprender a cuidar el estoma, prevenir complicaciones, adaptar la alimentación y recuperar progresivamente la vida cotidiana son algunos de los retos a los que se enfrentan estos pacientes. A ellos se suman aspectos menos visibles, como la aceptación de la nueva imagen corporal, las relaciones sociales, la sexualidad o el impacto emocional.

La necesidad de contemplar todas estas dimensiones ha centrado la V Jornada de Cuidados de la Persona Ostomizada, celebrada en el Hospital Universitario La Luz, del Grupo Quirónsalud, que ha reunido a especialistas en cirugía, urología, aparato digestivo, oncología, enfermería y psicología, además de pacientes y representantes de asociaciones.

La inauguración del encuentro contó con la participación de Elena Fernández Cano, gerente de Cuidados de la Comunidad de Madrid; Patricia Raposo, secretaria de la Asociación de Ostomizados de Madrid (AOMA); y María Jesús Bernarte Sorribas, presidenta de la Sociedad Española de Enfermería Experta en Estomaterapia.

Margarita PomaImagen en alta resolución. Este enlace se abrirá mediante lightbox, puede haber un cambio de contextoMargarita PomaLa jornada tiene reconocimiento como evento de interés científico por el Consejo General de Colegios Oficiales de Enfermería de España y la Sociedad Española de Enfermería Experta en Estomaterapia, y ha permitido analizar los avances en el tratamiento de las enfermedades que pueden hacer necesaria una ostomía y, especialmente, cómo mejorar el cuidado y la calidad de vida de quienes conviven con ella.

Una ostomía es una abertura creada quirúrgicamente en la pared abdominal que permite la salida de heces u orina hacia el exterior. Puede ser temporal o definitiva dependiendo de la enfermedad, el tipo de intervención y las características de cada paciente.

En España hay alrededor de 70.000 personas ostomizadas y cada año se realizan aproximadamente 16.000 nuevas ostomías, de las que cerca del 60 % son temporales, según los datos recogidos durante la jornada.

De la cirugía robótica al cuidado del estoma

El cáncer colorrectal constituye una de las principales causas por las que puede ser necesario realizar una ostomía. Los avances quirúrgicos de los últimos años permiten abordar muchos de estos tumores mediante procedimientos cada vez más precisos y menos invasivos.

El Dr. Carlos Durán Escribano, jefe de Servicio de Cirugía General y del Aparato Digestivo del Hospital Universitario La Luz, abordó durante el encuentro la evolución del tratamiento del cáncer de colon, los diferentes tipos de ostomía y las posibilidades que ofrece actualmente la cirugía oncológica robótica.

"La ostomía no debe entenderse de manera aislada, sino dentro del tratamiento global de la enfermedad. Los avances quirúrgicos nos permiten planificar cada vez mejor las intervenciones y adaptar el procedimiento a las características del tumor y de cada paciente", explicó el Dr. Durán.

En el ámbito urológico, el Dr. José Ignacio Iglesias Prieto, del Servicio de Urología del centro, repasó la evolución de la cirugía y los distintos tipos de estomas urinarios que pueden ser necesarios en determinados pacientes, mientras que la Dra. Estíbaliz Álvarez Peña, especialista en Patología Abdominal Compleja, centró su intervención en la microbiota, los diferentes tipos de fibra y su relación con los estomas de alto débito. "No existe una única alimentación válida para todas las personas ostomizadas. Hay que valorar el tipo de estoma, su funcionamiento y la situación clínica de cada paciente para adaptar las recomendaciones nutricionales a sus necesidades", destacó la especialista.

Otra de las posibles complicaciones es la hernia paraestomal, que aparece alrededor de la zona donde se encuentra el estoma y cuyo abordaje requiere también una valoración individualizada.

En este sentido, la Dra. Estíbaliz incidió en su prevención y tratamiento. "La vigilancia y el seguimiento son importantes para identificar las complicaciones de manera precoz y decidir en qué pacientes es necesario intervenir y en cuáles podemos optar por otras medidas", ha subrayado.

Pero el éxito del tratamiento no termina en el quirófano. El cuidado posterior del estoma resulta fundamental para prevenir problemas y facilitar que el paciente recupere progresivamente su autonomía.

"Nuestro objetivo no es únicamente que el paciente aprenda a manejar un dispositivo, sino que comprenda su estoma, sepa reconocer posibles problemas y adquiera la seguridad necesaria para recuperar su vida cotidiana", ha señalado Margarita Poma Villena, enfermera estomaterapeuta y experta en heridas complejas de la Unidad Integral de Heridas Complejas y Estomaterapia del Hospital Universitario La Luz.

Durante su intervención, la especialista abordó especialmente los cuidados de la piel periestomal en pacientes sometidos a tratamiento oncológico, ya que mantener la integridad de la piel que rodea al estoma es uno de los aspectos fundamentales para evitar complicaciones y favorecer una correcta adaptación del dispositivo.

Prevenir el cáncer colorrectal antes de que aparezcan los síntomas

La jornada dedicó también uno de sus bloques a una cuestión fundamental: evitar, siempre que sea posible, llegar a fases avanzadas de las enfermedades que pueden terminar haciendo necesaria una ostomía.

ParticipantesImagen en alta resolución. Este enlace se abrirá mediante lightbox, puede haber un cambio de contextoParticipantes

El Dr. José Luis Martínez Porras, especialista del Servicio de Aparato Digestivo, presentó las claves de Prevecolon para la prevención del cáncer colorrectal, poniendo el foco en la importancia de los programas de prevención y detección precoz.

El cáncer colorrectal puede desarrollarse durante años a partir de lesiones precursoras antes de producir síntomas. Por ello, la participación en los programas de cribado correspondientes a cada grupo de edad y riesgo permite detectar lesiones en fases iniciales e incluso actuar sobre algunas de ellas antes de que evolucionen hacia un cáncer.

"La prevención y el diagnóstico precoz cambian por completo el escenario del cáncer colorrectal. Detectar una lesión antes de que produzca síntomas puede permitir tratamientos menos complejos y mejorar el pronóstico del paciente", ha señalado el Dr. Martínez Porras.

Nuevos tratamientos y acompañamiento durante el cáncer

La evolución del tratamiento oncológico ha ampliado también las opciones disponibles para pacientes con tumores de colon, vejiga y otras localizaciones que pueden estar relacionados con la necesidad de una ostomía.

En este sentido, la Dra. Vilma Pacheco Barcia, jefa de Oncología Médica del Hospital Universitario La Luz, puso el foco en el acompañamiento y la orientación que necesita el paciente con cáncer más allá de la administración del propio tratamiento.

"El paciente oncológico necesita entender qué está ocurriendo, qué puede esperar de cada fase del tratamiento y cómo afrontar los cambios que la enfermedad puede introducir en su vida. El acompañamiento forma parte también de la atención oncológica", ha destacado la especialista.

Por su parte, el Dr. Ramón María Pérez Carrión, del Servicio de Oncología Médica del centro hospitalario, analizó el papel de la inmunoterapia y de las nuevas estrategias terapéuticas frente al cáncer.

"Estamos avanzando hacia tratamientos cada vez más personalizados, en los que conocer las características biológicas del tumor nos ayuda a seleccionar las estrategias que pueden resultar más adecuadas para cada paciente", indicó.

El impacto emocional también forma parte del tratamiento

Uno de los aspectos centrales del encuentro fue precisamente recordar que las consecuencias de una ostomía no son exclusivamente físicas.

La modificación de la imagen corporal, el miedo a fugas o malos olores, las dudas sobre la alimentación, las relaciones sociales o laborales y la sexualidad pueden afectar al bienestar emocional y condicionar la recuperación.

La psicóloga general sanitaria del Centro Clínico MI TERAPIA Y YO, Patricia Guerrero López, trató el impacto psicológico asociado tanto al diagnóstico de cáncer como a la ostomía.

Según la experta, adaptarse a una ostomía requiere tiempo: "No hablamos únicamente de aprender unos cuidados, sino de integrar un cambio corporal que puede afectar a la autoestima, a las relaciones personales y a la manera en la que la persona vuelve a desenvolverse en su día a día".

La experiencia de los propios pacientes tuvo también un espacio destacado con la participación de Isabelo Alonso Coca, que compartió su experiencia en primera persona.

La jornada contó además con Patricia Raposo, secretaria de la Asociación de Ostomizados de Madrid (AOMA), quien destacó la importancia de las asociaciones para ofrecer información, apoyo y acompañamiento tanto a las personas ostomizadas como a sus familias.

La V Jornada de Cuidados de la Persona Ostomizada puso así de manifiesto que el abordaje actual de una ostomía debe ir más allá de la intervención quirúrgica. Cirujanos, urólogos, especialistas en aparato digestivo, oncólogos, enfermeras especializadas, psicólogos y asociaciones forman parte de una atención multidisciplinar cuyo objetivo final es que el paciente no solo aprenda a vivir con un estoma, sino que pueda recuperar su autonomía y mantener la mejor calidad de vida posible.