Cáncer de esófago

Toda la información sobre las causas, los síntomas, el tratamiento y el pronóstico de los tumores cancerosos en el esófago.

Síntomas y causas

El cáncer de esófago se produce cuando las células de los tejidos que forman el esófago (tubo que conecta la garganta con el estómago) comienzan a crecer de forma descontrolada. El exceso de células se acumula en forma de tumores en cualquier parte del esófago, aunque más frecuentemente en el revestimiento interior.

Atendiendo a sus características y ubicación, el cáncer de esófago puede ser de dos tipos:

  • Carcinoma escamoso o epidermoide: es el más frecuente. Se origina en las células delgadas y planas del tejido interior del esófago, normalmente en la parte superior o media y se asocia con mayor frecuencia al consumo de tabaco y alcohol.
  • Adenocarcinoma: se forma en las células glandulares, encargadas de secretar la sustancia mucosa que lubrica los alimentos para facilitar su paso y protege al esófago de los ácidos del estómago. Suele darse en la parte inferior del tubo, cerca de la unión con el estómago y está estrechamente relacionado con el reflujo gastroesofágico crónico y el esófago de Barrett.

El cáncer de esófago no es muy frecuente en España, ni en los países occidentales en general, aunque ocupa el séptimo lugar en incidencia mundial porque es más habitual en Asia y África. Es un tipo de cáncer que reduce notablemente la esperanza de vida, ya que se estima que la tasa de supervivencia media a cinco años es del 22 %, aunque en casos localizados de detección temprana puede alcanzar el 48 %.

Síntomas

El cáncer de esófago suele ser asintomático en sus fases iniciales, por lo que es difícil detectarlo de forma precoz. Cuando se manifiestan síntomas, en etapas más avanzadas, destacan los siguientes:

  • Regurgitación: los alimentos ascienden desde el estómago hasta la faringe sin que se presenten náuseas ni se haya hecho un esfuerzo.
  • Disfagia: dificultad para tragar.
  • Pérdida de peso sin causa aparente.
  • Ronquera, ya que los nervios pueden estar afectados.
  • Tos.
  • Dolor en el pecho.
  • Acidez de estómago.
  • Indigestión.
  • Obstrucción del esófago.
  • Vómitos.

Causas

El cáncer de esófago se origina cuando se producen cambios en el ADN de las células que lo forman. Debido a estas alteraciones, comienzan a multiplicarse demasiado rápido y adquieren la capacidad de permanecer vivas durante más tiempo del que lo hacen las células sanas. El exceso de células cancerosas se agrupa formando tumores.

Factores de riesgo

El riesgo de padecer cáncer de esófago es mayor en los siguientes casos:

  • Tabaquismo.
  • Consumo excesivo de alcohol.
  • Beber líquidos excesivamente calientes.
  • Reflujo gastroesofágico: el esfínter esofágico inferior no funciona adecuadamente, por lo que los ácidos del estómago regresan al esófago.
  • Hernia de hiato crónica: parte del estómago sale hacia el pecho a través del diafragma.
  • Esófago de Barrett: el revestimiento del estómago se daña como consecuencia del reflujo gastroesofágico. Las células escamosas que lo revisten adquieren características de las células columnares propias de otros órganos, como el intestino.
  • Síndrome de Plummer-Vinson: se forman redes de tejido en la parte superior del esófago, por lo que el tubo puede bloquearse. Estas formaciones aumentan la predisposición de las células a convertirse en cancerosas.
  • Acalasia: las fibras musculares del esófago no se relajan, por lo que se dificulta la deglución.
  • Consumo deficiente de frutas y verduras.
  • Obesidad.

Complicaciones

La complicación más frecuente del cáncer de esófago es la metástasis. Es decir, la diseminación de los tumores esofágicos a otras partes del organismo. Normalmente, se extienden a los ganglios linfáticos cercanos, la pleura, los pulmones o el hígado.

Además, los pacientes con cáncer esofágico pueden manifestar:

  • Obstrucción del esófago que imposibilita tragar alimentos o líquidos.
  • Sangrado que, aunque suele ser gradual, puede presentarse de forma repentina.
  • Neumonía por aspiración: los alimentos que no se degluten adecuadamente pueden entrar en los pulmones y causar una infección.

Prevención

No siempre es posible prevenir el cáncer de esófago, pero se pueden tomar algunas medidas para reducir el riesgo:

  • No fumar.
  • Limitar el consumo de alcohol.
  • Mantener un peso saludable.
  • Practicar ejercicio de forma regular.
  • Llevar una alimentación rica en frutas y verduras.
  • Acudir a las revisiones de salud pertinentes, especialmente si se tienen antecedentes familiares de cáncer.

¿Qué médico trata el cáncer de esófago?

Los oncólogos y los radiólogos son los especialistas que diagnostican y tratan el cáncer de estómago. También participan Digestivo y Cirugía general.

Diagnóstico

Para detectar el cáncer de esófago se llevan a cabo estas pruebas:

  • Análisis de sangre: ofrecen información relevante sobre el estado general de salud del paciente.
  • Estudio de deglución: tras ingerir una sustancia con bario, se realiza un esofagograma, que consiste en una serie de radiografías que captan la forma en que el bario se mueve a través del esófago.
  • Endoscopia superior: se introduce un tubo flexible con una cámara en su extremo a través de la boca y se desliza lentamente a través del esófago hasta llegar al estómago. Las imágenes permiten detectar lesiones y tumores. Además, durante este procedimiento se puede introducir el material necesario para tomar muestras de tejido para analizarlas posteriormente en el laboratorio.
  • Biopsia: se analizan las muestras de tejido tomadas durante la endoscopia para detectar células con características cancerosas.
  • Tomografía axial computarizada (TAC) de tórax: se utilizan rayos X tomados desde ángulos diferentes para conseguir una representación detallada del esófago. Se utiliza para determinar la extensión del cáncer y comprobar si se ha diseminado a los órganos cercanos.
  • Tomografía por emisión de positrones (PET): se observa la actividad y el metabolismo del esófago para determinar el estadio en el que se encuentra el cáncer.

Los distintos estadios del cáncer de esófago tienen las siguientes características:

  • Estadio 0: también llamado carcinoma in situ o displasia de alto grado. Hay células anormales consideradas precancerosas en el revestimiento del esófago.
  • Estadio I : las células cancerosas se encuentran en la mucosa esofágica.
  • Estadio II : el tumor alcanza la capa muscular del esófago.
  • Estadio III : el cáncer llega hasta la capa externa del esófago (adventicia).
  • EstadioIV : las células malignas se extienden a órganos cercanos.
    • Estadio IVa: el cáncer llega a la pleura, el pericardio o el diafragma.
    • Estadio IVb: el tumor invade la tráquea, la columna vertebral o los vasos sanguíneos.

Tratamiento

Para lograr la mayor eficacia posible, un equipo multidisciplinar establece un tratamiento personalizado para cada persona teniendo en cuenta el tipo de tumor, el estadio en el que se encuentra, las características del paciente y su estado general de salud.

Los abordajes más eficaces actualmente son:

  • Intervención quirúrgica: es la opción más utilizada cuando el tumor está localizado.
    • Resección endoscópica: se introduce una sonda a través de la garganta por la que se meten los instrumentos necesarios para extraer el tumor. Es una técnica adecuada para neoplasias pequeñas.
    • Esofagectomía: el abordaje se hace a través del cuello, el tórax o el abdomen, dependiendo de la localización del tumor. Es un procedimiento en el que se extirpa el tumor junto con parte del esófago y los ganglios linfáticos cercanos.
    • Esofagogastrectomía: suele ser necesaria en cánceres avanzados que han llegado al estómago. En estos casos, se extrae el tumor junto con tejido esofágico y estomacal.
  • Electrocoagulación o ablación por radiofrecuencia: se utiliza corriente eléctrica para destruir lesiones pequeñas o precancerosas con calor. También sirve para desbloquear el esófago y facilitar la deglución, como parte de los cuidados paliativos de la enfermedad.
  • Ablación con láser: es un procedimiento similar al anterior, pero en el que se utiliza energía láser para destruir el tejido maligno.
  • Radioterapia: se aplica radiación sobre la zona afectada para eliminar las células cancerosas que hayan podido quedar después de la cirugía y prevenir que se desarrollen en los órganos cercanos. En algunos casos, se administra antes de la intervención quirúrgica para reducir el tamaño del tumor.
  • Protonterapia: se utilizan haces de protones de alta energía dirigidos directamente al tumor. Este procedimiento minimiza los daños en los tejidos sanos, ya que es muy preciso.
  • Inmunoterapia: se administran medicamentos que potencian el rendimiento del sistema inmunitario, para que tenga mayor capacidad para atacar a las células cancerosas.
  • Quimioterapia: se proporcionan medicamentos químicos capaces de destruir las células cancerosas. Puede ser de dos tipos:
    • Quimioterapia neoadyuvante: se administra antes de la cirugía para hacer que los tumores sean más pequeños.
    • Quimioterapia adyuvante: se lleva a cabo después de la operación para destruir aquellas células malignas que hayan podido quedar en el organismo.
  • Cirugía paliativa: se practica para abordar algunos de los síntomas o las complicaciones derivadas del cáncer de esófago.
    • Gastrostomía: se coloca un tubo para administrar los alimentos directamente al estómago cuando al paciente le resulta imposible tragar.
    • Yeyunostomía: es un procedimiento similar al anterior, pero en el que se introducen los nutrientes en el yeyuno (segunda porción del intestino delgado).
    • Dilatación esofágica con balón: se aumenta el diámetro del esófago con un dispositivo que se infla en su interior. Normalmente, para mantener el tamaño, se coloca un stent en la pared interior.
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